Nació otro ternero de probeta en Durazno

Algunas cabañas uruguayas aceleran los pasos para continuar avanzando genéticamente y diferenciarse del resto. En esa carrera por la diferenciación, están haciendo uso de la fertilización in vitro de embriones, los que son implantados posteriormente en vacas receptoras.

La empresa Quiniman está desarrollando dicha tecnología a nivel comercial y, días atrás, confirmó la preñez en una receptora portadora de un embrión producido a partir de una donante reproductivamente inmadura (de 9 meses).

El animal pertenece a la cabaña "El Pobrecito" de Nelson Bentancur Banus, y con esta técnica adelantó casi 1 año en su programa genético, según confirmaron desde Quiniman. La aplicación comercial comenzó el año pasado, pero este año la empresa tiene una agenda completa para hacer el doble de las aspiraciones de embriones que realizó el año pasado.

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