El gobierno decidió mantener la prohibición a la importación de camiones usados hasta fines de agosto, atendiendo a la falta de apoyo político y gremial para implantar un nuevo régimen al respecto.
El ministro de Industria, Energía y Minería, José Ignacio Villar, concurrió ayer a reunirse con legisladores de la Comisión de Industria de la cámara baja quienes le trasmitieron el rechazo de todos los sectores políticos —blancos, frenteamplistas, independientes e incluso foristas— a la medida anunciada para autorizar la importación, explicó el jerarca.
Villar informó ayer a los legisladores que el Poder Ejecutivo había resuelto ya frenar la publicación del Decreto referido para permitir que se le introdujeran algunas correcciones a su texto, en particular en lo relacionado con "exigencias técnicas" y dando prioridad a los transportistas ya instalados.
Villar dijo que ante la posición "casi unánime" de los sectores políticos se tomó la decisión.
El ministro indicó que con la decisión del Ejecutivo "estamos dando previsibilidad" porque "hoy estamos anunciando lo que vamos a hacer cuando venza el decreto, en agosto".
"Que quede claro: el gobierno hace esto para ayudar a la producción, le da herramientas para ser más eficiente y abatir sus costos", subrayó el ministro.
En opinión del diputado herrerista Jaime Trobo, impulsor de la consulta a las partes y promotor de la tregua de 72 horas en la situación de enfrentamiento entre el gobierno y la Intergremial del transporte de carga, la decisión del gobierno debe "ser reconocida porque demuestra sensibilidad".
En estos meses se estudiará la demanda de camiones que existe en Uruguay, agregó.
A su vez, el diputado forista Ronald Pais dijo que planteó "objeciones" al contenido del decreto y opinó que "no es conveniente modificar las reglas de juego".