Economistas consultados por El País coincidieron en que en la medida que la inflación de enero superó con creces las previsiones oficiales al gobierno le será muy difícil alcanzar su meta anual de entre 7% y 9%.
Por otra parte, remarcaron que la política fiscal y la monetaria serán claves para controlar la inflación del resto del año, si bien estimaron que los factores que provocaron el repunte de los precios en enero —turismo y tarifas— son transitorios.
El economista Michele Santo dijo a El País que el indicador de enero hace imposible alcanzar un 7% de inflación anual, y vuelve "muy complicado" el cumplimiento de la meta, "salvo que entre febrero y marzo se produzca una reversión muy fuerte". Para Santo, la inflación en todo el primer trimestre no puede superar el 3,5% si se quiere alcanzar la meta.
"Habría que esperar una política monetaria bastante más restrictiva en las próximas semanas y eso provocaría subas más importantes de la tasas de interés en pesos", advirtió el economista, quien consideró que el Banco Central hace bien en restringir la base monetaria.
Mientras, la economista de KPMG Mercedes Rial, subrayó que "para que la inflación efectiva se acerque a la proyectada por las autoridades se requerirá un más que esmerado control sobre el gasto público a medida que el año avance".
"Sólo una política fiscal muy prudente y austera posibilitaría que la autoridad monetaria no incurriera en elevados costos para tratar de que la realidad se alejara lo menos posible de las previsiones oficiales", consideró.
En opinión del economista Walter Cancela, "parece más difícil" que se alcance la meta anual de inflación, pero "no se puede suponer ya que no se cumplirá". A su juicio, todo dependerá de que el gobierno cumpla sus objetivos de política fiscal y mantenga una política monetaria restrictiva.
Si lo hace, logrará "controlar" la inflación y llegar a fin de año con un índice de entre 9% y 14%, sostuvo Cancela.
En otro orden, afirmó que si la economía mantiene un ritmo de crecimiento sostenido y por lo tanto la demanda de dinero aumenta, y al mismo tiempo la política monetaria es contractiva, entonces las tasas de interés se incrementarán.