Uruguay, un constructor naval histórico

Inolvidable. El último gran esfuerzo lo hizo MDF en Astillero Carmelo en los "40"

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EMILIO CAZALÁ

Desde mediados del siglo XIX Uruguay tuvo un tiempo que perduró hasta la II Guerra Mundial en la construcción naval que fue muy importante, una artesanía traída por los inmigrantes serbios, croatas, alemanes, italianos y españoles y los que trajeron los ferrocarriles y tranvías ingleses y alemanes.

Los astilleros y varaderos uruguayos diseminados a lo largo del litoral, especialmente Salto, Paysandú, Fray Bentos, Carmelo y también en Montevideo y en Piriapólis, construyeron en el pasado una diversidad de embarcaciones que marcaron un tiempo de prestigiosa y sofisticada artesanía naval por encima de la simplicidad robotizada de las barcazas de hoy día, porque aquella gente, muchos inmigrantes serbios, croatas, rusos, italianos, españoles, alemanes, vascos y vean Uds., hasta paraguayos, diseñaban, moldeaban, remachaban y soldaban cascos aerodinámicos, eran gente con salitre en las venas. Junto con los carpinteros de ribera eran diestros hasta el asombro, e incluso dieron forma a pequeños barcos de pasajeros y notables cargueros así como embarcaciones deportivas con estilo. En cada cuadra de Montevideo había una herrería y en cada portón que se abría veíamos de niños en ese galpón la construcción de una embarcación. Todos ellos fueron leales y dedicados marinos sin horario que en su siguiente generación crearon ingenieros, constructores, arquitectos, abogados, médicos, poetas, ensayistas, escribanos.

El litoral oriental estaba constituido por un semillero de astilleros y de artesanos donde se construyó todo tipo de embarcaciones para el cabotaje uruguayo y también para la Argentina. Incluso en Montevideo, para ejemplo de Sudamérica, ahí a metros del viejo puente del Pantanoso, Metalúrgica y Diques Flotantes S.A., construyó un dique flotante de hormigón que perduró en Argentina hasta no hace muchos años. Luego esta empresa compró el Astillero Carmelo por los años 40 y allí se construyeron lo que fue la gran novedad, utilizando soldadura eléctrica por arco, una serie de seis buques de 1.000 toneladas, denominados "Motonaves P20C". Eran los únicos -por esta región- provistos de grúas mecánicas para la carga y descarga de las mercaderías. El diseño de estos barcos de cabotaje, fue realizado por la firma estadounidense Cox y Stevens, adaptadas por el ingeniero naval José Bozzano (paraguayo), con la aprobación de la más alta calificación del Lloyd`s Register of Shipping. Todas ellas fueron botadas entre el 4 de octubre de 1947 y los primeros meses de 1949. Las tres primeras: "Presidente Berreta", "Cruz del Sur" y "Boyero", fueron lanzadas al agua totalmente equipadas, en tanto que de las restantes sólo se construyeron los cascos, uno de los cuales fue adquirido por el Frigorífico Gualeguaychú, y los otros dos por argentinos para ser convertidos en areneros. Estos barcos tenían 61 metros de eslora y capacidad para 1.200 toneladas de carga. Otra de las embarcaciones construidas en el mismo astillero fue la auto-balsa "General Artigas" que cruzaba el río Negro en la ciudad de Mercedes. Esta era la única autopropulsada y fue diseñada especialmente por encargo de la Dirección de Hidrografía del Ministerio de Obras Públicas. Pero esto no fue todo, porque además fueron construidas en Carmelo para la empresa naviera norteamericana Moore McCormack Lines, bien conocida en nuestra plaza por sus exitosos, modernísimos y enormes barcos cargueros de postguerra, 10 chatas de 300 toneladas cada una para esa empresa instalada en Buenos Aires. Estamos hablando de fines de los años 40. A principios de los años 50 conocimos personalmente al Sr. Albert Moore, cuando nos visitó a bordo de uno de los transatlánticos de la Flota de Buena Vecindad de la Moore McCormack Lines. Aquí tambien se construyó el "Daymán II", que años más tarde se cortó al medio y se alargó 12 metros. También se construyó la chata "Queguay" y juntos transportaban casi dos mil toneladas.

