PABLO ANTÚNEZ
El ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, formalizó su rechazo a que se conforme un fideicomiso para el sector lechero con aportes del Estado. Las gremiales de tamberos se rehúsan a quedarse sin soluciones y negocian en Inale algún apoyo.
Desde hace meses las gremiales de tamberos plantean la necesidad de crear un fideicomiso lechero que genere alrededor de US$ 36 millones, pero con un aporte financiero del Estado (reduciendo 1% la tasa impositiva a la leche), para lo cual se precisa una ley que deberá estar en el Parlamento antes del 15 de septiembre.
Sin embargo, el viernes pasado Agazzi comunicó a través de la Comisión de Financiamiento su rechazo a que el fideicomiso se concrete a través de una renuncia fiscal del gobierno. Las gremiales de tamberos tomaron con decepción la postura de Agazzi, descartando de plano el fideicomiso, que incluye un aporte del gobierno equivalente al 1% de las ventas brutas de leche por el plazo que dure el pago del instrumento.
Precavidas, ya habían presentado en el Instituto Nacional de la Leche (Inale) un proyecto de ley que fue analizado para ganar tiempo y presentarlo en el Parlamento.
Hoy se reúne el Consejo Directivo del Inale para analizar el trabajo realizado por la Comisión de Financiamiento durante la semana pasada, donde hubo pocos avances.
"Los productores nos revelamos a la postura de Agazzi porque las razones que brinda son demasiado elementales y no sabemos que el Ministerio de Economía haya rechazado el fideicomiso planteado", aseguró Horacio Leániz a El País, presidente de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche.
"No encontramos otra forma idónea de aterrizar US$ 35 millones que no sea un fideicomiso. Entendemos que la lechería es un sector que está con una protección relativizada donde confluyen el destrozo de la seca, en los mercados, la caída de los precios y la presión de la agricultura por la tierra, en la que el sector lechero tiene un 50% de campos tomados en arrendamiento", dijo Leániz.
Muchas gremiales consideran que el anuncio del crédito de la Corporación Nacional para el Desarrollo para el sector, anunciado semanas atrás, fue "una maniobra política".
Se había manejado un aporte de US$ 17 millones con una subvención del Ejecutivo para los tamberos de menos de 2.500 litros de leche remitida, pero la semana pasada en Inale, se bajó la cifra a US$ 12 millones, dejando fuera a productores grandes que representan el 50% de los proveedores.