El Sindicato Único de la Aguja (SUA) celebró ayer su día con una movilización y reclamó para elevar el salario en un 59% para "miles de trabajadores que no superan en promedio los $ 5.000 mensuales". El gremio pide como mínimo un sueldo base de $ 8.500.
Por otro lado, el SUA sostiene que es "imprescindible" la promulgación de la Ley de la Vestimenta que ingresó al Parlamento el pasado 20 de enero. Según el sindicato esta iniciativa permitiría "formalizar cientos de talleres informales con condiciones de trabajo lamentables".
Sobre este tema el presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, declaró ayer a radio Carve que la industria "no puede vivir con un subsidio tras otro" y que por eso la ley que está a discusión el Parlamento apunta a lograr "cambios estructurales" ya que la ayuda oficial estará supedita al cumplimiento de determinados objetivos.
Agregó que la crisis local que atraviesa el sector -por la caída de un 20% de las exportaciones- afectará el empleo formal y también el informal en lo que resta del año. La vestimenta emplea en total a unos 17.000 personas. Se estima que el informalismo en esta rama alcanza a unos 7.000 trabajadores.