Trigo afectado por lluvia se exportaría para ración

Problemas. Se pierde calidad panadera y complica acopio

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LAUREANO BUTTENBENDER

Se estima que cerca del 50% del trigo que se está cosechando deberá destinarse a forraje ante la pérdida de calidad panadera del grano, como consecuencia de las lluvias.

El delegado de la Asociación Rural del Uruguay en el Instituto Nacional de Semillas, Roberto Symonds, no descartó que se organice una exportación de trigo con destino al consumo animal, lo que podría obtener valores en el mercado internacional del orden de US$ 145 FOB y contribuiría en aliviar, en parte, la situación de los productores afectados.

La posibilidad ya comenzó a analizarse en la Mesa del Trigo, donde están representados los industriales molineros, los productores y los acopiadores. Pero más allá de esta salida para paliar las pérdidas ocasionadas por las lluvias en lo que sería una cosecha histórica, hay productores que vendieron sus cosechas a futuro y enfrentan ahora la posibilidad de pagar la multa correspondiente.

Apoyando la iniciativa de exportar trigos forrajeros, en la pasada reunión del lunes, los exportadores destacaron la buena imagen que se dejó en la zafra pasada en Brasil por la calidad de los trigos uruguayos, por lo que no se entendió conveniente descuidar ese nivel, para no perder el capital que representa la confianza de los compradores.

La estimación de cosecha para esta zafra está en un rango entre 1,5 y 1,7 millones de toneladas, mientras que las necesidades domésticas se ubican en el entorno de las 450.000 toneladas del cereal.

PROBLEMAS. Symonds aseguró a El País que la peor situación se está viviendo en la zona noreste del país en la que casi todo el trigo que se está cosechando no tiene aptitud panadera, por lo que deberá ser destinado a alimento animal.

En el sur se está cosechando el trigo húmedo en los pocos espacios de tiempo sin lluvia que está dejando el clima.

Esta condición del trigo también le quita calidad al grano y complica la negociación con la industria. En medio de este panorama, la cadena enfrenta un cuello de botella en lo que tiene que ver con la logística, en materia de instalaciones para acopio, secadores de grano, maquinarias para cosecha y camiones para el transporte.

Esto es fruto de un explosivo crecimiento del área que pasó de 180.000 hectáreas hace tres años a 540.000 en la zafra actual.

Ante este panorama, Sy-monds dijo que se entendió necesario realizar un relevamiento entre quienes tienen posibilidades de realizar los test necesarios para determinar la aptitud panadera del trigo que aún no se cosechó, para concentrar los esfuerzos en los que aún están aptos para su utilización por parte de los molinos

DATO. Por otro lado, según un relevamiento del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, se confirmó que el fusarium (hongos) y bacteriosis son los dos problemas que están afectando la calidad del grano.

Al norte del Río Negro, en el litoral oeste, la afectación puede ser de un promedio de 10% de incidencia y se notan claras diferencias entre chacras con aplicación de fungicida y sin éstos. En los casos que se aplicó fungicida, se ven 1 a 2 espiguillas afectadas, mientras que cuando no se realizó, las espigas fueron totalmente infectadas por el hongo.

En la zona noreste, aproximadamente un 20% de los trigos no tendría problemas, 60% presenta más de 2% del grano afectado con fusarium y el 20% restante presentaría niveles mayores a 5% de grano afectado. En esta región, la mayoría de los cultivos están para comenzar a cosecharse.

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