El subsecretario de Economía y Finanzas, Mario Bergara, dijo la semana pasada en ACDE que los elevados costos energéticos pueden haber llegado para quedarse y sugirió prestar mucha atención a los pronósticos de lluvia.
Hoy se están utilizando las centrales Batlle, Punta del Tigre y La Tablada. Las dos últimas usan gasoil que resulta caro y la primera fuel-oil. La situación de costos elevados ha llevado a que se reviva la vieja idea de convertir a gas natural La Tablada lo que abarataría costos pero aquí el problema que aparece es que Argentina no puede garantizar ese gas. En principio, en UTE creen que no habrá problemas para atender la demanda en invierno y que se llegará a tiempo con la ampliación de Punta del Tigre cuya ampliación requiere sólo 7 meses. Pero Punta del Tigre usa gasoil y en la empresa admiten que la tarifa ya es cara y que no se puede seguir eternamente volcándole los elevados costos de generación.
Uruguay ya parece estar instalado en una especie de emergencia energética permanente, por lo que UTE decidirá en enero un incremento tarifario superior al 5,5% y analiza ya nuevas inversiones en generación utilizando gas licuado o carbón.
El presidente de UTE, Beno Ruchanski, dijo que "se va a necesitar un ajuste un poco superior al último" y que se pretende que esa variación sea la única en 2007.
UTE tenía la misma intención en 2006 pero los gastos en combustible (gas oil y fuel oil) que fueron necesarios para ser utilizados en las centrales Batlle y La Tablada la obligaron a subir dos veces. En febrero lo había hecho 4,4% y en junio lo hizo 5,5%. Se unieron dos factores: por un lado los precios récord del petróleo que encarecen la utilización del gasoil y del fuel-oil (el crudo llegó a U$S 77,03 el 14 de julio) y por otro la falta de agua en las represas que limitó sus posibilidades de generación hidráulica.
De hecho, para 2006 se habían presupuestado U$S 140 millones para generar con combustibles líquidos y la cifra ascendió imparable y cerrará el año en U$S 400 millones.
Para el próximo año el piso de gasto será de U$S 200 millones y la situación es seguida por inquietud por el equipo económico. Aunque el petróleo no volvió a los niveles récord que tocó este año sigue instalado hace semanas en el entorno de los U$S 62.
Las tarifas no subieron más porque la buena recaudación del fisco le permitió a éste absorber buena parte de la suba necesaria.
GENERACIÓN. Por otro lado, UTE ya estudia la siguiente inversión en generación. Las alternativas que se barajan son o construir una central a carbón o construir una de regasificación como ya hicieron Chile y República Dominicana que suministraría gas natural a las centrales. Ruchansky explicó que la inversión tiene que quedar resuelta el año próximo porque así lo requiere el crecimiento de la demanda y porque las obras demandarán al menos dos años.
En el caso de una central a carbón debería generar no menos de 400 megavatios y lo recibiría desde Sudáfrica, Colombia o Brasil, que son los países productores más importantes y cercanos. Se requeriría adecuar o crear zonas portuarias para que se pueda descargar en ellas el carbón. La otra alternativa es traer gas congelado en barco, regasificarlo, y utilizarlo para alimentar las centrales de Punta del Tigre y para sustituir el gasoil de la central La Tablada.
Mientras tanto, UTE apura las negociaciones con General Electric para ampliar en 100 megavatios la central de Punta del Tigre, a un costo de unos U$S 45 millones. La central fue inaugurada este año y produce 200 megavatios. La demanda crecerá el año próximo no menos de 4%, unos 60 megavatios, lo que obliga a tomar providencias.
UTE ya está reservando agua en el río Negro y busca renovar la importación de 150 megavatios desde Argentina. Ruchansky señaló que Argentina cumplió con ese suministro en los últimos tres años pero reconoció que atraviesa dificultades. La producción de Salto Grande ya es escasa por la falta de lluvias y la pequeñez de su embalse por lo que la demanda se está satisfaciendo en buena medida con la producción de las centrales Batlle y Punta del Tigre.
Argentina no está en condiciones de garantizar gas natural a las centrales uruguayas, lo que obliga a estudiar la alternativa del gas licuado. En el tercer trimestre de este año la producción de gas natural en el país vecino cayó 1,3% y en el segundo había declinado 0,8%. Como el parque de generación eléctrica de Argentina se alimenta en más de un 50% con gas natural todo indica que seguirá escaseando. Además, admite Ruchansky, el costo del gas natural se ha más que duplicado para Uruguay debido a que Bolivia a su vez se lo subió a Argentina y este país trasladó el incremento. Además, en distintos momentos del año redujo en forma importante sus volúmenes de entrega.
UTE está embarcada en una licitación que se apresta a adjudicar a privados para comprar 60 megavatios producidos con biomasa y viento. Petrobras analiza invertir en Uruguay en generación pero aún no ha avanzado mucho.
Dudas sobre cuál es mejor opción
A nivel técnico en UTE existen distintas opiniones respecto a los pasos a dar. Hay quienes creen, por ejemplo, que una central a carbón no resulta conveniente porque se requiere de un puerto oceánico y porque tiene un elevado potencial contaminante. "Se requiere toda una logística importante y de pronto es mejor que una central a carbón brasileña genere para Uruguay y envíe la electricidad", opinó un técnico.
También ven que una planta de regasificación es demasiado costosa y se justifica en países como Chile que tienen un parque industrial grande que no puede pararse.
"No hay que jugarse a un solo combustible. Hay que apostar a la inversión privada, la interconexión con Brasil y a que Argentina se normalice", dijo un técnico.
Las cifras
200 - Millones de dólares es lo que el gobierno piensa destinar, como mínimo, para cubrir los gastos de generación en el próximo año.
4% - Es lo que subirá la demanda de electricidad en 2007, lo que obliga a planear un reforzamiento del parque generador que tiene UTE.