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Tras completarse hace algunas semanas atrás la adquisición del negocio de almacenamiento en frío de Frigorífico Modelo (Frimosa S.A.) por parte de Emergent Cold Latam (proveedor líder de servicios de almacenamiento y logística refrigerada de alimentos en América Latina) Uruguay vuelve a golpear la mesa para posicionarse como uno de los mercados más atractivos de la región en lo que refiere a fusiones y adquisiciones.
En ese marco, El País dialogó con expertos en el área para saber cuáles son sus expectativas en cuanto a fusiones y adquisiciones por sector, además de cómo el efecto económico y político que atraviesa Argentina puede llegar a favorecer a Uruguay a la hora de atraer más inversiones al país debido a lo lento que será su recuperación en el sector.
Priscilla Pelusso, socia de Exante, destacó que a pesar de comenzar el año “flojo en materia de cantidad de transacciones”, se visualiza un repunte de las mismas en los últimos meses, por lo que creen que se seguirán materializando en lo que queda del año.
Sin embargo, destacó que los procesos de fusiones y adquisiciones están llevando más tiempo del que normalmente requieren, por lo que a veces ya hay procesos iniciados o en cartera para dar a conocer, pero su cierre se prolonga, lo que genera menos anuncios públicos en relación a la cantidad de transacciones que pasan en la realidad. “Lo vemos en diferentes procesos, identificando cautela por parte de los compradores”, agregó.
Tecnología, consumo masivo, retail e industria son las ramas más atractivas identificadas por la compañía para lo que resta del año en cuanto a transacciones.
Desde Deloitte, Juan Bonet, líder de crecimiento de mercado de Spanish Latin America para Deloitte Legal, indicó que las perspectivas son buenas en un contexto de ciertos ajustes (como las tasas de interés y el tipo de cambio actual), pero que hay “mucho movimiento” en la industria cárnica, consumo masivo, agroindustria y real estate, por lo que esperan -además de un semestre sostenido- una perspectiva “de arrastre” de transacciones para principios de 2024.
En cuanto a la situación Argentina, la brecha cambiaria y la proximidad eleccionaria son factores que consideran los inversores a la hora de invertir en un país y ver si el mismo es estratégico.
“En ese escenario, nosotros también nos acercamos a un período eleccionario, pero distinto al de Argentina, por lo que hay muchos clientes que miran a Uruguay por sus externalidades positivas, como la estabilidad jurídica y economía relativamente estable. Este contexto hace que Uruguay tenga un destaque especial sobre la región”, agregó Javier Domínguez, gerente senior de Deloitte.
Santiago Fontana, socio de Ferrere Abogados, destacó que el mercado está siendo muy variado, ya que hay transacciones identificadas en el área de energía, logística y construcción, sumado a que también han observado interés en sector de agroindustria, alimentos y el financiero. Consultado sobre la situación del país vecino, dijo que “pase lo que pase políticamente en Argentina a muchas empresas del primer mundo les va a seguir costando el riesgo que supone invertir allí hasta que tengan muchos años de estabilidad”.
“Puede haber un cambio de gobierno que será positivo seguro, pero la lógica o el apetito de riesgo de muchos fondos o empresas internacionales no demuestra que pueda cambiar a corto plazo, aunque son interesantes y si demuestran poder sobrellevar esta crisis puede que la situación mejore en el futuro”, explicó.
En tanto, Rodrigo Ribeiro, socio de KPMG, afirmó que la perspectiva para el segundo semestre “es prometedora”, ya que Uruguay es uno de los países que más ha crecido en inversión extranjera directa, por lo que “hay mucho capital entrando para proyectos nuevos o compra de empresas”.
La exportación es el sector más atractivo que han identificado desde KPMG, pero también son fuertes el de energías alternativas y real estate. “Va a haber un incremento en la intensidad de transacciones, ya que al país le hace bien más ingreso de dólares”, agregó.
“La ebullición por el mercado uruguayo sigue siendo muy positiva, ya que desde el punto de vista del mercado inversor, los demás países no hacen tan bien las cosas como Uruguay, por lo que seguimos siendo una base de apoyo de ubicación de capitales para los inversores que vengan”, destacó.
Refiriéndose a la situación de Argentina, Ribeiro opinó que si se produce un cambio de gobierno pro mercado, Argentina podrá crecer, así como también la confianza en la inversión en dicho país. “Deberán mejorar por el bien de toda Latinoamérica”, sostuvo el socio de KPMG.
“Uruguay seguirá en la misma línea en la que viene trabajando, por lo que en ese sentido estamos despegados en comparación a ellos en el mercado internacional”, sostuvo.
Patricia Marques, socia de PwC Uruguay, afirmó que durante el primer semestre del año Uruguay generó una actividad continua en cuanto a adquisiciones de empresas, por lo que “no se esperan grandes cambios” para el segundo.
Según dijo, continúa el interés por los servicios financieros, mientras que los servicios relativos al software también se mantienen como un rubro de interés para el mercado internacional.