PABLO ANTÚNEZ
Todavía no se puede hablar de una merma en los rendimientos de la soja, como se está dando en el maíz. Técnicos privados dijeron a El País, que el rinde del maíz será de entre 2.000 y 3.000 kilos por hectárea, menos de la mitad de lo normal.
Gran parte de la soja de segunda, donde el área estimada rondaba las 368.000 hectáreas (según la encuesta agrícola de la DIEA), se perdieron o no fueron plantadas. Por un lado, muchas chacras que lograron plantarse entre lluvia y lluvia, apenas recibieron el agua suficiente como para nacer y luego los cultivos murieron. En la otra vereda, muchos agricultores, que con los altos precios de las rentas de tierras están obligados a hacer un segundo cultivo, esperaron más lluvias para implantar la soja de segunda, pero nunca aparecieron y a esta altura ya no plantarán las áreas que tenían planificadas.
Mientras tanto, la soja de primera está bien, al menos en su gran mayoría y por más que la situación cambia de una zona a otra. Pero, para que los cultivos mantengan su estado, precisan recibir más lluvias esta semana o la próxima.
"Hay zonas como Flores, Río Negro, Soriano, Rivera, Tacuarembó y Cerro Largo donde las lluvias acompañaron las diferentes etapas del cultivo y hoy no se puede hablar de una merma en los rendimientos, porque fueron sobrellevando la seca", aseguró a El País Carlos Dalmás, técnico de la empresa Agronegocios del Plata (ADP).
Mientras tanto, según la visión del técnico, en San José, Colonia, Florida y parte de Soriano, no hay duda que los rendimientos caerán en la soja de primera.
Los técnicos aseguran que se nota mucho la diferencia entre los que se prepararon para plantar en un año con efecto de La Niña y los que no. En los predios donde se sembró temprano la soja de primera, se adelantaron los barbechos o se hizo cobertura, hoy se ve un buen desarrollo de los cultivos y no sufrieron tanto. En los otros, hay secuelas.
MAÍZ. Donde sí se puede ver una drástica baja en los rendimientos es en el maíz, el cultivo más afectado por la sequía. En los años buenos, se llegó a levantar hasta 9.000 y 10.000 kilos de maíz por hectárea. "En este ejercicio agrícola el rendimiento promedio difícilmente superará los 2.000 kilos por hectárea, que es un resultado bastante malo (en un año normal se levantan unos 6.000 kilos por hectárea)", analizó Dalmás, técnico de ADP.
Para Juan Foderé, técnico de la empresa Fadisol S.A. "las pérdidas en maíz ya estaban y no se superarán los 2.500 o 3.000 kilos por hectárea en esta zafra".
La buena noticia es que los precios están altos y la perspectiva es que se mantengan atractivos, tanto para soja como para maíz, permitiéndole a los productores paliar las pérdidas de rendimiento.
"Se están haciendo negocios con maíz de grano húmedo a US$ 300, a levantar. Con 3.000 kilos de maíz, creo que la ecuación no es mala, no se logra el resultado esperado, pero no se pierde plata", aseguró Foderé.
MERCADO. Mientras tanto, en el mercado internacional las perspectivas para la soja son buenas, aseguró a El País el analista Fernando Villamil.
A nivel regional, todo dependerá del clima, principalmente con lo que pase en Argentina y Brasil. "En Argentina es donde hay más dudas para el cultivo, pero las últimas estimaciones que se están haciendo, son más optimistas en cuanto a producción. Se habla de producir 50 millones de toneladas cuando antes, las previsiones estaban por abajo".
Según Villamil, ese aumento en la previsión de producción "tienen un tono bajista", pero de todas maneras, "los stocks son bajos y en la medida que la demanda de China continúe en niveles altos, los precios seguirán altos".
En caso del maíz las existencias son bajas y se está próximo al ingreso de la cosecha argentina (país que es el segundo exportador mundial). De todos modos, para Villamil, el panorama es optimista.
El analista estimó que en el caso de Uruguay la cosecha será reducida, quizás deficitaria y "es de esperar que más allá de la firmeza del mercado internacional de granos, los precios tengan un valor adicional. Las perspectivas del mercado muestran precios firmes para el maíz y la soja, al menos para el primer semestre del 2011".
En lo interno, con la sequía, la demanda de maíz está asegurada y los productores lecheros ya están haciendo negocios con maíz de grano húmedo para solventar la producción.
Mirando a Egipto
Los problemas políticos generados en Egipto todavía no se reflejaron en el mercado internacional de granos, según señaló a El País el analista Fernando Villamil. Egipto es uno de los grandes importadores mundiales de trigo y se disputa el primer lugar con Brasil, por lo que, cualquier temor se refleja con baja de precios.
"Si el conflicto político en Egipto se agudiza y se interrumpen las operaciones de importación, los precios bajarán", sostuvo el analista. De todos modos, "el problema político en Egipto ya fue incorporado en el mercado de granos de Chicago -el más sensible-, pero no tuvo repercusión hasta ahora en los precios" y todos los exportadores se juegan a que no llegue a tenerlas en los próximos días.