VARADERO ANP. Los astilleros de la ANP que estaban sobre la calle Juan Lindolfo Cuesta y Washington también construyeron numerosas embarcaciones, entre ellas remolcadores y lanchas para el cabotaje nacional y para la descarga de carbón. Tampoco nos olvidamos de aquellos dos gánguiles convertidos en los cargueros motorizados "Salto" y el "Paysandú".

El "San Salvador" aún a flote, junto con las chatas "Dolores" y "33 Orientales", propiedad de Molinos San Salvador, también fueron construidas aca. Y creemos que también fue realizado por la ANP el remolcador "Antonio D. Lussich".

En Paysandú estaba el varadero de Alberto Díaz Sapin, que antes había sido de Pellicer y antes de Marcenaro, donde se construyeron barcos de hierro. Antes de Marcenaro fue de un italiano llamado Guso a fines del 1800, comenzando con carpinteros de ribera. Este astillero por los años 70 construyó los remolcadores "Leandro Gómez" y "Sanducero" para la ANP, aún en actividad, y luego por 1976 se construyeron los remolcadores "Ancap Séptimo" y "Ancap Octavo", este último más pequeño que el anterior, para operar en la boya petrolera. Luego Díaz Sapin siguió construyendo pesqueros que fueron como 10 unidades, de 16 y de 30 metros, entre ellos el "María Laura" de 27 metros y el "Carmen" de 30 metros. Nos recuerda Rocco, socio de Díaz Sapin, que todo ese collar de astilleros y varaderos que bordeaban la orilla oriental del río Uruguay constituían lo que se llamó entonces la "nación del río Uruguay". Eran tiempos que el litoral uruguayo tenía más contacto con Buenos Aires y con las ciudades de enfrente que con el Montevideo político y comercial.

KAMBARA. Más recientemente, el 26 de septiembre de 1983, los astilleros Kambara, en Pajas Blancas, terminaban de construir el buque tanque "Yaciretá" de 64 metros de eslora para la flota mercante paraguaya. Fue una excelente nave cisterna para el transporte de aceite de tung; luego se construyó el "Ypacaraí" para 800 toneladas y 4 barcazas para 2 mil metros cúbicos de combustible. Tambien aquí a finales de los años 80 se reconstruyó y modernizó lo que sería más tarde el "Eladia Isabel" para Buquebus y algunos remolcadores. Era un astillero de maestros japoneses, que transmitían tecnología, pero los guapos y trabajadores fueron uruguayos que pusieron sus manos y su inteligencia bajo la guía de aquellos. Algunos años más tarde, López y Sarasola construyeron en el varadero del Cerro los pesqueros "Albamar", "Copamar" y el "Hechicero", de 22 metros, y más tarde el "Mandrake" en un modesto galpón a cuya puesta en el agua asistimos.

BARCAZAS. Hace tres o cuatro años, con motivo de la instalación de las pasteras internacionales, el dique astillero Tsakos construyó dos barcazas de gran porte y la Armada Nacional en su dique seco, otras dos embarcaciones similares. Estas construcciones responden a las características del río Uruguay y sus dimensiones son de 89 metros de eslora, 13,50 de manga con un calado de 3,60 a plena carga. Cada una transporta en sus dos bodegas 1.756 fardos de celulosa y cuentan con tapas telescópicas, o sea corredizas, por lo cual quedan herméticamente cerradas y la mercadería protegida. Son barcazas de un modelo diseñado a medida para esta operación, que llena los requerimientos de este transporte, respeta la calidad de la mercadería y las características del escenario fluvial. Ahora se están construyendo en el astillero de la Armada en el Cerro tres embarcaciones para 4.500 toneladas destinadas al transporte de productos forestales, para la empresa Montes del Plata.

Ser eficientes para competir

En plena Guerra Mundial, MDF surgió por el ISI (industrialización por sustitución de importaciones) que después fue bandera de Raúl Prebisch de la Cepal. Pero a la larga no dio resultados. Ahora estamos en un nuevo enfoque, revitalizar la industria naval, lo cual está muy bien, pero debemos ser competitivos en el ritmo de producción porque estamos abasteciendo el mercado local, pero la idea básica es exportar barcazas. Nosotros demoramos un año en construir una unidad, en Paraguay la tercera parte y en Argentina en los talleres de Ultrapetrol S.A., en Punta Alvear próximo a Rosario, están construyendo en serie dos por mes y obviamente los precios van en la misma proporción.

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