Poca confianza en Argentina y en Venezuela

Inversores y analistas prefieren a otros en la región

NUEVA YORK | GDA / LA NACIÓN

Las exposiciones sobre las perspectivas de América Latina de los cuatro panelistas habían terminado cuando Walter Molano, director de BCP Securities y moderador del panel, miró a sus colegas del sistema financiero, se acercó al micrófono e hizo un comentario sobre algo que había llamado su atención: ninguno había dicho nada sobre la Argentina o Venezuela.

Una risa tibia recorrió todo el panel; se contagió al auditorio y dejó una señal de que ambos países están en el radar de los inversores que miran hacia los mercados emergentes, pero no justamente como destinos prioritarios para enviar su dinero.

Ocurrió el viernes durante la XXI Conferencia Anual de la Asociación de Negocios Hispánica y Latinoamericana (Lahba, por sus siglas en inglés) de la Escuela de Negocios de Columbia, que tuvo lugar en el campus de la universidad, en Manhattan.

El encuentro, en el que las divisiones entre las principales economías del continente surgió en forma recurrente, congregó a analistas financieros, administradores de fondos de inversiones, empresarios y ex funcionarios de la región, entre los que estuvieron el por dos veces ministro de Economía Domingo Cavallo y el ex presidente del Banco Central de ese país, Martín Redrado.

Predominaron las visiones optimistas sobre la región y quedó expuesta también una división muy clara entre los países que a los ojos del mundo son más estables y confiables, y las economías que cuentan aún con una buena dosis de incertidumbre. La Argentina y Venezuela quedaron en este último grupo. Brasil, Chile, Perú y Colombia cosecharon los mayores elogios.

Los panelistas eran Juan Luis Rivera, portfolio manager de Moneda Retorno Absoluto, una firma que administra fondos de inversión en Chile; Ben Laidlerd, director de JP Morgan; Gerard Cremoux, del banco de inversión UBS, y José María Urquiza, CEO del banco Walmart, de México. Laidlerd dijo que la Argentina "se ha vuelto menos relevante". Cremoux redujo su opinión sobre la región en una frase: "Brasil, Brasil, Brasil. Esa es la línea final".

Uno de los problemas con la Argentina, según dijo Molano luego, en una charla con La Nación, es que "se politiza todo". Si el país cierra el canje de deuda -la opinión generalizada aquí es que la operación será exitosa-, arregla el Indec y abandona los controles de precios, en particular en energía, "se arregla el país de la noche a la mañana", opinó. Los mercados, cabe recordarlo, no tienen mucha memoria.

Llegó luego el panel de los ex ministros de Economía: Hernán Buchi, de Chile; Alberto Carrasquilla Barrera, de Colombia, y Cavallo. El padre de la convertibilidad no pudo evitar una broma. "Me gustaría ser chileno y hacer la presentación que Hernán acaba de hacer. Pero soy argentino", dijo Cavallo.

Hubo risas del auditorio.

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