EMILIO CAZALÁ
Por tercera vez en menos de un año el Queen Mary 2, visitó Montevideo con cerca de 2.400 pasajeros y 1.500 tripulantes. Unos 1.400 viajeros tomaron excursiones y se charteo un avión Pluna para cerca de 100 viajeros a Buenos Aires donde no va el barco.
Este pasado sábado arribó a Montevideo en su tercera visita el "Queen Mary 2", el acontecimiento portuario del año por tratarse del barco de pasajeros más grande, más impactante, más largo, más pesado y el más caro del mundo, pues su valor equivale a cuatro aviones Boeing 747 de 400 pasajeros. El barco, que está realizando un periplo alrededor del mundo en 114 días permaneció en Montevideo desde las 10 de la mañana hasta la una de la madrugada del domingo. Para el puerto de Montevideo su arribo fue, una vez más, un asunto prestigioso y de justificado orgullo por albergar en sus muelles al enorme crucero que de proa a popa mide 345 metros y navegar por un canal de entrada al puerto de 30 kilómetros a 11.50 metros de profundidad con total seguridad. Como en las dos oportunidades anteriores su arribo fue motivo de atención personal del presidente de la ANP Ing. Puntigliano, quien ofreció a la empresa armadora Cunard, como al comando de la nave, las máximas facilidades y condiciones de seguridad para alejar toda preocupación y así desde que el barco entró por la mañana hasta que zarpó a la 1 de la madrugada del domingo, una parte del puerto de Montevideo estuvo a su total disposición. Los muelles 1, 2, 6 y 7 fueron despejados para que el "QM2" pudiera amarrar en los muelles 3, 4 y 5 de la Dársena I con la proa hacia el Este.
El barco vino con unos 2.400 viajeros muchos de los cuales están haciendo el viaje completo y otros han tomado tramos, mayormente por el área asiático que continúa siendo el gran atractivo del mundo viajero. Los recambios de pasajeros, por lo general se hacen en Singapur y en Hong Kong donde los cruceros y viajeros disponen de enormes facilidades portuarias y cientos de vuelos diarios.
EL ARRIBO. Su arribo al puerto como en oportunidades anteriores, genero una fuerte movida de recursos humanos suministrando servicios a la nave y a sus pasajeros. Vimos al costado del barco 26 autobuses y una decena de microbuses y numerosos remises comprometidos en los tradicionales "citytours" y visitas a estancias y vinerías, que tanto éxito tienen entre los turistas internacionales. Como novedad para esta temporada, hubo visitas a Maroñas e incluso se realizaron carreras para los viajeros y una presentación muy especial de tango en el Teatro Solís. Varios buses salieron para Punta del Este y Colonia, movimiento turístico totalmente atendido por la empresa Buemes. Asimismo se contrato un vuelo redondo de Pluna para llevar a Buenos Aires alrededor de 100 viajeros en vista que la nave no escala en Buenos Aires debido a su tamaño, calado y dificultades para amarrar dentro del propio puerto. Taxímetros y remises también ofrecieron allí sus servicios con variado éxito. A poco de atracar observamos numerosos camiones descargando al costado de la nave y en un área de seguridad bajo estricto control, mercaderías y alimentos de primera calidad, frutas, verduras, carnes y pescados suministrados por proveedores locales (Transamérica y otros) y 8 contenedores con provisiones llegados desde el exterior. Vimos también a la orden servicios médicos tanto para los pasajeros como para la tripulación que está integrada por unos mil quinientos marinos. A ello se sumaron los servicios de seguridad de Prefectura, de la ANP, de la Aduana, que extremaron sus esfuerzos para ofrecer al barco lo mejor en asistencia y lo hicieron además con profesionalismo suelto y seguro. En ellos incluimos también a la agencia marítima J.R.Williams S.A, sus representantes en el Uruguay de la Cunard.
VISITA. Una vez más visitamos el QM2 y en esta oportunidad volvimos a ser impresionados por la amplitud de los espacios para los viajeros pues de acuerdo con los standards técnicos este barco podría alojar el doble de pasajeros. Todos los ambientes son enormes y altos y los pasillos son casi avenidas. La reflexión es que se está ante el derroche del espacio y de seguro jamás se tendrá a bordo la sensación de aglomeramientos y menos aun de claustrofobia. El salón más impresionante por su amplitud, disposición y decoración es el restorán principal "Britannia" a lo ancho del barco y tres pisos de altura donde predomina un gigantesco mural del antiguo "Queen Mary", realmente tiene un aspecto principesco. El salón de espectáculos, Royal Court Theatre para 1100 personas se eleva a dos pisos de altura y es inevitable vivir una fuerte impresión. Todos los demás salones tienen cielos rasos o techos más bien altos y ello está relacionado con el sentimiento de los arquitectos de usar altos cortinados y decoraciones espectaculares para dramatizar los ambientes donde no faltan las altas columnas.
PANORÁMICA. Ir a la última cubierta donde se halla la pista del helicóptero y otras canchas de deportes, observamos una hermosa imagen de Montevideo como si fuera desde el Palacio Salvo. Todo ello confirma que este barco no se construyó para el transporte de multitudes de pasajeros sino para el tradicional cruce del Atlántico Norte entre Londres y Nueva York. Aun en dos visitas no lo vimos todo, así que continuaremos con estos descubrimientos, si Dios quiere, la próxima temporada.
RECONOCIMIENTO. Nos complace destacar el eficaz apoyo y servicios que las autoridades locales ofrecieron a este gigante de los mares que extendemos a los Prácticos actores cuya participación cuenta y mucho. Vale la pena recordar que frecuentemente a bordo y también en este crucero, nos colman de elogios por nuestra ciudad y por la calidez de nuestro pueblo destacando la diferente actitud personal y calidad de los servicios que se diferencian de los que reciben en otros puertos.
DATOS TÉCNICOS. Todo el proceso que dio origen al proyecto y la propia construcción del QM2 ameritaría la edición de un libro pues tiene capítulos desconocidos, apasionantes del ingenio humano y la inevitable nostalgia por el pasado, que nos hacen pensar que en este crucero se pretendió recoger la herencia de los grandes y lujosos transatlánticos del pasado como lo fue su propio antecesor, pero al mismo tiempo ponerlo en el siglo XXI. No escaparon sus ideólogos/proyectistas al síndrome del "Titanic" y creemos que aquí eso esta presente y ahí comenzó la historia de este barco.
Se hizo una minuciosa investigación de todos aquellos grandes y famosos barcos que hacían la travesía Londres-New York, de los daños que sufrieron, las reparaciones que efectuaron, calidad de sus metales y se fueron a buscar informes en las plantas, informes de desguace cuando esos barcos fueron chatarreados y también se estudiaron sus metales y aleaciones después de 40 años de uso. Más aún se hicieron investigaciones técnicas de trozos del "Titanic" y se llegó a la conclusión que una mala aleación de acero no soportó el frío polar del Mar del Norte, los mamparos se fisuraron y el barco se quebró. En estos estudios no faltaron por supuesto las condiciones climáticas en el Mar del Norte durante los últimos 100 años. Así nació el QM2 con todo el conocimiento tecnológico de 100 años de experiencias en arquitectura naval.