Moody`s evaluará en 2 meses si da grado inversor al país tras canje

Perspectiva. Otras dos calificadoras creen que todavía hay vulnerabilidades

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FABIÁN TISCORNIA

Dos calificadoras de riesgo creen que pese a la operación de manejo de deuda que realizó Uruguay, faltan aspectos por mejorar para otorgarle el grado inversor. Pero Moody`s evaluará a inicios de 2012 si ya están las condiciones para darlo tras el canje.

A fines de enero o principios de febrero una delegación de la calificadora de riesgo Moody`s encabezada por el vicepresidente y analista senior de la misma para América Latina, Mauro Leos visitará Uruguay para ver in situ si "todos los elementos que están ahora presentes" en la economía uruguaya ameritan una suba de la nota que le devuelva a Uruguay el grado inversor que perdió en febrero de 2002, dijo el propio Leos en diálogo con El País.

"La pregunta central es si existe evidencia de que están los elementos suficientes para asegurar que (Uruguay) tiene la capacidad de, aún en momentos difíciles, salir con mínimos riesgos", afirmó.

Leos destacó el "resultado importante" que tuvo la operación por la que el gobierno uruguayo recompró US$ 1.000,4 millones en títulos de deuda en dólares y euros que vencen entre 2013 y 2022 y canjeó US$ 724,6 millones del bono en Unidades Indexadas que vence en 2018 por otro título en UI que vence en 2028 (ver aparte).

A su juicio, esto "demuestra la atención" que pone el gobierno "en mejorar el perfil de su deuda tanto en términos de composición como en la madurez (vencimiento promedio)".

El analista de Moody`s destacó que de 100 países calificados Uruguay es de los que tienen vencimientos promedio de deuda más elevados con 12,2 años. "Es un elemento que da un grado de flexibilidad al gobierno en lo que corresponde al manejo de sus obligaciones financieras que es muy importante y más aún en estas condiciones de mercados volátiles. Es un factor relevante que tenemos que tomar en cuenta", aseguró. Además, "ha habido un compromiso en materia fiscal que complementa este punto", agregó.

"Lo que está ahora por definirse es en qué medida todos esos elementos definen un perfil que sea lo suficientemente robusto, a pesar de las limitantes que hay en el caso uruguayo, para poder enfrentar un escenario financiero global que de manera recurrente está siendo complicado", afirmó.

Leos recordó que la calificadora tiene a la deuda uruguaya con "una perspectiva estable". Si fuera positiva ya estaría en evaluación una suba de la nota. "Pero todos estos elementos han venido a reforzar de una manera muy clara y contundente el perfil crediticio de Uruguay", remarcó.

Tras anunciar los resultados de la operación el lunes, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo en referencia a las calificadoras esperar que "de una vez por todas, algunos de los que evalúan cuál es la situación de la República en materia de endeudamiento den cuenta de los progresos y los avances realizados por nuestro país" tal como "lo reconocen los mercados" y "cualquier analista".

Además de Moody`s, otras cuatro agencias califican la deuda uruguaya: Fitch, Standard & Poor`s (S&P), DBRS y R&I. De ellas, Moody`s, Fitch y S&P ubican a Uruguay a un escalón del grado inversor, mientras DBRS y R&I lo hacen a dos.

"Notamos que para subir al grado de inversión todavía faltan algunas áreas en las que se puede mejorar" dijo a El País el director principal de Calificación Soberana para América Latina de Fitch, Erich Arispe.

Resaltó que si se miran las últimas subas de nota que realizó Fitch en América Latina y que permitieron alcanzar el grado inversor a Brasil y Perú, por ejemplo, destacan dos aspectos. Primero, que esos países "han pasado a acumular reservas internacionales que los convierten en acreedores externos netos" y Uruguay si bien aumentó sus reservas aún no llega a niveles comparables. Lo otro es el nivel de endeudamiento, que en el caso uruguayo "todavía no es una fortaleza" comparado con los países que tienen el grado inversor. Además "todavía la inflación es un poco alta" en la comparación.

Por su parte, el vicepresidente de DBRS, Michael Heydt, dijo a El País que "los factores que influyen" para que Uruguay logre el grado inversor "serían una reducción significativa en los niveles de deuda pública y un progreso significativo en fortalecer la credibilidad de la política monetaria, lo que aumentaría la capacidad de mitigar los efectos de shocks externos adversos". Igual afirmó que la operación fue "claramente un desarrollo positivo".

Costo financiero de la recompra fue US$ 20,9:

El gobierno completó el lunes un canje y recompra de bonos por US$ 1.725 millones que le permitió elevar el porcentaje en moneda nacional de la deuda del gobierno central de 40% a 46,6%, aumentar la duración promedio de la deuda uruguaya de 11 a 12,2 años y bajar "las torres" de pagos de deuda en 2016, 2017 y 2018 (ver gráfico).

El gobierno utilizó US$ 1.000,4 millones en recomprar parte de los títulos que denominó "grupo A" en dólares con vencimiento en 2013, 2014, 2015, 2017 y en euros con vencimiento en 2012, 2016 y 2019. Estos son los que quería priorizar. A su vez, recompró parte del bono en dólares al 2022 que formaba junto a los títulos en dólares con vencimientos al 2025, 2027, 2033 y 2036 el "grupo B".

Esos US$ 1.000,4 millones de valor efectivo utilizados corresponden a US$ 754,9 millones nominales de deuda. La diferencia entre ambos montos se da porque los precios de mercado de esos títulos no están a la par (por ejemplo un bono que se emitió por 100% de su valor hoy vale 113%) y a eso se suman los intereses corridos desde el último pago de cupón hasta el lunes y "el premio" que se les paga por sobre el precio de mercado para interesar a los inversores en la operativa.

¿Cuál fue el costo financiero que tuvo el gobierno en la recompra de deuda? Está determinado por el "premio" que se le pagó a los inversores, es decir lo que abonó por encima de la cotización que tenían los bonos previo a la operación. Esos "premios" oscilaron entre un mínimo de US$ 0,375 por cada US$ 100 de títulos de deuda y un máximo de US$ 4,50 por cada US$ 100, según los diferentes bonos, en base a cálculos de El País. Según los montos recomprados de cada bono, se abonaron en "premios" un monto de US$ 20.899.261,82.

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