¿Qué pasa con los créditos, los depósitos, la morosidad y las ganancias de los bancos en Uruguay?

Banco Central fachada. Foto: Estefanía Leal.
Fachada del edificio sede del Banco Central del Uruguay, BCU, en Diagonal Fabini 777, Ciudad Vieja, Montevideo, ND 20210706, foto Estefania Leal - Archivo El Pais
Estefania Leal/Archivo El Pais

INFORME

En 2021 la morosidad del sistema bancario registró una caída de 1,3 puntos porcentuales (p.p.) y cerró el año en 1,5%, nivel que no se observaba desde 2014.

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Tras el impacto de la pandemia del covid-19, hubo consenso entre especialistas financieros y económicos en cuanto a que el sistema bancario formó parte de la solución y no del problema, como ocurrió en crisis anteriores. Con el impulso de ciertas medidas -y en otros casos exhortaciones- adoptadas por el Banco Central (BCU) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el sistema financiero uruguayo buscó dar respuesta a empresas y familias en un contexto de incertidumbre.

Esto se vio reflejado en el balance del sistema bancario, el cual registró el menor nivel de morosidad desde el año 2014 y un crecimiento del volumen de negocios, impulsado tanto por un aumento en la cantidad de créditos como de depósitos.

¿Qué factores estuvieron detrás? ¿Cuál fue la rentabilidad de los bancos? ¿Cómo le fue a los privados y al Banco República? ¿Qué perspectivas hay para 2022? Sobre esto El País conversó con Valeria Rodríguez, economista especializada en el sistema financiero de CPA Ferrere, quien señaló que las medidas adoptadas por el BCU y el MEF contribuyeron a que se redujera la morosidad y a que tanto empresas como familias “tuvieran más aire” para enfrentar sus obligaciones con las instituciones financieras durante la crisis.

En este sentido, en 2021 la morosidad del sistema bancario -medida como el porcentaje de créditos vencidos en el total de la cartera bruta-, registró una caída de 1,3 puntos porcentuales (p.p.) y cerró el año en 1,5%, nivel que no se observaba desde 2014.

Al analizar por tipo de moneda, el año pasado se evidenció un mayor descenso en la morosidad de los créditos otorgados en moneda extranjera, explicado principalmente por el Banco República (BROU) -que en los últimos 12 meses disminuyó 4,6 p.p. su nivel de morosidad- aunque los bancos privados en conjunto siguieron con un menor nivel de morosidad que el BROU.

De acuerdo con Rodríguez, la reducción de la morosidad se debió a las “múltiples medidas” que se impulsaron desde el regulador a partir de la pandemia y que permitieron que hubiera “menos créditos categorizados como vencidos”.

Algunas de esas medidas -que se tomaron en 2020 y se mantuvieron en 2021- fueron por ejemplo: la extensión de los plazos en los créditos para sectores y empresas principalmente afectados por la pandemia; extensión de plazos en créditos para vivienda, consumo y tarjetas de crédito a personas físicas; extensión en el período de gracia para la reestructuración de créditos en problemas y el aumento de garantías para pequeñas y medianas empresas, en especial las garantías SIGA, entre otras.

“Esas medidas dieron más aire (a los clientes), más facilidades de pago y también permitió que se expandiera la cantidad de empresas, como las de gran tamaño, que podían aplicar a las garantías”, indicó Rodríguez.

No obstante, la economista explicó que la reducción de la morosidad “también puede haberse dado” en algunos casos por créditos que ya estaban vencidos y que pasaron a la categoría de castigados (cuando se considera que la posibilidad de recuperar ese crédito es muy baja) y por ende salieron del balance de los bancos.

En lo que respecta al volumen de negocios de los bancos, en 2021 hubo un aumento que estuvo explicado tanto por los créditos como por los depósitos. Según los datos procesados por Rodríguez y Simón Waisrub de CPA Ferrere, en 2021 los créditos vigentes al sector no financiero aumentaron 14% frente a 2020 para el conjunto de los bancos privados y BROU.

Sin incluir al Banco Hipotecario por sus particularidades operativas, al cierre de diciembre de 2021 los créditos vigentes totalizaron US$ 15.085 millones aproximadamente. Es decir que ese es el volumen total de crédito que existe actualmente en el sistema financiero uruguayo. Para calcular ese monto y la evolución, se evaluó en dólares corrientes el negocio en moneda extranjera y a un tipo de cambio constante el crédito en moneda nacional, para evitar que influyeran las variaciones del tipo de cambio.

El crecimiento del crédito estuvo impulsado tanto por el negocio en moneda extranjera (creció 12% frente a 2020) como también por el negocio en moneda nacional (creció 8% en pesos constantes y 17% en pesos corrientes).

Asimismo, el aumento del crédito fue mayor en los bancos privados (17% en comparación con 2020) que en el BROU (creció 8% frente al año anterior).

“Las medidas impulsadas por el regulador facilitaron el acceso al crédito”, indicó Rodríguez quien también dijo que influyó la decisión de reducir los encajes en moneda nacional (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el BCU). “No fue una sola, fue el paquete entero de medidas impulsadas desde el Estado que ayudaron al aumento del crédito”, afirmó.

