FABIÁN TISCORNIA
-¿Por qué decidió Itaú invertir en Uruguay y adquirir BankBoston, la tarjeta OCA y la parte que tiene el banco en UniónCapital AFAP?
-Ricardo Marino: Elegimos Uruguay por su plaza financiera y su potencialidad de crecimiento económico. Tenemos una visión estratégica de crecimiento fuera de Brasil. Llegamos a Uruguay para quedarnos.
-El desembarco de Itaú, ¿puede propiciar la llegada de más inversiones brasileñas a Uruguay?
-RM: Sin duda. Nosotros estamos como un player importante para hacer intermediación financiera y ofrecer buenos productos de comercio exterior, con emisión de bonos, financiación de las expansiones de las actividades agroindustriales y también de comercio en el país. Itaú es animador para que otros players brasileños, otros inversores vengan a este lugar siguiendo el ejemplo de Itaú.
-Algunas calificadoras de riesgo sostienen que pese a las ganancias que obtuvieron los bancos en 2006, el volumen de negocios sigue siendo chato, ¿cómo creen que se puede revertir esta situación?
-Horacio Vilaró: Creemos que este año la economía uruguaya va a crecer entre 4,5% y 5%. Eso trae de la mano la reactivación, en particular, del sector financiero. Estamos en una economía con mucha fuerza donde hay posibilidades de seguir creciendo. El año pasado ya vimos una recuperación del crédito al sector privado muy importante. La lideramos con un crecimiento de más de 30%, más del doble de lo que creció el mercado. También se incrementaron los depósitos, las cuentas nuevas y el consumo en las tarjetas de crédito.
-RM: La banca corporativa tuvo en 2006 un crecimiento del crédito de más de 50 millones. El precio fuerte de los commodities, de los que Uruguay es gran exportador, hace que los sectores más destacados hayan sido los agronegocios, la forestación y los frigoríficos entre otros exportadores. Es o es favorable para continuar creciendo en términos de servicios y productos financieros.
-¿La plaza financiera uruguaya podrá volver a captar depósitos de no residentes como lo hacía antes de la crisis financiera de 2002?
-HV: Uruguay nunca dejó de ser una muy buena plaza para el negocio de la banca privada. Lo que sí sucedió durante la crisis, fue que muchos clientes prefirieron tener riesgo país diferente, de EE.UU. o Europa. Pero desde Uruguay se siguió manejando los fondos de esos clientes que hacían sus inversiones en el exterior. Se han reducido los depósitos de no residentes en libros locales en Uruguay pero eso se está revirtiendo lentamente. Tenemos que apostar a retomar los niveles de crédito que tuvimos en el pasado. Por suerte empezamos a verlo con una tasa de crecimiento importante durante 2006 y lo que va de 2007.
-Algunos ejecutivos de bancos señalan que las normas bancocentralistas son muy exigentes y dicen que eso juega en contra a la hora de poder dar mayor crédito.
-RM: Las normas están dentro de los mejores estándares internacionales. Respetamos las normas. Además, hemos tenido una relación muy transparente y con diálogo permanente con las autoridades del Banco Central.
-En los últimos años han surgido en el mercado local muchas financieras que se especializan en crédito al consumo. ¿Los bancos no pueden competir por tener mayores costos?
-HV: Los costos son elevados. Los aportes patronales del sistema bancario son elevadísimos, a niveles sin parangón y creemos que es necesario reducirlos para poder estar todos en una igualdad de competencia. A nivel de créditos al consumo se producen esas diferencias y ahí el tema básico son los costos laborales. Algunas empresas más formales y mejor constituidas tienen remuneraciones acordes a lo que es el desempeño de su personal y otras compiten con costos salariales muy bajos.
-¿Creen que la reforma tributaria y en particular el Impuesto a la renta de capital (que grava con 12% los intereses de depósitos en dólares) puede afectar a los bancos?
-RM: Percibimos que muchos clientes están expectantes. Precisamos de más información para poder hacer un análisis más completo del impacto de la reforma tributaria. Hasta el momento no se han visto retiro de depósitos, sino todo lo contrario. Los depósitos han crecido sostenidamente los últimos meses.
-HV: Es bueno que la reforma incluya la eliminación de algunos impuestos muy distorsivos que afectaban al negocio bancario, en particular el crédito, como el Imaba. Todos reconocían que era una forma bastante sencilla de recaudar buena plata para las arcas del Estado, pero desde el punto de vista de política tributaria todos los expertos sostenían que era un mal impuesto. La introducción del IRPF a las rentas del capital es una práctica que no existe en los países desarrollados. No es lo más conveniente para continuar creciendo el mercado y desarrollando la plaza. No estamos esperando un movimiento de depósitos. No ayuda a crecer más.
-La reforma grava con menores tasas a los intereses que generan los depósitos en pesos. Eso podría llevar a que los clientes prefieran tener depósitos en moneda nacional en vez de dólares, ¿cómo lo evalúan?
-HV: Podemos incidir, pero muy poco, en el tipo de depósito que la gente quiere tener. (La uruguaya) es una economía muy dolarizada. Se hacen esfuerzos por reducir esa dolarización pero en momentos de muy buen funcionamiento de la economía, con total calma y tranquilidad en los mercados y con una situación internacional envidiable hemos logrado que la dolarización baje de poco más del 90% al 84%. Hay mucho de idiosincrasia en cuanto a los depósitos en moneda extranjera.
- Para los negocios bancarios, ¿sería positivo que Uruguay pudiera alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos?
-RM: Es diferente si lo evaluamos como banco o como Brasil. Cómo banco lo vemos muy bien porque todo lo que sea flujo de comercio que pueda contribuir para el crecimiento de la economía uruguaya, es bueno. Para Brasil, todo lo que venga a añadir a las relaciones comerciales es bueno para el país y bueno para los socios comerciales. Brasil quiere estar más cerca de Uruguay, un país que estaba un poco de espaldas y mirando hacia Argentina.
-HV: Los países chicos como Uruguay necesitan comercio, su única alternativa es comerciar con el mundo. Vemos con muy buenos ojos este TLC y "n" TLC que se puedan hacer con distintos países del mundo. Por supuesto que somos parte de una región, aquí vamos a estar para toda la vida y también precisamos del comercio regional y al Mercosur funcionando bastante mejor de lo que lo está haciendo.
Experiencias que suman
Ricardo Marino es ingeniero de la Universidad de San Pablo con un MBA por el MIT Sloan School of Management y un Master por la Harvard Business School, ambas de EE.UU. Después de haber pasado por los bancos Credit Comerciale y Goldman Sachs, recaló en Itaú en 2002. Actualmente, es el Director Ejecutivo que lidera y coordina la expansión de Itaú en América Latina y del área de crédito inmobiliario. En tanto, Horacio Vilaró es contador, inició su carrera en BankBoston, pasó por Riobank International y volvió como gerente general del Boston, cargo en el que continuará en el Itaú Uruguay.
Perfil
Nombres: Ricardo Marino y Horacio Vilaró
Nacionalidad: Brasileño y uruguayo
Cargos: CEO de Banco Itaú y gerente general de Itaú Uruguay