LONDRES | AFP
La OCDE y el Banco Mundial difundieron ayer sombríos pronósticos para la economía mundial, recordando a los líderes mundiales la urgencia de hallar remedios a una crisis que sumirá al planeta en su primera recesión en décadas.
Esos líderes mundiales participarán mañana de la cumbre del G20 que se celebrará en Londres.
El Banco Mundial (BM) indicó que la economía mundial se contraerá un 1,7% en 2009, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señaló que el Producto Interno Bruto (PIB) de los 30 países que la integran caerá 4,3% a lo largo de este año.
"La economía mundial está en medio de su recesión más profunda y sincronizada de nuestras vidas, causada por una crisis financiera mundial e incrementada por un colapso del comercio mundial", indicó Klaus Schmidt-Hebbel, economista jefe de la OCDE.
El PIB de Estados Unidos declinará un 4% este año, el de la Eurozona un 4,1% y el de Japón un 6,6%, señaló la OCDE.
La OCDE, que habló de una "hemorragia económica", también llamó a los gobiernos a aumentar el gasto para estimular la economía a fin de generar una recuperación en 2010, que anticipa "apagada" en el mejor de los escenarios, haciéndose eco de los llamados de Washington, que han sido rechazados por varios países europeos, entre ellos Francia y Alemania.
México, miembro de la OCDE y del G20, "abrirá una línea de crédito" con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de US$ 30.000 a US$ 40.000 millones, anunció el martes en Londres el presidente Felipe Calderón.
Una línea de crédito apoyaría al peso mexicano y calmaría los temores sobre el declive de las reservas en divisas, a las cuales el gobierno mexicano ha recurrido masivamente para sostener su moneda.
El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) indicó en tanto que el crecimiento de las economías en desarrollo asiáticas caerá un 3,4% en 2009, que la perspectiva a corto plazo es "débil" y que más de 60 millones de personas seguirán en la pobreza.
El informe sostuvo que China, principal impulsor del crecimiento de la región en la década pasada, crecerá un 7% este año, bastante por debajo de la meta de Pekín de 8% considerada como el mínimo requerido para impedir el desempleo masivo.
El presidente del BM, Robert Zoellick, utilizó los nuevos pronósticos económicos para argumentar en favor de una línea de liquidez por US$ 50.000 millones para beneficiar a los países más pobres del mundo.
"El apoyo del G20 nos ayudará a ganar más impulso", indicó en un discurso, antes de la cumbre de potencias industrializadas y emergentes que tendrá lugar este jueves en Londres para intentar forjar una respuesta común a la crisis. El presidente estadounidense Barack Obama ya llegó a la capital británica este martes por la noche para asistir a la reunión.
Al acercarse la cumbre del G20, el primer ministro británico, Gordon Brown, afirmó que los líderes mundiales deben devolver dignidad a las finanzas mundiales.
"Comprobarán el jueves en el G20 que por primera vez en la historia, las economías mundiales van a aprobar reglas internacionales sobre la remuneración de los banqueros", declaró Brown.
Francia por su lado amenazó con que su presidente Nicolas Sarkozy abandonará la cumbre del G20 si no hay acuerdo en torno a cuestiones centrales.