Al analizar qué pasó con el crédito a empresas por sectores de la actividad económica, en 2021 se registró un aumento generalizado frente al año anterior, tanto en moneda nacional como extranjera.

En moneda extranjera, el sector cuyo nivel de crédito registró el mayor crecimiento interanual (frente a igual período del año pasado) fue el comercio con un incremento del 23%. Mientras que la industria fue el sector cuyo nivel de crédito en moneda nacional (y en pesos corrientes) tuvo el menor crecimiento interanual, en el entorno del 11%.

Al igual que en 2020, en lo que refiere a los depósitos el año pasado se registró un aumento en línea con lo ocurrido a nivel internacional. Las obligaciones totales del sistema bancario, de las cuales el 94% son depósitos al sector no financiero crecieron 12% hasta llegar a US$ 38.036 millones.

Dicho crecimiento fue similar tanto en el BROU (+10%), como en el conjunto de bancos privados (+13%). Además, el incremento se dio en moneda nacional (10% frente a 2020) y también en moneda extranjera (9% frente a igual período).

Balance 2021

En 2021 el nivel de morosidad en Uruguay descendió hasta llegar a valores que no se observaban desde 2014. Si bien se observó un crecimiento del volumen de negocios bancario, la rentabilidad cayó el año pasado principalmente por la caída en los márgenes financieros brutos de los bancos y por menores resultados por diferencia de cambio.

La rentabilidad de los bancos se resintió en 2021
Por caída en margen financiero y diferencia de tipo de cambio
Valeria Rodríguez, CPA Ferrere.

Pese al crecimiento del volumen de negocios, en 2021 la rentabilidad del sistema bancario disminuyó. Según explicó Rodríguez, dicho descenso estuvo dado principalmente por la caída en los márgenes financieros brutos así como por menores resultados por diferencia de cambio.

Las ganancias del sistema bancario en su conjunto, es decir, bancos privados más BROU, totalizaron US$ 606 millones en el ejercicio de 2021, lo que significó unos US$ 221 millones menos en comparación con el año anterior.

Estos resultados fueron la suma de US$ 399 millones del BROU y US$ 207 millones de los bancos privados.

En lo que respecta a la evolución de la rentabilidad, el indicador que mide la rentabilidad económica sobre activos (ROA, por sus siglas en inglés) del sistema bancario cerró en diciembre en 1,5%, lo cual significó un descenso respecto a diciembre de 2020, explicado tanto por una caída en las ganancias del BROU como en el conjunto de los privados. Según Rodríguez, la reducción de la rentabilidad estuvo explicada por la caída en los márgenes (que a su vez cayeron por las bajas tasas de interés y las medidas para mitigar el impacto de la pandemia), así como también porque el crecimiento del dólar fue menor al de 2020. “Los bancos siguieron ganando (dinero) pero ganaron menos que el año pasado”, afirmó la economista.

Otras claves del negocio

Perspectivas bancarias para 2022
Banco Central. Foto: Fernando Ponzetto.

El año 2021 transcurrió en un contexto internacional de tasas de interés de referencia (el “precio del dinero”) bajas para mitigar el impacto de la crisis sanitaria, pero el panorama para este año pareciera ser diferente tras el anuncio de un aumento gradual de las tasas por parte de los bancos centrales de las principales economías del mundo. En este contexto, las perspectivas para 2022 señalan que a diferencia de lo que ocurrió en 2020 y 2021, se espera un aumento de las tasas -a nivel internacional y local- lo que favorecería a los márgenes financieros de los bancos, según Rodríguez. “En la medida en que los intereses que reciben los bancos aumenten eso va a ayudar al crecimiento de los márgenes y por ende impactará de forma positiva en la rentabilidad de los bancos”, afirmó. Al analizar qué tan diferente es la situación de los bancos actualmente en comparación con los niveles previos a la pandemia, Rodríguez manifestó que “en términos generales lo que se observa es un aumento del volumen de negocios que maneja el sector bancario, tanto en créditos como en depósitos” frente al año 2019. Sin embargo, en lo que respecta a la rentabilidad pasa lo contrario. En este sentido, “lo que se visualiza en comparación con la situación prepandemia es que cayó la rentabilidad de los bancos, siguen ganando pero menos. Esa tendencia que comenzó a verse en 2020 continuó este año y se acentuó al registrar una caída de la rentabilidad mayor”, explicó la economista. En relación a cómo impactó la pandemia en el sistema bancario a nivel internacional, Rodríguez indicó que se registró un crecimiento generalizado en los depósitos pero hubo una heterogeneidad en lo que refiere a la evolución de los créditos dado que mientras en algunos aumentó, en otros no. Además, dijo que a nivel global se dio una reducción de la rentabilidad de los bancos, aunque menos que en otras crisis. Rodríguez explicó que si bien en “varios países” la rentabilidad también se vio afectada por un aumento de las previsiones de los bancos, eso no ocurrió en Uruguay.

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