El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que se firmará este sábado 17 de enero tendrá afectación en la población de ambos bloques económicos. El arreglo establece, básicamente, reducción de aranceles para facilitar la comercialización de bienes a ambos lados del Océano Atlántico, pero se hará con cuotas para cuidar que algunos rubros no caigan en desgracia al venderse productos más baratos fabricados en otro país.
El viernes, cuando se conoció que la UE había aprobado el acuerdo por mayoría en su interna, el ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Gabriel Oddone, explicó con cifras cuáles serán los eventuales beneficios para el país.
Según dijo en su cuenta de X, "de acuerdo con estimaciones preliminares del MEF (Ministerio de Economía y Finanzas) el acuerdo generará aumentos del PIB de algo más de 1,5 puntos porcentuales, de las exportaciones de bienes del orden del 4%, del empleo del 0,5% y del salario real cercano al 1%".
"El acuerdo comercial será el mayor del mundo, alcanzando a más de 700 millones de personas y reuniendo economías que representan casi el 20% del PBI mundial", explicó el ministro, que luego agregó: "El acuerdo Mercosur-UE, una vez ratificado por los Parlamentos e implementado completamente, abre una gran oportunidad económica para la región, especialmente para Uruguay".
Pero, claro está, el acuerdo genera preocupación en algunos grupos productivos que entienden amenazada su producción porque la mercadería que se importará podría llegar a ser más barata. El sector lácteo, por ejemplo, es uno de los preocupados.
Incluso el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, planteó días atrás en entrevista con El Observador que "hace falta un gran debate" sobre el acuerdo, fundamentalmente por "el tema de las asimetrías".
"Si solamente acabamos por ser invadidos por productos elaborados en otro lugar, quiero ver cuál es el rol entonces que tienen los trabajadores y las trabajadoras de nuestro país y la producción. No quisiera que el final de la película sea que nosotros sigamos siendo eternamente suministradores de materia prima para el resto", planteó.
Valeria Csukasi: "Se cubrió la sensibilidad del Mercosur y de Uruguay en particular a través de cuotas"
En entrevista con el programa Arriba Gente (Canal 10), la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, manifestó que estas declaraciones de Castillo probablemente surjan "de un desconocimiento de cómo se negoció este acuerdo".
"Las asimetrías han sido siempre parte del proceso de negociación", señaló Csukasi, y planteó que en algunos casos estas asimetrías incluso podrían beneficiar al Mercosur: "Mientras que la Unión Europea elimina la mayor parte de los aranceles en los primeros cuatro años de vigencia del acuerdo, el Mercosur lo hace en 15 años. Esa es una señal de asimetría, es decir, nos damos más tiempo para ajustarnos al ingreso de productos europeos".
Planteó también un segundo elemento y es que "por primera vez en una negociación el Mercosur otorga cuotas de acceso para productos que identifica sensibles". Mencionó algunos alimentos que Uruguay produce y que, de no existir cuotas de importación sin aranceles, podrían perjudicar a los productores locales.
"Solemos hablar mucho de la cuota de carne o de arroz que nos da la Unión Europea, pero nos olvidamos que en vez de haber liberalizado los lácteos, eliminar el arancel, lo que hacemos es dar cuotas muy específicas, una de 10.000 toneladas de leche en polvo, una de 30.000 toneladas de queso y una de 5.000 de fórmula infantil para alimentación de niños", explicó.
"Sectores como el automotor y autopartista tienen procesos muy largos de desgravación. De a poquito el Mercosur va ir abriéndose al mundo europeo", indicó. Así las cosas, mencionó que "es imposible negociar pensando que vamos a poder vender todo lo que queramos y que no nos van a poder vender a nosotros".
"Durante la negociación se cubrió la sensibilidad de Mercosur y de Uruguay en particular a través de cuotas. No es que todo va a poder ingresar sin pagar arancel desde el día uno. Ni nosotros los vamos a inundar a ellos, lamentablemente, ni ellos nos van a inundar a nosotros. Lo principal va en cuotas", sentenció.
Cómo se dividirán las cuotas de exportación de bienes entre los países del Mercosur
Por otro lado, Csukasi mencionó que ahora se abre un proceso de discusión en la interna del Mercosur para ver cómo se dividen las cuotas de exportación que otorga la Unión Europea.
"Vamos a tener que discutir cómo nos dividimos el acceso al mercado que nos ofrece la Unión Europea. Hay múltiples formas que están sobre la mesa", resumió. Si bien hay cuatro países (Uruguay, Paraguay, Argentina y Brasil), la negociación no dividiría "un cuarto para cada uno" porque cada país tiene fortalezas en la producción de determinados bienes.
"Hay un montón de cuotas que a Brasil o Argentina le podrán resultar muy interesantes pero nosotros no producimos o no exportamos al mercado europeo. Nosotros vamos a estar muy concentrados en lo que suceda con la cuota de carne bovina, lo que suceda con la cuota de arroz —que se incluyó por un pedido muy fuerte de Uruguay porque al resto de los socios no les interesaba—, la cuota de miel, pero después hay toda otra serie de cuotas que a Uruguay no le pesan tanto", aclaró.
Ignacio Bartesaghi: "Estás aumentando las posibilidades de exportar con mejores condiciones a la UE"
El doctor en Relaciones Internacionales Ignacio Bartesaghi mencionó en diálogo con radio Carve también este lunes que el acuerdo "para Uruguay es positivo porque estás aumentando las posibilidades de exportar con mejores condiciones a la UE".
Sin embargo, mencionó que "hay exigencias técnicas" por las que "Uruguay va a tener que ir adelantándose a lo que la UE pide". Planteó que "uno de los grandes perdedores es el sector automotor", mientras que otros sectores tendrán "competencia, donde ganás y perdés", como lácteos, vinos y aceite.