La nacionalización parcial de Bankia, el cuarto banco de España y el más expuesto entre los grandes a los activos inmobiliarios tóxicos, no logró impedir que la entidad volviese a caer en la bolsa de Madrid ayer pese a que la medida benefició a los otros valores bancarios. Tras caer más del 3,5% durante la sesión, la acción de Bankia recuperó algo de terreno en el último momento y cerró en baja de 1,17% en un mercado que registró la mayor subida del año, un 3,42%, gracias, entre otras, a la disparada de bancos como Santander y BBVA que se apuntaron un 5,99% cada uno.
El gobierno español anunció el miércoles por la noche que "tomará el control" de Bankia, ante el riesgo que significaban sus 31.800 millones de euros en activos problemáticos acumulados durante la burbuja inmobiliaria.
La operación consiste en transformar en acciones un préstamo público de 4.465 millones de euros (unos US$ 5.800 millones) concedido a su matriz, BFA, en diciembre de 2010.
Desde Bruselas, la Comisión Europea tomó nota de la inyección de capital público y reafirmó que la entidad tendrá que presentar una reestructuración. AFP