Un atraso cambiario con Brasil afectará la competitividad local

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Tema de análisis

Salarios. En los últimos 3 años los salarios en dólares en Brasil bajaron 14% en relación a los de Uruguay, contribuyendo al deterioro de los precios relativos de nuestro país frente a ellos.

HORACIO BAFICO/GUSTAVO MICHELIN

Las señales de atraso cambiario son visibles en la economía uruguaya aunque el impacto en el sector productivo exportador se amortigua porque los precios de nuestros productos de exportación están muy altos.

Esta situación extraordinaria, donde lo que nosotros vendemos vale cada vez más en comparación con lo que compramos, no durará para siempre. Tampoco se vivirá eternamente en un mundo pleno de liquidez y con tasas de interés muy pero muy bajas. En cualquier momento pueden producirse cambios que deterioren fuertemente la capacidad productiva del país o su estabilidad macroeconómica.

Hasta el momento el otro amortiguador de este desequilibrio en los precios ha sido la evolución similar ocurrida en Brasil, uno de nuestros principales socios comerciales y vecino. Por ello, la política económica debería considerar en 2011 estas señales de alerta y en particular observar la evolución que están teniendo la relaciones de precios relativos con Brasil. La buena relación de precios actual donde Brasil es más caro en dólares que Uruguay, se debe a lo ocurrido entre 2005 y 2007 pero desde la crisis de 2008 nuestro país pierde gradualmente el diferencial de precios logrado con el vecino del Norte y agrava las diferencias con el resto del mundo.

Hoy no hay atraso cambiario con Brasil y ello nos "protege" del deterioro de precios relativos que tenemos con otros países. De seguir las tendencias actuales en breve tendremos un atraso cambiario con Brasil y a partir de ese momento el sostén de la competitividad de nuestro país será exclusivamente el buen nivel de precios de los alimentos que exportamos.

MACROECONOMÍA. El índice de tipo de cambio real (TCR) es un indicador que mide la competitividad del país en comparación con la del resto del mundo. El BCU lo construye comparando la evolución de los precios domésticos con los de los principales socios comerciales del país. Para que las mediciones sean comparables, las variaciones de precios se las mide en una misma moneda, el dólar estadounidense.

En los últimos años la competitividad global de Uruguay se deterioró, esto quiere decir que el país se encareció frente al resto del mundo. Si se toma el promedio del primer trimestre del 2011 y se compara con la realidad del país seis años atrás se observa que el deterioro general ha sido del 24%. Sin embargo esta caída de los precios en dólares en el resto del mundo en relación a nuestro país ocurrió principalmente en los países fuera de la región (-38%) y en Argentina (-37%). En los seis años, los precios en Brasil aumentaron 7% más que en Uruguay y es por eso que se dice que el vecino del Norte ha operado como un paraguas para amortiguar el impacto en la competitividad del atraso cambiario.

Esta evolución es consistente con la relación entre los precios en el mercado interno de los bienes transables internacionalmente y los que por sus características no son transables. Tomando los artículos que componen el IPC, se observa que los precios transables aumentaron 20% menos que los no transables en los seis años terminados en el primer trimestre del 2011.

BRASIL. Los precios en dólares en nuestro vecino del norte han mostrado un comportamiento distinto al de los restantes países con que mantenemos relaciones comerciales. Incluso si se observa el período de los últimos seis años nos ha permitido ganar competitividad al encarecerse en dólares entre el 2005 y 2007 y ha perdido parte de esa ventaja desde el 2008 hasta el primer trimestre del 2011.

Pese al deterioro reciente, el nivel de precios relativos con Brasil todavía es favorable pero la competitividad que da este diferencial se va perdiendo. Se trata del mercado hacia donde se dirige la quinta parte de las exportaciones uruguayas y en los últimos años se ha convertido en un origen muy importante de las corrientes turísticas que recibe el país.

En los últimos años la economía brasileña se ha transformado en el motor de la región y se ha convertido en una de las más dinámicas del mundo. Su influencia ha crecido al punto tal que la política cambiaria en nuestro país se ha atado a la brasileña. En efecto, ante el fuerte ingreso de capitales a la región, que aprecia las monedas locales y resta competitividad a sus exportaciones en mercados externos, las autoridades uruguayas entendieron que atando el peso al real, se mantiene la competitividad ante ese país. El riesgo de una política que mire el nivel global de precios internacionales en dólares y quede satisfecha por la compensación que los generan los mejores precios de Brasil en comparación con los otros países, es que lleva a la concentración del comercio. El país ya pasó por situaciones de este tipo, y sufrió mucho cuando se modificaron los precios relativos con el socio especial.

COMPLICACIÓN. El principal problema que está emergiendo en los tres últimos años es que gradualmente se está perdiendo esa ventaja con Brasil y ya se suma a los mercados con deterioro en el tipo de cambio real bilateral. Entre 2005 y 2007 los precios al consumo en Brasil medidos en dólares se encarecieron en relación a los nuestros un 12%, pero a partir de ese momento se revierte la tendencia, encareciéndose Uruguay en un 11%.

Se puede avanzar un poco más en el detalle de lo que ocurre en Brasil con los precios. Al descomponer el IPC en sus principales rubros, se constata que se repite la evolución de un encarecimiento en dólares de Brasil hasta 2007 y posteriormente una mayor suba de precios en dólares en Uruguay hasta el 2011. La única excepción es el rubro de Vestimenta donde los precios en Brasil se despegan de los uruguayos año a año en todo el período. Otra comparación interesante y que sigue la misma evolución es la de los salarios en dólares en los dos países. En los tres años hasta 2007, los salarios reales medidos en dólares en Brasil se incrementaron 15% por encima de lo que lo hicieron los salarios uruguayos. En los tres siguientes años la evolución fue al revés, los salarios en dólares en Brasil bajaron 14% en relación a los salarios en Uruguay. En promedio el nivel de salarios en dólares en los dos países del 2010 es prácticamente el mismos del 2004.

La evolución de los precios internos, en particular los salarios están afectando negativamente a la competitividad de la economía. Nos hemos sostenido en la realidad brasileña pero las ventajas que nos ha otorgado Brasil se están perdiendo lentamente y si no se toman medidas el deterioro proseguirá en el 2011.

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