PABLO ANTÚNEZ
Se retomó la exportación de carne bovina de alto valor hacia México. Los cortes van a restaurantes de elite y hoteles, pagándose a valores por encima de los de la carne de Estados Unidos y Australia. Hay interés en el modelo de trazabilidad.
En México hay nichos de alto consumo que están dispuestos a pagar más por carnes de calidad y para Uruguay es vital descubrir esos segmentos de mercado en un país donde existen ventajas arancelarias.
Tras meses de inoperancia, aunque en pequeños volúmenes, se retomó la exportación de carne bovina de alto valor en la nación azteca. Hace un mes se hizo un envío de cortes especiales y está previsto hacer otro antes de fin de año.
"Se vuelve a mover este sector que nosotros consideramos fundamental para la promoción y para la venta en restaurantes y hoteles. Quien está importando carne de alto valor para este segmento de mercado, paga precios por encima de los de la carne de Estados Unidos -el proveedor principal en México- y por encima de los de Australia. Hay gente que está dispuesta a pagar más por una carne diferente", aseguró a El País el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Alfredo Fratti.
El jerarca, que acompaña al presidente Mujica en suelo azteca, dijo que México "está muy complicado con la inocuidad de la carne. Ellos tienen serios problemas, en algunas regiones, con el uso muy fuerte de hormonas y anabólicos que están con un impacto muy fuerte en la salud pública. La población tiene avidez por productos que realmente sean inocuos para la salud". Ahí Uruguay tiene un espacio muy grande, porque "se habla mucho en México de la carne de alta calidad, de la procedente de animales criados a pasto. El tema es encontrar los canales de comercialización", admitió Fratti.
MODELO. Ayer el Instituto Nacional de Carnes firmó un Convenio de Cooperación con el Consejo Agropecuario de Jalisco. Es que los mexicanos están interesados en crear un organismo como el INAC y la trazabilidad de la carne bovina dentro de la industria frigorífica les llamó mucho la atención, por lo que quieren aplicar la experiencia uruguaya.
"En Jalisco están construyendo un frigorífico de dimensiones muy importantes y quieren la colaboración del INAC para trabajar en controles de calidad y presencia externa en los mercados. Especialmente están interesados en la trazabilidad comercial", explicó Fratti.
A través de este acuerdo, "Uruguay tendrá el gran beneficio de poder tener un contacto mucho más fluido, cercano y con menores dificultades de penetración en un mercado inmenso con el mexicano que hoy estamos usando poco, pero que seguramente en el futuro volverá a ser importante".
La forma más económica de descubrir esos nichos de alto potencial para valorizar mejor los cortes que se exporten es a través del contacto con las autoridades y el sector privado que aportará este acuerdo.
"El convenio va a ser muy bueno, porque Uruguay avanzó bastante en todo lo que tiene que ver con la industria cárnica y la comercialización del producto. A nosotros, nos permite buscar nichos especiales de alto valor en un mercado con dimensiones importantes, donde Uruguay tiene la ventaja frente a sus competidores de contar con preferencias arancelarias", recordó Fratti.
Envían cortes de ovinos
La industria cárnica uruguaya colocó las primeras cuatro cajas de carne ovina en México desde que en abril de 2011 se habilitó el mercado. El producto formó parte del almuerzo con el que la Cámara de Comercio de Guadalajara agasajó a Mujica y su comitiva.
"No hubo concreción de negocios entre los privados y está la limitante de tener que entrar sin hueso", explicó Luis A. Fratti, presidente del INAC a El País.