El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Martín Aguirrezabala, descartó la posibilidad de que los frigoríficos estén especulando al subir el precio de la carne.
Aguirrezabala dijo que según los listados que llegaron a sus manos, "la carne subió 4%" y mostró cierta sorpresa porque, "a nivel de carnicerías, se da un incremento más pronunciado". En cuanto al asado, aseguró que de parte de los frigoríficos subió un 8%, agregando que "el aumento de 16% (denunciado por los comerciantes), seguramente está provocado por algún aumento adicional en otro eslabón de la cadena".
La Unión de Vendedores de Carne sigue insistiendo en la necesidad de importar carne desosada y envasada al vacío desde Argentina, para evitar nuevas caídas en el consumo y conseguir una baja de entre 20% y 30% en los precios al consumidor. Por otra parte, la Asociación Nacional de Carniceros, apunta a que se autorice la importación de carne con hueso desde Brasil, básicamente medias reses de donde provienen los cortes más populares o, en su defecto, ganado en pie para faenar en Uruguay. Sin embargo, el ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca sigue firme en mantener cerradas las fronteras, para evitar riesgo de que Uruguay pueda perder los principales mercados (Canadá y Estados Unidos), ya que los países vecinos no están habilitados para ingresar sus carnes.
Para el ministro Aguirrezabala el reciente incremento de la carne, no corresponde a una especulación de los frigoríficos, sino que es producto "de una caída en las faenas. Hay menor disponibilidad de ganado gordo y eso hace que los precios de las haciendas suban".
En paralelo dejó bien claro que el gobierno no va a "meter la mano en la vida y la economía de un sector (por el frigorífico) que está funcionando muy bien para beneficio de todo el Uruguay".
Sin manejar una fecha determinada, admitió que se reunirá con las empresas dedicadas a la industrialización y exportación de carne bovina, para analizar las causas del incremento.