ANDRÉS OYHENARD
Los embajadores uruguayos coinciden en que la crisis no impondrá trabas al comercio de Uruguay y avanzan en gestiones para diversificar las exportaciones y atraer nuevas inversiones.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ya tiene un informe preliminar sobre cómo está afectando la crisis económica el comercio este año y como ésta repercutirá en los principales países donde Uruguay exporta sus productos. Todo esto enmarcado dentro del "plan de inteligencia comercial", que ordenó la Cancillería el pasado noviembre a 12 embajadores uruguayos para que abran nuevos mercados e inversiones que permitan mitigar el impacto de la crisis global.
En 2008 el cambio en el destino de las exportaciones evidenció los efectos de la catástrofe económica en Estados Unidos; el Mercosur fue nuevamente el principal destino de las ventas con el 26,9%.
Por ese motivo, embajadores consultados por El País coincidieron en que los mercados de la región "son clave" para mantener el flujo de las ventas al exterior. La mayoría descartó que puedan aplicarse restricciones que limiten el comercio con estos países. Tampoco descuidan otros mercados extrazona como Asia y Europa donde, a pesar de la crisis, se han logrado avances importantes.
En caso del Mercosur, Brasil y Argentina han tomado algunas medidas para proteger sus industrias que han afectado indirectamente algunos rubros de Uruguay. El último antecedente fueron las licencias de importaciones de Brasil -es el principal comprador de Uruguay con 16,6%- que se pudo resolver con rapidez, pero dejó abierta la incógnita de las intenciones proteccionistas que puede llegar a tener este país.
Fuentes de la embajada uruguaya en Argentina dijeron a El País que la gestión comercial está enfocada en "prestar colaboración a empresas privadas". Sin embargo, dijeron que la crisis ha hecho "mella" en el vecino país porque se frenó la demanda y eso de alguna manera "afectará" a los futuros negocios con Uruguay.
Sobre nuevas medidas que puedan mermar las ventas de Uruguay, dijo que "en su momento Argentina aplicó licencias de importaciones que demoraron la entrada de algunos textiles uruguayos y que aún siguen vigentes". Sin embargo, por ahora "no están previstas" más restricciones para las importaciones, aclaró.
Expansión. Frente a estas dificultades, es que Uruguay quiere abrir más el abanico comercial en la región. El 1º de enero entró en vigencia la liberación total del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Uruguay. Actualmente, además, se están analizando inversiones de cadenas de supermercados, en la madera -donde hoy ya existen empresas chilenas-, también en el área del transporte y logística portuaria.
"El relacionamiento comercial que tenemos con Chile hoy es excelente. Lo que no sabemos es cómo se acusará el impacto de la crisis global. La baja del cobre para ellos fue dura", dijo a El País el embajador de Uruguay en Chile, Carlos Pita.
Por eso, se buscan abrir nuevos mercados como en el caso de los neumáticos de Funsa y productos no tradicionales que Chile pueda comprar. La "estrategia que definió el Ejecutivo es enfocarse en la región para redireccionar las exportaciones".
En los productos donde la demanda es menos "elástica" como en el caso de la industria farmacéutica, Pita pronosticó que las ventas se van "a mantener" durante 2009. Las exportaciones de plástico de Uruguay se verán resentidas porque Chile está disminuyendo sus exportaciones.
Por su parte, el embajador de Uruguay en México, José Korzeniak, dijo a El País que "se lograron avances para la entrada de carne ovina y es posible que este mes se mantenga una reunión para elaborar la hoja de requisitos sanitarios".
Consultado sobre las dificultades para colocar la producción láctea de Uruguay, el diplomático señaló que "el tema es muy delicado y sensible para México". Pese a ello, dijo que "se están haciendo tratativas para negociar el mercado de la leche en polvo". Korzeniak dijo ser "optimista" y que estos inconvenientes se "solucionarán" antes de mayo.
Uno de los aspectos que se negocia es ampliar la cuota de quesos sin arancel establecida en el TLC en 6.600 toneladas anuales. De aprobarse esta iniciativa, la modificación debería contar con el aval parlamentario en ambos países.
Por otro lado, indicó que las exportaciones de madera de Uruguay a México están creciendo de forma "considerable" y que de alguna manera "compensan" la caída que tuvieron los lácteos. En tanto, las ventas de carne bovina "comenzaron muy bien" con el arribo de nueve contenedores en 2009.
Consultado sobre posibles restricciones de importaciones ante la crisis, Korzeniak dijo que "ésa no ha sido la política del gobierno mexicano y que no se prevé ninguna medida en ese sentido". No obstante, el diplomático sostuvo que "aún resta mucha negociación porque el TLC no ha dado todo lo que puede dar según la interpretación de la embajada".
En tanto, la embajadora en Colombia, Silvia Izquierdo, dijo que en vista de la crisis internacional hay que hacer "un esfuerzo" organizando muestras y visitando Colombia.
Izquierdo informó que ya se negoció desde la embajada la compra de arroz uruguayo porque el gobierno de Colombia liberó la importación por la especulación sobre el precio de las empresas locales.
En materia de inversiones, el mes pasado se concretó una inversión del grupo colombiano Forsa por US$ 15 millones para instalar una fábrica de láminas de aluminio en Canelones que dará trabajo a 100 personas.
Extrazona. En Alemania, fuentes de la embajada uruguaya comentaron a El País que luego del cónclave que se dio entre los embajadores en noviembre pasado, se "potenciaron la negociaciones" para buscar nuevos mercados. Días atrás empresarios alemanes visitaron Uruguay para realizar futuras inversiones en el área de energía renovable donde hay un "fuerte interés". Además, la próxima semana estarán arribando a Alemania 12 empresarios del área frutícola que presentarán por primera vez en la feria nacional de frutas frescas en ese país.
Por el momento, Alemania no ha impulsado restricciones a los productos que exporta el Uruguay. No obstante, la fuente dijo que se "está alerta" por cualquier medida que pueda afectar la relación comercial.
En tanto, en la embajada en Corea dijeron a El País que se "han registrado avances significativos en materia comercial donde se incluye la habilitación de la carne bovina que está en trámite". Según una fuente de la embajada, el sudeste asiático -China Japón y Corea- será la primera región del mundo que saldrá de la crisis, y que Corea para Uruguay puede ser un "punto estratégico de diversificación de su oferta comercial en Asia". No obstante, "hay que mejorar, lo antes posible, el esquema arancelario", dijeron.