CONSULTORA SERAGRO
El mayor cumplimiento de la cuota con la Unión Europea, principal mercado de exportación del producto, es una de las principales razones que explica la situación de la carne ovina. A su vez, la inactividad —por un mes— de la planta de Durazno en una plaza con pocas industrias dedicadas al ovino, limitó aun más la demanda por lanares, que por otra parte experimentó una abultada oferta desde inicios del mes de agosto.
Los precios han tendido a la baja debido principalmente a los desajustes entre oferta y demanda, acrecentados por la baja en los precios de los cueros ovinos entre otros factores. Por otra parte, la baja de los precios en el mercado interno no estaría influenciada en mayor medida por el precio internacional de exportación, que más allá de registrar bajas coyunturales en los meses de invierno, se mantiene firme y a niveles prácticamente iguales que el año pasado.
¿FALTAN CORDEROS? No hace mucho tiempo, el año pasado mismo, los agentes involucrados en el negocio ovino coincidían en que la mayor limitante era la falta de corderos. Las perspectivas del mercado internacional eran auspiciosas, con claras señales de firmeza en el mediano plazo, por lo que aumentar la producción de corderos resultaba indispensable para aprovechar la rentabilidad del negocio.
Si bien han surgido nuevos mercados, aquellos de mayor valor aún siguen cerrados o restringidos, como Europa con su limitación a través del cupo destinado a nuestro país. Parece indispensable trabajar de lleno en estos aspectos, de manera de retomar la senda del crecimiento y la apuesta a un rubro que ofrece una atractiva alternativa para el sector ovino, en la medida que mantiene las perspectivas de alta demanda y precios firmes en el concierto internacional.
EXPORTACION. Veamos algo más en detalle la situación de los principales mercados de exportación que tiene la carne ovina uruguaya, como forma de comprender mejor la situación actual e intentar ver qué posibilidades futuras tiene el negocio para el país. Como es sabido, la Unión Europea y Brasil dominan actualmente el mercado de exportación de carne ovina uruguayo, absorbiendo el 63% y 28% de las ventas en dólares respectivamente, más del 90% entre los dos.
En Europa la demanda existe y los productos allí colocados son los que obtienen los mejores precios, ya que están destinados a consumidores de alto poder adquisitivo. Básicamente se exportan cortes desosados conformados principalmente por la pierna, los bifes y el lomo. La problemática hoy en día es la limitación impuesta por la Comunidad a través de una cuota, por afuera de la cual es imposible concretar negocios en función de los altísimos aranceles establecidos. Dicha cuota, fijada en 3.473 toneladas peso embarque por año, ya está cubierta en gran proporción (más de un 70%), cuando un año atrás se llevaba cubierto entorno al 50%.
El mercado brasileño es estratégico para el país, en la medida que adquiere importantes volúmenes de carne ovina con hueso, complementándose con los cortes desosados más valiosos cuyo destino principal es Europa. La carne de cordero uruguaya tiene su lugar en Brasil, en las cadenas de restaurantes de San Pablo y Rio de Janeiro.
Al momento, el mercado existe y se sustenta en programas de abastecimiento, respondiendo a una demanda zafral que comienza a crecer en estos momentos para llegar a sus máximos en los meses de noviembre y diciembre.
CHINA. Finalmente quedaron subsanadas las observaciones impuestas por los auditores chinos al respecto del ingreso de carne con hueso en aquel país, a partir de la presencia en las últimas semanas de autoridades del MGAP en China. Hace unos meses se habían llevado a cabo acciones de promoción del producto uruguayo, con la realización de embarques exploratorios con buenos resultados.
El mercado chino resulta interesante para el rubro, en la medida que ofrece otra posibilidad a los cortes con hueso sin restricción alguna de cuota. De todas formas, los volúmenes exportados al momento son insignificantes, representando tan solo el 1% del total exportado en dólares.
NUEVOS MERCADOS. En cuanto a los nuevos mercados, todo apunta a los países del Nafta, principalmente EE.UU. y también México, donde existe una importante demanda por carne de cordero de calidad. Uruguay no está habilitado para ingresar carne ovina con hueso a esos mercados, pero se está trabajando para lograrla.
En paralelo, en estos días ha surgido la iniciativa de fomentar el consumo de carne ovina en el mercado interno, quitando el IVA del 14% vigente para este rubro. Se trata de los cortes baratos del delantero, que podrían llegar al consumidor a precios competitivos con las otras carnes.
Si bien en Uruguay el consumo de carne ovina no es importante, podría ser una opción interesante para colocar parte de la producción de carne ovina, tal vez aquella que encuentra mayores dificultades en el exterior. De todas formas, la problemática presente hoy con respecto a los canales comerciales para el cordero pesado, no serían levantados con esta alternativa, ya que son productos de alto valor destinados a los mercados de gran poder adquisitivo.
Aumenta el consumo a nivel mundial
En un informe del SUL a través de su publicación "El Mercado de Carne Ovina", se presentó un estudio realizado por FAO sobre el consumo de carnes a nivel mundial.
En lo referente a la carne ovina, entre 1985 y 2004 al consumo pasó de 1,4 a 2 kilos por habitante por año, aumentando un 43%. Oceanía es la región del mundo con mayor consumo de carne ovina, el cual llega a 18 kilos por persona por año. Asia es el continente que registró el mayor incremento en el consumo, pasando de 1,1 a 1,9 kilos por persona por año. La Unión Europea, también aumentó su consumo pasando de 2,9 a 3,4 kilos por persona por año.
Por su parte, América del Norte registró una caída del consumo pasando de 0,8 a 0,6 kilos por persona por año, explicado básicamente por la gran caída de la producción interna en los EEUU en el período considerado. América del Sur es uno de los lugares donde se come menos carne ovina en el mundo, promediando los 0,8 kilos por persona por año, por debajo de los 1,1 kilos registrados hace 20 años.
A nivel individual, Mongolia, Nueva Zelanda, Qatar, Australia, Samoa y Emiratos Arabes son los países con mayor consumo de carne ovina, con volúmenes desde 50 a 20 kilos por persona por año.