Los jefes de los servicios veterinarios de las Américas se reunirán en Montevideo la próxima semana para analizar el Plan Estratégico de Erradicación de Fiebre Aftosa y su nueva fase.
Las acciones del nuevo Plan Estratégico para la Erradicación de la Fiebre Aftosa comenzarán a partir del año que viene y el encuentro en Montevideo apunta a incorporar propuestas que redunden en un mejor combate a la enfermedad.
La primera fase del plan se desarrolló entre 1988 y 2009, permitiendo diferenciarse a las Américas de otros continentes (caso de Asia) en lo que fue el control y erradicación de la fiebre aftosa, fortaleciendo las zonas débiles y trabajando mancomunadamente para solucionar los puntos flojos en las zonas conflictivas (Bolivia, Venezuela, Ecuador, etc.).
"La gran diferencia de este nuevo Plan Estratégico con el anterior, es que ahora se prevé que exista un monitoreo permanente de las acciones que se desarrollen en las zonas problema, no sólo a través del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (panaftosa), sino, además, por parte de los técnicos de los demás países", explicó Francisco Muzio, director de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Ese monitoreo técnico permanente, es lo que, según la visión del experto, "permite marchar en la etapa de erradicación; hoy no tenemos ese monitoreo. Los instrumentos sanitarios para llegar a la erradicación son muy conocidos, hay que aplicarlos bien y en la medida de lo posible", explicó.
En el mundo todavía quedan 100 países que padecen la fiebre aftosa y las últimas epidemias registradas en el sudeste asiático, que afectaron a Corea, Taiwan y Japón volvieron a mostrar que la enfermedad no reconoce entre países ricos y pobres.
El encuentro de los jefes de los servicios sanitarios oficiales de las Américas se producirá el viernes 15, previo al comienzo de la 20ª. Conferencia para las Américas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), que se celebrará en Montevideo, en el Hotel Sheraton hasta el miércoles 20.
El nuevo Plan Estratégico también reafirma la participación del sector privado -léase de los ganaderos- como elemento fundamental para poder llegar a la erradicación. En Uruguay la última epidemia causó pérdidas por US$ 730 millones.