PABLO ANTÚNEZ
Los neocelandeses no sólo miran a la lechería uruguaya para hacer inversiones, ahora apuntan también a otros rubros. Un fuerte grupo industrial envió una segunda misión técnica para analizar la posibilidad de producir carne ovina.
Australia y Nueva Zelanda, los dos principales productores de carne ovina del mundo, están enfrentando una baja en la producción de corderos que va en contra de la creciente demanda por el producto en el mundo.
Uruguay es el tercer productor mundial de carne ovina, cuenta con una cultura "ovejera" arraigada y, todavía, tiene mano de obra con alta especialización, mucho más barata que sus otros dos competidores.
La nueva posibilidad de inversión fue confirmada a El País por Gerardo García Pintos, presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), quien junto a otras jerarquías del principal organismo promotor de la ovinocultura en Uruguay, se reunió con el equipo de técnicos extranjeros. El grupo ya había visitado Uruguay hace unos meses y también estuvo recorriendo otros países de la región.
Aunque mantuvo los detalles en reserva, García Pintos vaticinó que "vienen buenos tiempos para la oveja" y aseguró que el principal desafío que hoy enfrenta este rubro, es lograr que, de alguna manera, "la gente se saque de la cabeza que el ovino está siendo mal negocio". Hoy es todo lo contrario.
El cordero pesado cotiza a US$ 2,45 por kilo en segunda balanza, mientras que el novillo gordo se paga US$ 2,20 por kilo de carne. Los frigoríficos también están pagando más la oveja que se envía a faena que por las vacas gordas, algo que "nunca se había visto". Es que la carne ovina está enfrentando una demanda muy alta, pese a que, en el caso de Uruguay, todavía no se abrieron los mercados de mayor valor: Canadá, Estados Unidos y México.
Por otro lado, hay enormes posibilidades de incrementar los negocios con la Unión Europea explotando nichos, hasta ahora impensables, como lo es el "porcionado", facilitándole al consumidor el acceso al producto semi preparado.
CAMBIOS. Los ovinos tienen posibilidades para crecer dentro de la producción agropecuaria uruguaya, aprovechando el espacio que, coyunturalmente, dejaron los vacunos en muchos campos tras la sequía y también, por el lado de los terneros que no se producirán.
"Con la falta de terneros que habrá, los bovinos dejarán algunos espacios y es probable que a los predios afectados por la sequía tengan una falta de dotación y puedan ser repoblados con ovinos. Por eso, a la demanda de carne ovina, se puede agregar otra adicional de gente que quiera repoblar sus campos con corderos", analizó el presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana.
En paralelo, García Pintos recordó que se viene dando un fenómeno nuevo: existe una mayor interacción entre el ovino y los granos.
En tal sentido, dentro de los programas de siembra que impulsan las empresas agrícolas, "varios grupos ya están incorporando el engorde de corderos en las rotaciones de cultivos graníferos". Esta práctica se está arraigando fuertemente en los grupos agrícolas argentinos, que lideran las siembras.
Por todo esto, en esta zafra "se incrementará la demanda de corderos para invernar, lo que asegura que el ovino tiene más espacios para crecer de la mano de la intensificación".