PABLO ANTÚNEZ
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, volvió a defender la exportación de ganado en pie pero dijo que los nuevos permisos se darán en función de las capacidades operativas de los servicios sanitarios.
Tras el silencio que mantuvo cuando las firmas exportadoras salieron a criticar a su secretaría de Estado por la demora en la emisión de nuevas autorizaciones para ganado en pie, el ministro Tabaré Aguerre, volvió a defender esta herramienta y aclaró que no está en juego suspenderla o eliminarla.
"Es un instrumento (la exportación de vacunos en pie) que debe estar al servicio del funcionamiento de un mercado transparente, que genera preocupación en otras partes de la cadena, pero que tiene que seguir existiendo y estamos convencidos ratificándola", dijo tajante Aguerre en el marco de una conferencia de prensa, celebrada tras haberse reunido ayer con cuatro gremiales.
La Asociación Rural del Uruguay, Federación Rural, Cooperativas Agrarias Federadas y Comisión Nacional de Fomento Rural fueron convocadas por el secretario de Estado a su despacho para informarlas sobre la trazabilidad bovina obligatoria de todo el stock ganadero, la exportación de ganado en pie, los avances en la adjudicación del cupo cárnico de alta calidad que otorga la Unión Europea y las prioridades sanitarias de la cartera de Estado, entre las que se encuentra la brucelosis.
Los presidentes de las gremiales, que acompañaron a Aguerre en la conferencia de prensa, se mostraron complacidos con las explicaciones del ministro, pese a que no variaron y a que, a principio de semana, se habían reunido para concertar una postura y acudir a dialogar con Aguerre por los perjuicios que ocasionaban en el mercado las demoras en la emisión de nuevos permisos para exportar ganado vivo.
"No se exportó nunca en la historia tanto ganado en pie como hasta ahora. Es cierto que se han enlentecido los permisos en los últimos 60 días, porque se manejan otras prioridades", aclaró el jerarca tras cuatro horas de reunión con las gremiales.
A partir de ahora, confirmó que las nuevas autorizaciones se emitirán "en función de las capacidades operativas que tengan los servicios sanitarios, sin dejar de atender las prioridades".
Justificó el enlentecimiento de las autorizaciones diciendo que la exportación en pie requiere de algunas certificaciones sanitarias que no pueden ser delegadas a los veterinarios privados acreditados ante el MGAP. Tienen que ser certificaciones oficiales, que tienen que hacer los mismos servicios veterinarios, que a la vez, tienen que controlar las rutas de vacunación contra la aftosa, entre otras cosas. A la vez, tienen indicaciones directas del ministro de focalizarse en un tema clave como es la brucelosis. En el último mes y a partir de ahora, tienen indicaciones claras de destinar recursos para la inscripción y la habilitación de los corrales de engorde (feed lot), que tendrán que estar operativos para atender la cuota cárnica de alta calidad con la UE.
El ministro aseguró "predicar con el ejemplo" y en tal sentido recordó que si se analiza el número de animales exportados en pie en el último año fiscal -1° de julio de 2010 al 30 de junio de 2011-, "se llevan embarcadas 300.000 cabezas, una cifra importante en términos de extracción". Considerando el primer semestre, se llevan exportados unos 153.000 bovinos en pie. "Nadie puede decir que la exportación en pie está cerrada porque los números demuestran que se exportó más que nunca", dijo Aguerre.
"Cuando exportamos carne, exportamos un cadáver con determinada certificación de proceso y si no se interrumpe la cadena de frío, llega en las condiciones óptimas. Cuando es un animal vivo, si llega con algún problema a destino, puede poner en juego la credibilidad de nuestro sistema ganadero y de nuestro servicio sanitario", dijo.
La cifra
152 mil Bovinos en pie es el número de cabezas que se exportó durante el primer semestre del año en curso hacia Turquía para faena.