El escándalo que despertó el descubrimiento del uso de aditivos como partículas de grasa y tejido conjuntivo que son tratadas previamente con hidróxido de amonio (se les conoce como barro rosado o carne bovina finamente picada) en las hamburguesas en Estados Unidos, no solo provocó que AFA Foods, una de las más grandes productoras del alimento, se declare en concurso (bancarrota en ese país) sino que ya está afectando los precios de la carne para industria que exportan los frigoríficos uruguayos.
Si bien la industria frigorífica exportadora prefiere esperar para ver cómo reaccionará el mercado estadounidense en las próximas semanas antes de adelantar un impacto, en los hechos, de los US$ 4.500 toneladas que se pagaban los bloques de trimming 90CL (90% carne y 10% de grasa química) los importadores están ofreciendo US$ 4.350 y hasta menos, según publicó Faxcarne.
La hamburguesera que fue a concurso procesaba 230.000 toneladas de carne picada al año y la principal preocupación es que los precios más altos de la hamburguesa -al eliminarse el uso de aditivos de bajo costo con el escándalo- desestimule la demanda de carne bovina. Por lo pronto, ya llevó los precios del vacuno en el mercado de Chicago a la baja. Cualquier caída grande podría generar una baja en la demanda de carne bovina que podría ejercer una significativa presión en las ganancias de las empresas, que esperan la primavera por ser la estación de carne congelada en el mercado de Estados Unidos.
Según publicó BeefPoint, el jefe de operaciones de Tyson Foods, Jin Lochner, previó una reducción de entre 2% y 3% en la oferta de carne en el mercado estadounidense.
En caso de Uruguay, si la demanda de carne en Estados Unidos cae porque los consumidores bajan la ingesta de hamburguesas después del escándalo, por más que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos diga que el uso de la carne finamente es picada, se podría frenar el crecimiento de la exportación de trimming uruguayos que se había logrado en los dos últimos años.
Uruguay tiene una cuota de 20.000 toneladas en este mercado y varios años llegó a no cumplirla porque tenía mercados que pagaban mejor la carne -como fue el caso de Rusia-, pero ahora que la demanda rusa no es tan significativa, provocaría un serio problema a la industria frigorífica.
Según los datos del INAC, los frigoríficos uruguayos colocaron -hasta el pasado 24 de marzo- 10.074 toneladas de carne bovina, peso carcasa (luego del proceso industrial) en Estados Unidos, cuando a igual fecha, pero un año antes, habían vendido 7.770 toneladas carcasa. El aumento en la colocación fue de 29,65%, según los datos del INAC.