N. PONCE DE LEÓN Y R. SOSA
La suba de precios de 0,91% en febrero, que se conoció ayer, no desalentaría la intención del equipo económico de aplicar una baja leve en la tasa de interés de referencia. No obstante, la mayoría de los analistas lo considera un paso arriesgado.
En el análisis del Ministerio de Economía y el Banco Central -que se reunirán hoy en el Comité de Coordinación Macroeconómica- pesa, además de la suba de precios, la nueva rebaja en las tasas que decidirá la Reserva Federal de Estados Unidos el 18 de marzo, lo que aumentaría aún más la brecha con la tasa de referencia local de 7,25%, agravando la presión a la baja en el dólar.
Algunas fuentes del Central dijeron que la suba de febrero estuvo dentro de lo previsto, aunque otras señalaron que fue un poco mayor a la esperada. El aumento de 0,91% está sólo tres centésimos por debajo de la proyección más alta de la encuesta de expectativas del BCU.
Los datos. El Índice de los Precios del Consumo (IPC) aumentó 0,91% en febrero, lo que representó la tercera suba mensual consecutiva de ese indicador, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Ese porcentaje de aumento -que superó el 0,6% que esperaban los analistas privados-, fue el mayor desde 2003, al comparar con igual mes en años anteriores.
A su vez, en lo que va de 2008 el IPC ya acumuló un alza de 1,7% (anualizada queda en 10,6%), y en los últimos 12 meses cerrados en febrero alcanzó a 7,77%. Ese guarismo representó la primera suba de la inflación en la medición en 12 meses móviles, luego de registrar cinco meses de bajas sucesivas. Este hecho podría estar reflejando un frenó en la desaceleración que venían teniendo los precios durante los meses previos.
El registro anual continúa en niveles superiores a la meta oficial, que prevé una suba de precios máxima de 7% para el año en curso.
Si se tienen en cuenta los rubros menos volátiles de la canasta del IPC, se advierte que en los últimos 12 meses la inflación tendencial -sin tarifas, carnes, frutas y verduras- también excede al rango oficial de suba de precios (+7,1%).
Más del 80% de la suba mensual del IPC, se explicó por el incremento en el precio del rubro vivienda (+3,25%), y de alimentos y bebidas (+1,28%).
En el aumento en vivienda se debió a los ajustes de tarifas de la electricidad (+8,5%), y agua corriente (+3%) dispuestos por el gobierno al inicio de febrero.
Dentro de alimentos y bebidas, se destacó el alza en el precio de los aceites (+8,2%) -es el subrubro de toda la canasta del IPC con mayor inflación (+10,8%) en lo que va de 2008- , de la carne (+2,8%), y de los panes y cereales (+2,2%).
Es importante señalar que las verduras, el artículo con mayor aumento de precio el año pasado, en el primer bimestre de 2008 arrojó una baja (deflación) de 2%.
El registro inflacionario del mes pasado se explicó especialmente por el incremento de los precios de los componentes de la canasta no sujetos al comercio internacional (no transables), que subieron 1,15%, mientras que los transables aumentaron 0,49%.
Un elemento a tener en cuenta es que en febrero la inflación subyacente -la que excluye los elementos volátiles y precios administrados- interrumpió la moderación que había registrado en los últimos meses. Y en el comunicado del Comité de Política Monetaria del BCU de febrero indicó que se tomaría en cuenta la evolución de este indicador -que ahora sube- junto al desarrollo de los acontecimientos en los mercados financieros externos, en los que la posibilidad de una recesión en Estados Unidos toma más cuerpo.
Opiniones. Buena parte de los economistas resaltaron ayer que el dato de inflación de febrero haría arriesgado inclinarse por una baja en la tasa de interés de referencia.
