Las religiones del "más acá"

| Atender problemas emergentes de la vida cotidiana y plantear metas accesibles es el "gancho" para muy diversos credos

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CESAR BIANCHI

Las religiones "alternativas" a la católica y al judaísmo responden más a problemas cotidianos y urgentes de la población uruguaya, según una investigación académica a la que tuvo acceso El País. Algunas religiones utilizan una parafernalia mediática para comunicar sus mensajes y ofrecen actuaciones de grupos musicales, otras se mueven en un círculo más íntimo y no aceptan imágenes divinas, pero todas tienen sus adeptos.

Algo más de la mitad de los montevideanos se define a sí mismo como católico. Por otra parte, los religiosos vinculados a las iglesias cristianas no católicas conforman el 11,4% de la población capitalina y los creyentes en Dios sin ninguna confesión son el 9%, según datos estadísticos recabados por el sociólogo Néstor Da Costa.

Según una encuesta que hizo el profesional en Montevideo a fines del 2003, el 54% de los entrevistados se consideró católico, el 1% pertenece a los mormones, el 0,8% son testigos de Jehová, 0,3% judíos, 0,3% budistas, 3% agnósticos y 12,8% se dijo ateo. La categoría de "evangélicos" ascendió al 11,3% aunando a cristianos no católicos sin especificar (5%), evangélica (3,8%), evangélica pentecostal (1,5%), evangélica bautista (0,3%), protestante (0,4%) y adventista (0,3%).

Sobre esta base, un grupo de 40 estudiantes en el último año de la carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales realizó un estudio cualitativo de las llamadas "religiones alternativas". "Se ha pluralizado el espacio religioso. Se habla de ‘religiones alternativas’ pero en realidad no se alternan sino que se amplía el espectro", acotó Da Costa.

El conjunto de futuros sociólogos estudiaron a la Iglesia Universal del Reino de Dios, la iglesia Misión Vida para las Naciones, el budismo "zen" y el "soka gakkai", una iglesia bautista con una fuerte presencia de una comunidad de sordos (ver nota adjunta), el hare krishna, el afroumbandismo y a los mormones.

"Todos toman como una actividad social el asistir al templo o centro en cuestión. La sociabilidad y el carácter utilitario es algo común a todas ellas. No se atiende tanto ‘el Más Allá’ sino que buscan solucionar problemas cotidianos y urgentes", coincidieron Ana Vigna (23) que estudió el budismo y Victoria Sotelo (23), que hizo lo propio con la religión pentecostal.

"Cuentan que fueron por primera vez porque su hijo tenía asma, entonces le dijeron que rezara, rezó y se curó. O dicen: ‘Yo no tenía trabajo, vine, recé y ahora conseguí trabajo", ejemplifica Vigna.

Emiliano Rojido (24) hizo su trabajo de campo en la iglesia Misión Vida del pastor Jorge Márquez, y prefiere hablar de "pragmatismo": "No prometen el paraíso o un mundo mejor después dela muerte, sino que abogan porque este sea un mundo mejor".

Rojido señaló que Márquez —visto como un "apóstol" y un "padre" por los fieles— es un "gran y muy hábil orador" que habla de temas "mundanos" como el aborto, la eutanasia, la falta de trabajo, la educación, la pobreza y la salud.

La investigación académica procuró analizar aquellas religiones no católicas que tuvieran rito y se consideraran a sí mismas como religiones. Dirigidos por los docentes y sociólogos Verónica Filardo y Alen Pérez, los jóvenes escogieron religiones de "socialización secundaria", es decir aquellas a las que una persona adhiere por voluntad propia en la adultez.

MEDIATICOS. Rojido y Andrés Beltrán (26) visitaron y entrevistaron fieles y jerarcas de Misión Vida, mientras que Sotelo y Carolina Vicario (25) estudiaron la brasileña Universal del Reino de Dios. Ambas iglesias están emplazadas en cines, y para los estudiantes no es casualidad.

"La idea es conquistar por el espectáculo. Por eso eligieron cines, tocan grupos con batería y pasan películas, mientras que los oradores están sobre el escenario y los fieles en un auditorio con butacas", dice Rojido.

El Reino Universal tiene una señal de radio y un espacio al cierre de la programación en los canales 10 y 12, mientras que Misión Vida comunica por internet, radio, por TV cable llega a todo el país y por vía satelital a las tres Américas y España.

"La dinámica del culto es más emotiva (que la de la Iglesia Católica), los hacen participar y cantar. Ellos ven a la Iglesia Católica como un templo muerto, en cambio ellos tienen siempre un pastor a las órdenes y está a toda hora", dice Vicario.

Por su parte, Rojido apuntó que "todo es más espectacular, con estímulos visuales y auditivos, como lo son los tambores para los umbandistas y la batería en un grupo pop para Misión Vida", comparó. El estudiante dijo que el auxilio religioso "tiene efectos reales en la gente. En medio de un contexto real de crisis y marginación, ellos buscan darle un sentido al mundo. La propuesta es lógica y de causa-efecto: si rezás, conseguís trabajo, por ejemplo".

