El vicepresidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Gabriel Murara, dijo ayer estar "preocupado" por las trabas al comercio que aún tiene algunas empresas puntuales para colocar su producción en Argentina, como el caso de la automotriz Chery Socma que ya perdió algunos negocios por no entregar su mercadería a tiempo.
El empresario señaló a El País que si bien un porcentaje importante de las licencias no automáticas fueron liberadas, está quedando un 25% que para muchas industrias significa el 100% de su producción mensual.
Según Murara, estas trabas al comercio bilateral "generan incertidumbre" en los compradores argentinos. "Pero lo más grave hoy es que una nueva empresa que quiera instalarse en Uruguay lo va a analizar dos veces", advirtió. El industrial explicó que para el inversor es más sencillo radicarse en la vecina orilla para montar su negocio porque sabe de antemano que para vender a Uruguay "no va a tener problemas", en cambio, si hace lo contrario, "sabe que puede tener dificultades".
Por otro lado, Murara dijo no compartir la idea de "aplicar medidas espejo" porque hay muchos industriales locales que necesitan de los insumos argentinos. Además, añadió que las medidas que aplican Brasil y Argentina para proteger su producción extra Mercosur también las debería "instrumentar Uruguay".
En tanto, la secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores, Teresa Aishemberg, dijo ayer a El País que las licencias que liberó Argentina eran las que correspondían al mes de agosto. Además, informó que aún queda un 30% de licencias que no fueron autorizadas y recordó que el próximo 20 de marzo regirá un decreto que amplía el requisitos de las licencias a 150 nuevos productos que significan exportaciones locales por US$ 100 millones.