Algunos trámites burocráticos están demorando el ingreso de la carne bovina desosada y envasada al vacío que la Unión de Vendedores de Carne (UVC) pretende importar desde Brasil, para volcarla al consumo interno por debajo del precio de los mismos cortes en Uruguay.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, a través de su Comité de Análisis de Riesgo, al que somete todo pedido de importación de productos agropecuarios, recibió varias solicitudes para que ingrese a Uruguay carne bovina brasileña —varias solicitadas por la industria del chacinado—, entre ellas, la de la gremial de carniceros.
La Unión de Vendedores de Carne ya cerró un negocio por la adquisición de 100 toneladas con un frigorífico de Río Grande del Sur, pero faltan algunos papeles para que el citado comité pueda analizar el pedido de los carniceros y luego pronunciarse.
La gremial intenta acelerar los trámites a través de la Embajada de Brasil en Uruguay, en donde se reunió con Rudá G. Ceferín, principal del sector de Promoción Comercial, apuntando a agilitar los trámites internos dentro del vecino país para que la documentación solicitada por el MGAP llegue lo más rápido posible.
"La idea es ingresar un camión semanal con 22.000 kilos", aseguró Heber Falero, secretario de la Unión Vendedores de Carne, gremial de carniceros fundada en 1892 que tiene unos 320 socios que representan el 65% del total de expendios de carne de Montevideo.
Los cortes "se colocarán rápidamente" y, según aseguró a El País, "se notará la diferencia de precio", manejando un 29% por debajo del mismo corte nacional.
El negocio abarca paleta, aguja, matambrillo y lomillo dentro de lo que son delanteros bovinos (en todos los casos sin hueso y envasados al vacío) y, nalga, bola de lomo, cuadrada y cuadril, dentro de los pertenecientes al trasero. Sólo se excluyen los lomos y la punta del cuadril (picanha).
Viene más argentina
La otra gremial de comerciantes, la Asociación Nacional de Carniceros, no presentó ninguna solicitud ante el MGAP para ingresar carne bovina brasileña. Sin embargo, ya está negociando un eventual negocio con un frigorífico de Río Grande del Sur.
A sus socios ya llegaron otras 23 toneladas de carne desosada y envasada al vacío de Argentina. "Ya se distribuyó una parte y el viernes se entregará en las carnicerías otra", aseguró Omar Martínez, directivo de la entidad. La carne argentina tuvo tal aceptación entre los consumidores que los carniceros tienen arreglado el ingreso de otro camión con 23 toneladas, también con cortes traseros y delanteros, a partir de la semana que viene, pero "a un precio más conveniente para el consumidor".
La importación apunta a paliar el deprimido consumo de carne, como consecuencia de las subas de precio que ha tenido este alimento.