FABIÁN TISCORNIA
El "sacrificio fiscal" (por exoneraciones, deducciones y tasas reducidas de tributos) de la DGI en 2009 fue de US$ 1.690,8 millones, señaló el organismo. Por la promoción de inversiones se renunció a recaudar IRAE por US$ 133,3 millones.
El "Informe Gasto Tributario 2009" -al que accedió El País- elaborado por la Dirección General Impositiva (DGI), señala que las exoneraciones en varios tributos, gravar con un IVA diferente (tasa mínima) algunos bienes, y las deducciones incluidas en algunos impuestos podrían "verse como similar al de otorgar una ayuda por medio de una partida de gasto público" y por eso se denomina "gasto tributario".
En 2009, el gasto tributario alcanzó a $ 38.134 millones (US$ 1.690,8 millones), lo que representó 5,36% del Producto Interno Bruto (PIB) del año pasado y el 30,3% de los ingresos del organismo.
Esa renuncia del fisco en monto fue US$ 8,7 millones superior que la de 2008, cuando el gasto tributario había sido de $ 35.217,1 millones (US$ 1.682,1 millones). Sin embargo, en términos relativos, el sacrificio fue mayor, ya que alcanzó al 5,39% del PIB. Comparado con la recaudación, la renuncia fiscal fue similar a la de 2009: 30,3%.
Se consideró en el trabajo la pérdida de ingresos para cinco impuestos -el IVA, el IRAE (IRIC hasta junio de 2007), el IRPF, el Impuesto al Patrimonio y para el IMESI- que representan el 93% de la recaudación.
Por impuesto, el mayor gasto tributario es el del IVA con $ 17.747,4 millones (US$ 786,9 millones), lo que representa 2,5% del PIB. El principal factor de renuncia "es el resultado de gravar a la tasa mínima (10%) a ciertos bienes y servicios", se señaló en el estudio.
Lo siguió el IRAE con un sacrificio fiscal de $ 10.420,4 millones (US$ 462 millones), que representó 1,4% del PIB. En este caso, la exoneración que tienen las empresas ubicadas en zona franca representó el mayor gasto tributario: $ 3.730 millones (US$ 165,3 millones). El segundo factor de renuncia fueron las exoneraciones por el régimen de promoción de inversiones que alcanzó a $ 3.007 millones (US$ 133,3 millones).
Este factor tuvo un salto importante respecto a 2008, año en el que representaba $ 1.724 millones (US$ 82,3 millones) de gasto tributario.
"De acuerdo a los montos ya otorgados y los que se espera se otorguen con el beneficio (de la promoción de inversiones), es de esperar que esta línea represente una importante fuente de sacrificio fiscal en los años venideros", afirmó la DGI.
El tercer impuesto con mayor gasto tributario fue el del Patrimonio con una renuncia fiscal de $ 7.972,3 millones (US$ 353,4 millones), es decir 1,12% del PIB. "La principal línea de gasto refiere a los Activos Exentos, la que alcanzó a los $ 5.741 millones" (US$ 254,5 millones), indicó Impositiva.
Luego figuraron las exoneraciones y deducciones del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF, incorporado por primera vez en el trabajo) tanto a rentas del trabajo como del capital. En este caso, la renuncia fiscal llegó a $ 1.531 millones (US$ 67,8 millones), es decir, 0,2% del PIB. El principal factor de sacrificio fue la deducción del 30% de los gastos que pueden hacer los profesionales independientes: $ 607 millones (US$ 26,9 millones).
En el Imesi, el gasto tributario fue de $ 464 millones (US$ 20,5 millones).