El gobierno uruguayo recibirá US$ 260 millones del Banco Mundial (BM) para enfrentar los efectos de la crisis internacional. El millonario préstamo, según un comunicado del organismo, es para "consolidar el crecimiento con equidad social".
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo que la operación fortalece una estrategia "fundamental para garantizar la continuidad de políticas públicas, evitando que el peso de la incertidumbre internacional recaiga sobre la población más vulnerable".
La directora del BM para Argentina, Paraguay y Uruguay, Penelope Brook, afirmó que "el gobierno uruguayo busca así adelantarse a potenciales circunstancias internacionales adversas" y añadió que "este tipo de préstamo de libre e inmediata disponibilidad permite responde rápida y flexiblemente a las necesidad expuestos por el gobierno uruguayo".
Con el dinero, el Estado consolidará un grupo de reformas en tres áreas consideradas como prioritarias: Manejo de la gestión del sector público para consolidar la estabilidad macroeconómica y mejorar la eficiencia de la administración.
En segundo lugar una mejora de la competitividad de la economía, captando inversiones a través de una mejora en el clima de negocios, el acceso a la financiación y la facilitación del comercio.
Finalmente, una mayor inclusión a través de políticas educativas, de salud y protección.