PABLO ANTÚNEZ
Se espera que Rusia salga al mercado cárnico a comprar con firmeza a mediados del mes que viene o principios de marzo. Mientras tanto, intenta bajar los precios del producto y lleva menudencias bovinas y algunos cortes del delantero bovino.
Casi a fines de enero, la Federación Rusa continúa siendo el principal mercado para la carne bovina, representando -según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes (INAC)-el 27,5% del total embarcado. Sin embargo, está comprando sin apuro, porque los importadores recién están comenzando a explotar las cuotas de importación asignadas.
Pese a convertirse en el principal mercado para la carne bovina y las menudencias de la especie -principalmente lenguas e hígados-no hizo disparar ningún precio, más bien mantuvo los que se estaban registrando desde fines de 2009, según confirmaron a El País varios operadores de mercado consultados, ya que los rusos no están dispuestos a pagar más. De hecho, presionan a los frigoríficos uruguayos para bajar el precio de la tonelada exportada, para cubrirse de la baja del euro, cuando en lo interno el ganado gordo no para de subir y las empresas quieren trasladarle a la carne que exportan el precio que pagan por la hacienda a faenar.
En otros países abastecedores del mercado ruso, como Brasil, Argentina y Paraguay, también el ganado vale más y están en la misma situación que Uruguay. Esa pulseada hace que hoy los importadores lleven un contenedor y salgan del mercado esporádicamente.
En el caso de la carne uruguaya están comprando una serie de cortes del delantero bovino, lo que se conoce como el Chuck & Blade, que abarcan aguja, paleta con marucha, aguja y chingolo, además del bife ancho. Están pagando muy bien las menudencias bovinas y se llevan todo lo que encuentran, con especial hincapié en lenguas e hígados.
Para Sami Ragi, principal de la empresa Mirasco Meat -que habitualmente hace negocios con importadores rusos- habrá "un faltante de carne y el mercado tendrá que subir los precios. Por ahora, es como un partido de póker, ni vendedores, ni importadores quieren mostrar sus cartas y se pulsean unos a otros".
Ragi recordó que cuando se llega a mediados de febrero o marzo, los rusos comienzan a comprar carne porque tienen que terminar con las cuotas de importación asignadas.
Según los datos estadísticos del INAC, hasta el pasado 23 de enero los rusos demandaron 6.584 toneladas de carne bovina, peso canal, cuando a igual fecha del año pasado se habían llevado 2.123 toneladas. Cabe recordar que los países de la Federación Rusa fueron el principal mercado para Uruguay durante el 2008.
En paralelo, varias plantas uruguayas están tratando de cumplir sus negocios de carne bovina con Irán, donde se demanda todo el animal y se pagan valores atractivos.