El combate a la suba de precios es un camino empinado para América del Sur en el primer semestre. Uruguay es uno de los países donde la inflación se alejó más de la meta oficial y de los que aplica medidas menos convencionales para controlarla.
En los 12 meses cerrados en mayo, los precios subieron 8,53% en Uruguay, por fuera del objetivo que se fijó el gobierno para este año, de entre 4% y 6%.
La escena se repite a lo largo y ancho de la región. En Brasil la suba fue de 6,55%, por fuera del rango oficial de entre 2,5% y 6,5%, mientras que Paraguay tenía una inflación de 10,2% a pesar de la intención oficial de ubicarla entre 2,5% y 7,5%. Ambos países apuntan al centro del rango, a diferencia de Uruguay que usualmente se conforma con que los registros no superen el máximo fijado, según analistas consultados por El País. En Bolivia, en tanto, la meta es de 6%, pero en 12 meses a mayo ya llegó a 11,3%.
En otros países como Chile (3,3%) y Colombia (3,02%), la inflación no superó el techo de la meta, de 4% en ambos casos, pero la preocupación está vigente. En Venezuela la suba de precios también está dentro de lo previsto, aunque ese país tiene los mayores niveles de inflación de la región (22,8%).
En Argentina, en tanto, la polémica se centra en la credibilidad del dato oficial de inflación, que en mayo fue de 9,7% anualizado, pero los privados lo estiman en 23,5%. En Perú, la suba de precios acumulada fue de 3,07% y si bien ese registro apenas sobrepasa el techo del rango meta oficial, ya está bajo la lupa de las autoridades.
En tanto, Ecuador registró una inflación de 4,23% en el año móvil cerrado en mayo, pero en ese país la moneda oficial es el dólar, por lo que el gobierno perdió control de la política monetaria.
"Se registró una inflación bastante generalizada a nivel mundial porque el aumento del precio de los commodities fue bastante global, incluso afectó a Estados Unidos y Europa", dijo a El País el economista de CPA/Ferrere, Alfonso Capurro.
Agregó que el proceso fue "más intenso" en la región debido a las condiciones de pleno empleo de varios países como Uruguay. Al ser consultado sobre si las metas de 2011 podrán cumplirse, dijo que para la segunda mitad del año prevé una reducción de la inflación por bajas en precios internacionales como ocurrió con el petróleo la semana pasada. "La mala noticia es que las presiones cederán porque se deterioraron las expectativas de crecimiento de países desarrollados", alertó.
Por su parte, el economista Aldo Lema, presidente de Vixion Consultores, dijo que en Uruguay "la divergencia (con la meta) es bastante más significativa de la que tienen otros países". Dijo que la credibilidad de cumplir el objetivo es mayor en Chile y en Brasil, mientras que en Argentina y Uruguay "el riesgo de que la inflación se mantenga rebelde y por más tiempo es bastante mayor".
En cuanto a las medidas, Lema dijo que las de Uruguay se parecen un poco a las brasileñas por la suba de encajes bancarios (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Banco Central y no pueden destinar a crédito) y la suba en la tasa de interés de referencia, tolerando la baja del dólar. Pero ubicó a Uruguay más próximo a Argentina (por sus políticas heterodoxas como postergar suba de tarifas) que a Chile (donde políticas fiscales más "puras" tienden a bajar el gasto público).