PABLO ANTÚNEZ
El diferimiento de los embarques de leche en polvo a Venezuela previstos para este año y 2010, está afectando más a Ecolat que a Conaprole. Algunas empresas queseras tienen problemas para cobrar.
El gobierno venezolano es quien, a través del Ministerio de Alimentación (Minal), otorga las licencias de importación a sus proveedores, pero les planteó la necesidad de diferir los embarques de leche en polvo previstos para 2009-2010 por un exceso de stock y ante la presión de los productores lecheros locales.
Conaprole tiene un negocio firmado desde agosto de 2008 por 20.000 toneladas de leche en polvo a un precio más alto que el internacional de ese momento, pero hasta ahora, no embarcó ni una sola tonelada, pese a tener el contrato firmado. Sin embargo, sí colocó algunas pequeñas partidas de quesos en el mercado venezolano.
Ecolat comenzó en mayo con el embarque de sus primeras 500 toneladas. El envío siguiente era por 1.000 toneladas que debían haberse embarcado en junio, pero no se hizo y el producto ya está embalado en bolsas especiales de Pdval.
Ejecutivos de Ecolat viajaron a Venezuela la semana pasada para destrabar la situación, pero consiguieron magros resultados, según fuentes de la empresa. En los últimos meses Ecolat hizo ampliaciones en su planta industrial y captó nuevos productores para cumplir con este negocio. Ahora paró la producción, esperando una solución al problema.
Las empresas queseras co-mo Claldy, Pili, Calcar o Bomprole, que exportan quesos a Venezuela, enfrentan algunos problemas para cobrar.
Las dificultades se plantean por la liberación de divisas en el marco del control de cambio que Venezuela tiene y el control de divisas, que hace la Comisión Administradora de Divisas. Ahí es donde surgen algunas dificultades que enlentecen el flujo de pago de los compradores a los vendedores. Eso pasó en los últimos tiempos, según fuentes empresariales consultadas por El País.
La quesería más afectada por este problema sería Calcar, empresa que coloca habitualmente a los importadores venezolanos quesos como el Gouda, que se vende como queso amarillo y algo de Parmesano.
Otras empresas como Claldy buscaron diversificar mercados y vendieron partidas menores para cubrirse de los problemas que se están generando en el mercado venezolano, donde hay un arancel que favorece los negocios. Es que Uruguay y la nación bolivariana tienen un acuerdo bilateral y eso favorece las ventas.