Un técnico del Banco Central y otro del FMI alertan que las finanzas públicas de Uruguay tienen una elevada vulnerabilidad a un cambio de entorno a nivel internacional. Pese a las mejoras que se hicieron, sigue siendo alta en términos históricos.
Los técnicos mencionaron co-mo factores de debilidad al elevado nivel de la deuda pública, la alta dolarización de la economía, un sistema bancario "todavía frágil", "bajos niveles de inversión" y resultados "lentos" de las reformas estructurales que implementó el actual gobierno.
El trabajo "Política Fiscal y Vulnerabilidad Fiscal en Uruguay, 1976-2006" del gerente del Área de Política Monetaria y Programación Macroeconómica del Banco Central (BCU), Leonardo Vicente y la técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), Isabel Rial, dice que "la vulnerabilidad fiscal es actualmente mayor que hace 30 años, a pesar de que se ha reducido significativamente luego de la crisis de 2002".
Los técnicos afirman que algunos resultados positivos se deben al "ciclo económico" que está en fase de expansión.
Pese a ello, advierten que "algunos fundamentos no muestran una evolución favorable". Entre ellos mencionan el elevado stock de deuda pública, que la misma está "muy concentrada" en moneda extranjera, que el riesgo de "un rápido traslado de la vulnerabilidad del sector público a otros sectores de la economía continúa presente" por la alta dolarización y un sistema bancario "todavía frágil".
También afirman que si bien se observa "una mejora en términos de crecimiento económico", el nivel de inversión sigue siendo "bajo" lo que "cuestiona la sostenibilidad de largo plazo de dicho proceso".
Además, "si bien las autoridades han comenzado un proceso de reformas estructurales importante (topes y manejo de deuda, reforma tributaria, apertura comercial fuera de la región, seguro de depósitos) los resultados han sido lentos, enfrentándose el riesgo natural de fatiga en este tipo de proceso".
En el documento, -que está colgado en la página web del BCU y fue presentado para las Jornadas de Economía de agosto- los técnicos señalan que su opinión "no compromete" la posición de las instituciones para las cuales trabajan.
Según diversos indicadores utilizados en el trabajo, los técnicos afirman que "existe poco margen de maniobra fiscal, tanto tributario como de gasto, para reaccionar ante eventuales shocks", además de que la "mejora del déficit (fiscal) es en parte reflejo del ciclo económico".
Aseguran que para mejorar los fundamentos de la economía uruguaya "son necesarias mejores políticas que tengan como objetivo explícito minimizar los efectos de shocks adversos, tanto reales como financieros".
PROPUESTAS. Entre otros aspectos, Vicente y Rial dicen que el alto ratio deuda-PIB, requiere el "diseño de reglas fiscales más elaboradas que impidan la prociclicidad de la política fiscal, especialmente en auge, y eliminen el sesgo al déficit y a la acumulación de deuda".
También indican que "en cuanto a las debilidades estructurales generadas por la política fiscal, debería plantearse un marco de evaluación de resultados, tanto de gasto como de ingresos, proceso que ya se ha iniciado en algunos casos".
En las conclusiones, reafirman que pese a los avances logrados, "las principales fuentes de vulnerabilidad fiscal aún permanecen vigentes".
Apuntan a que se debe mejorar la "credibilidad de la política monetaria", entre otros.
Moody`s analiza la capacidad de reacción ante shocks externos
El analista senior de la calificadora Moody`s, Mauro Leos dijo a El País que en las últimas semanas mantuvo contactos con técnicos y autoridades del Ministerio de Economía y del Banco Central para "intercambiar información" sobre los últimos datos sobre la marcha de la economía.
A partir de ahora, los técnicos de Moody`s procesarán la información generada en los contactos con las autoridades.
El empeoramiento del contexto internacional no ha tenido impacto en la evolución de la economía local y es probable que no lo tenga en lo que resta del año, según el análisis de la agencia de riesgo.
Leos dijo que más allá de los datos registrados hasta ahora, lo "relevante" para la calificación uruguaya es saber qué tipo de política de "choque" puede llevar adelante el Poder Ejecutivo si el deterioro del contexto internacional se hace más severo.
Luego de la suba en la nota de Standard & Poor´s (ver aparte), Moody`s es la agencia que tiene la nota más baja del país entre las tres principales calificadoras.
En diciembre de 2006 subió la nota a Uruguay dos escalones de B3 a B1 con perspectiva estable. Esta nota lo pone a cuatro escalones de conseguir el grado de inversión.
Punteo de problemas principales
En el trabajo se señala que la vulnerabilidad fiscal "ha tenido una presencia permanente" en el período 1976-2006. Expresan que "las principales restricciones detectadas" refieren a "volatilidad de las variables fiscales, prociclicidad de la política fiscal, importante tamaño del Estado, fuerte inflexibilidad del gasto público, estructura tributaria muy concentrada en el consumo, un nivel alto y una estructura de la deuda que potencia la transmisión de shocks negativos y fuerte dependencia regional".