Para PriceWaterhouseCoopers la presión de las materias primas sobre los precios internos de alimentos se sigue manteniendo este año y genera una restricción a la baja en la inflación. Según la medición de inflación subyacente que utiliza la consultora -que excluye a la carne, frutas y verduras y las tarifas-, ésta habría aumentado 0,79% en febrero llevando el indicador de 12 meses de 6,8% en enero a 7,1% el mes pasado. "Con este escenario sería arriesgado bajar la tasa", dijo la analista Mercedes Comas.
Pablo Moya de Oikos coincidió con ese análisis y sostuvo que el escenario de precios haría necesario un endurecimiento de la política contractiva.
Agregó que existen factores de presión que empujarán los precios sostenidamente en los próximos meses. A la presión de los combustibles se sumará la necesidad de subir nuevamente la tarifa eléctrica "antes o durante el invierno" y el impacto que tendrán los ajustes salariales de mediados de año.
Para el gerente de inversiones de UniónCapital AFAP, Fabián Ibarburu, no convendría reducir la tasa dadas las presiones inflacionarias. Si bien se podría moderar la presión a la baja en el dólar, el tipo de cambio real se vería erosionado por el mayor aumento de precios.
Pablo Rosselli de Deloitte subrayó que la inflación subyacente fue "relativamente alta" al subir 1,1% en febrero y a 9,5% en los 12 meses cerrados ese mes. Esta medición excluye frutas y verduras y todos los precios administrados como las tarifas, el boleto, la cuota mutual y la leche. El dato de febrero discontinuó las subas más moderadas en la inflación subyacente de los últimos meses.
Rosselli destacó, al igual que otros analistas, el "dilema" del gobierno entre contener la inflación y mantener cierto nivel de tipo de cambio nominal, pero expresó que los datos recientes muestran señales más preocupantes por el lado de la inflación que por una eventual desaceleración. Subrayó que en febrero -a diferencia de enero- la caída del dólar en Uruguay se dio con bajas en mercados relevantes como Europa, Brasil y Japón. A eso se suma que los precios que el país produce siguen en valores elevados. Por ello Rosselli dijo esperar que la reunión del Copom mantenga la tasa de interés.
El economista Gabriel Oddone de Cinve/CPA Ferrere fue el único que no fue tan drástico respecto una posible baja en la tasa aludiendo a la brecha entre los tipos de interés de Estados Unidos y locales. En un informe de fines de febrero la consultora señaló que una baja de tasas del Copom de mañana "sería neutral" si se mide por el efecto del tipo de cambio sobre la inflación aunque reconoció que "no está claro como operará sobre las expectativas de los agentes".
Crudo retrocede y cierra a U$S 99,52
El precio del crudo de Texas, el de referencia para Ancap, dio un respiro ayer al bajar un 2,9% situándose de nuevo a menos de cien dólares en Nueva York, por tomas de beneficios y a la espera del resultado de la reunión de la OPEP de hoy y de comprobar si subieron las reservas en Estados Unidos en la pasada semana.
Al cierre de la sesión de la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para entrega en abril quedaron a U$S 99,52 por barril.
Pocas horas antes del cierre de las operaciones el presidente de Ancap, Raúl Sendic, había dicho a radio Carve que los precios internos de los combustibles se revisarán en diez días y admitido que posiblemente tengan un leve ajuste al alza.
El retroceso del crudo ocurrió después de que terminase en cuatro de las cinco sesiones anteriores a un precio superior a los cien dólares y el lunes llegase a un máximo histórico de U$S 103,95.
La fuerte tendencia alcista en días anteriores fue en paralelo a la persistente caída del dólar frente al euro y otras divisas, lo que estimuló las compras de petróleo y de otras materias primas que como el crudo o el oro se negocian en dólares.
El dólar recuperaba ayer algo de terreno frente al euro aunque se cambiaba a más de 12,52 dólares/euro.
La divisa estadounidense ha perdido vigor a medida que se agudiza la impresión de que la Reserva Federal de EE.UU. rebajará aun más los tipos de interés.