El déficit fiscal se elevó 0,4 puntos porcentuales (p.p.) en los últimos 12 meses a marzo, en relación a febrero, y ascendió a 1,7% del Producto Interno Bruto (PIB), informó el Ministerio de Economía y Finanzas. De esta forma, el resultado global del sector público (incluidas las intendencias y el Banco de Seguros) traspasó la meta oficial para 2012, de 1% del PIB (analistas estiman -1,15%). Además, si se considera el efecto generado por la Semana Santa, debido a la cual se realizaron pagos adelantados de remuneraciones y pasividades en marzo, que correspondían habitualmente a abril, el déficit fiscal se situó en 2,7% del PIB, totalizando US$ 1.307,5 millones.
Aunque se excluya ese efecto, el déficit fiscal creció 0,4 p.p. en el último año móvil a marzo hasta 1,7% del PIB, por una caída en los ingresos del sector público no financiero y un alza de los egresos primarios del Gobierno Central - BPS.
Por el lado de los ingresos, los mismos bajaron 0,3 p.p. del PIB en marzo en relación a febrero, situándose en 28,7% del PIB, o US$ 13.790,4 millones. Dicha baja en los ingresos se debió a una desmejora en el resultado primario de las empresas públicas en marzo, por el encarecimiento en el abastecimiento de energía eléctrica, ante la baja generación hidráulica y los altos precios del petróleo. El negocio global de las empresas públicas fue negativo en marzo en US$ 127,2 millones, lo que representó una desmejora frente a febrero, que había sido deficitario en US$ 118,4 millones. Las pérdidas del mes estuvieron lideradas por el déficit de UTE (-US$ 121 millones) seguida, en menor medida, por Ancap (US$ 13,9 millones), AFE y Agencia Nacional de Viviendas (ambas con -US$ 600.000) y la Administración Nacional de Puertos (US$ 400.000). En contrapartida, OSE y Antel ganaron US$ 5,8 millones y US$ 3,5 millones, respectivamente.
Con respecto a los egresos primarios del Gobierno Central - BPS, crecieron 1,2 p.p. del PIB en el último año a marzo, hasta US$ 12.389,7 millones. La mayor parte del alza (1 p.p. del PIB) es transitoria y se debe al adelanto de pagos de salarios y pasividades por Semana Santa. En tanto, los restantes 0,2 p.p. del PIB, se explican por mayores egresos de seguro de enfermedad y otras prestaciones.