Buscando nichos en el mercado lanero

| La necesidad de valorizar el producto parece fundamental para devolver rentabilidad a un sector tan importante

CONSULTORA SERAGRO

De cara a una nueva zafra lanera en nuestro país, los productores encuentran un mercado caracterizado por una escasa operativa y precios en caída, en niveles que no se daban desde el año 2002. La necesidad de valorizar el producto parece fundamental para devolver rentabilidad a un sector tan importante para el país, y uno de los caminos posibles es la producción de lanas finas.

En estos días, hemos confirmado la renovación de un acuerdo comercial en el cual se garantiza el pago de lanas por debajo a las 20,2 micras a los mismos precios que en Australia. Si bien el mercado internacional de la lana está influenciado por diversidad de factores, el sector de lanas más finas es el que ha mostrado un mayor nivel de demanda, con precios cada vez más por encima del resto de las lanas.

PRECIOS. Veamos cómo evolucionaron los precios para las distintas finuras en Australia. Si bien el Indicador de Mercados del Este (IME) es un promedio de las distintas lanas comercializadas en Australia, es posible analizar las distintas finuras por separado a partir de la información publicada por el SUL.

En este sentido, la comparación de los promedios por finura para las dos últimas zafras aporta datos interesantes sobre las distintas variantes.

Todas las lanas ubicadas en el rango de 22 a 29 micras bajaron en el período analizado, haciéndolo con mayor énfasis aquellas ubicadas entre 23 y 27 micras. Por su parte, las lanas finas hasta 19 micras por un lado, y las lanas de 32 micras por otro, mantuvieron o aumentaron sus cotizaciones en el comparativo de las últimas dos zafras.

A su vez, dentro de las lanas finas, a medida que nos fuimos hacia micronajes menores los incrementos de los precios se ampliaron.

Analistas del mercado lanero han coincidido en reiterar que no es adecuado hablar de la lana en general, sino que es necesario y oportuno especificar a qué tipo de producto nos referimos, en el entendido de que los diferentes tipos de lana ofrecen diversidad de usos y productos con características comerciales diferentes.

La búsqueda de nichos de mercado para los distintos productos elaborados a partir de la lana, resulta de fundamental importancia para poder acompañar y aprovechar las tendencias que presente el mercado.

SITUACION NACIONAL. En nuestro país, operan desde hace varios años dos programas vinculados a la producción de lana fina: el "Proyecto Merino Fino" en la órbita del INIA, SUL y la Sociedad de Criadores de Merino Australiano, y el "Club Merino Fino" a través de la Central Lanera Uruguaya.

En términos generales, ambos programas apuntan a la obtención de volúmenes cada vez más importantes de lanas finas (inferiores a las 20 micras), con el propósito de mejorar el ingreso de los productores laneros.

En base a programas de mejoramiento genético donde se incorpora material importado, se apunta a lograr lanas cada vez más finas, en el entendido de que la industria textil demanda este tipo de producto, cada vez más buscado y valorado por los consumidores finales.

Días atrás se hizo pública la renovación del acuerdo comercial entre Lanas Trinidad SA y la Sociedad de Criadores de Merino Australiano, mediante el cual la industria garantiza el pago de las lanas finas menores a 20,2 micras a los mismos precios que surjan del promedio de remates en Australia entre los meses de setiembre y diciembre.

Adicionalmente, habrá premios o castigos sobre el precio base en función de parámetros de calidad evaluados. En la zafra pasada, el volumen involucrado en dicho acuerdo alcanzó los 100 mil kilos, y se espera sea duplicado este año. El objetivo de los distintos participantes del acuerdo es alcanzar en pocos años un millón de kilos de lanas finas y superfinas, cuyo fin es abastecer a la industria textil que finalmente colocará telas de alto valor en el mercado internacional. Vemos así un ejemplo de consolidación de la cadena agroindustrial lanera, hecho fundamental para el éxito del proyecto.

EXPERIENCIA ARGENTINA. Argentina atraviesa un presente promisorio en el rubro ovino y lanero en particular, con aumentos en los niveles de producción y exportación con respecto a zafras anteriores.

A partir del apoyo que realiza el gobierno en base a sus políticas sectoriales como el ProLana y la ley de Promoción de la Ganadería Ovina, además del respaldo de la política cambiaria vigente, los productores laneros argentinos han venido mejorando su producción, aumentando la calidad de la fibra y profundizando el proceso de afinamiento de su lana.

A modo de ejemplo, un grupo de productores del sur del país impulsó un proyecto con el respaldo de diversas instituciones, el cual se consolidó hace pocas semanas con el otorgamiento de la primera Denominación de Origen para la provincia de Chubut.

"LanaCamarones"

Luego de varios años de trabajo y bajo el lema "Progresar Innovando y no perecer esperando", un grupo de pequeños y medianos productores de la zona, junto al apoyo del INTA, SAGPyA y GTZ, alcanzó uno de los principales objetivos del Proyecto de Desarrollo Ganadero Camarones. Semanas atrás, la provincia de Chubut recibió la primera Denominación de Origen de su historia: "Lana Camarones". Dicho reconocimiento se extiende a una amplia zona costera de la provincia de Chubut, algo más de 2 millones de hectáreas, e involucra a cerca de 300 empresas ovinas con 550 mil lanares y una producción estimada en 2,2 millones de kilos en base sucia. El Proyecto se basa en el manejo sustentable del pastizal (campo natural), el mejoramiento genético y la mejora en la esquila, acondicionamiento y clasificación de la lana. Dentro del mejoramiento genético se trabaja con la raza Merino.

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