"ILUMINADO". A Ana Vignia le tocó estudiar a los budistas "soka gakkai", que se reúnen en el centro cultural —no es considerado un templo ni iglesia— en Avenida Italia y Francisco Simón. "Hay una relación de maestro-discípulo pero no adoran a Buda como un Dios, sino como un maestro, un iluminado, el que ha trascendido", dice.

El rezo de este grupo de budistas se remite a la repetición sistemática de una frase en japonés: "nam myoho renge kyo" que significa "la enseñanza de la flor del loto de la ley maravillosa". "Es una ley mística. Hablan mucho de causalidad: de que una cosa positiva engendra otra cosa positiva y una negativa, otra negativa".

Se juntan cada 15 días en casas de familias para las "reuniones de diálogo". Hay una base cada dos o tres barrios y leen las enseñanzas del "maestro" Nichiren Daishonin. "No piden cosas imposibles. Y complementan el rezo con acciones, por ejemplo si piden trabajo, también buscan en el Libro de los Clasificados (de El País). No piden que un ciego vea ni un sordo escuche", dice Vigna.

Entre los budistas "soka gakkai" no hay curas ni pastores. En las religiones afroumbandistas tampoco. La máxima autoridad es la "mae" y el "pae" en los templos de esta naturaleza. Y por cierto, no hay una Biblia como fuente de inspiración, como sí es vital para los ritos de las iglesias evangélicas y pentecostales.

"Cada templo es un mundo aparte", dice Paola Castillo (22), estudiante del último año de Sociología que debió visitar algunos templos afroumbandistas. Hay dos federaciones con visiones antagónicas de la propia religión donde creen en distintos orígenes del mundo y hasta la divinidad máxima está en cuestión: para algunos es Oxalá y para otros Orolum. Unos son más "africanistas" y otros más "abrasilerados".

Mientras que algunos "paes" invocan a los dioses de la religión para tirar las cartas, otros lo desligan y dicen que ese servicio es "una chantada". Hay fieles creyentes y practicantes, no practicantes y hasta no creyentes que igual van "atenderse" por alguna necesidad. "No te cobran explícitamente, pero te dicen: ‘el templo tiene que mantenerse... si quiere colaborar, bienvenido’".

La iglesia Universal del Reino de Dios ve a los afroumbandistas como enemigos, los parodian en sus espacios televisivos y hasta los tildan de "endemoniados". Esta y Misión Vida también critican a la Iglesia Católica por considerarlas "templos muertos, sin vida". Sin embargo, los umbandistas "admiran" al catolicismo y "respetan su jerarquía a nivel mundial", dijo Castillo.

Umbandistas explican cobro de ciertos actos

Para la "mae" Susana de Oxum el afroumbandismo no puede entenderse como una "religión alternativa". Para la líder del grupo afro Atabaque "todas las religiones son alternativas espirituales, caminos diferentes hacia Dios". Además dice que la suya es una religión "sincrética": "Toma los santos del catolicismo, las leyes y creencias del hinduismo (como la reencarnación), los orixás del africanismo, y tiene cosas del espiritismo de Alan Kardec".

La religión fue creada en 1908 en Rio de Janeiro, asimilando y adaptando los principios que llegaban de Africa con los esclavos negros. "Según la nación y la tribu hay distintos dioses: Zambí u Olorum, o bien Olodumaré es el Dios principal. Oxalá es la personificación del Orixá mayor. La trinidad es: Zambí como Dios, Oxalá como Jesús e Ifa como el Espíritu Santo", tradujo Susana.

Los "orixás" son dioses menores, que representan las fuerzas de la naturaleza, explica. "Oxum" es la fuerza del río, "Iemanjá" la fuerza del agua salada y "Xangó" el dios del trueno y el rayo.

Susana de Oxum no confirma la idea de dos concepciones divinas según la federación a la que esté asociada cada institución, tal como apuntaba uno de los investigadores.

Eso sí, en los africanistas o afroumbandistas hay diferentes rituales: la "umbanda" que venera siete orixás (espíritus), el "batuque" y el "candomblé" de origen animista (fuerzas de la naturaleza) que tiene de 13 a 16 orixás como referencia, y la "kimbanda" que le rinde culto a la figura de Exú ("el más humano de los orixás, el que tiene contacto con el submundo").

"Ser ‘medium’ es un don para ayudar al pueblo", dice Susana de Oxum. A propósito de tener tarifas para recibir clientes, Susana aclara que la religión tiene una máxima que dice: "dar de gracia lo que de gracia recibiste". Y explica: "En un templo evangélico tú entrás y hay butacas, un púlpito y una cruz. No hay mucho que mantener. Si yo doy una hora de mi tiempo a quien lo necesite —y no importa si es practicante o no— y pongo a su servicio mis conocimientos para tirar las cartas, está bien que cobre algo por eso", justifica. Susana no cobra cuando se trata de un caso de enfermedad o cuando la persona viene a santiguarse.

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