El embajador de Brasil en Uruguay, José Felicio, confirmó que fue UTE la que solicitó que su país aumentara la venta de energía al país como se está dando desde hace una semana. Asimismo, señaló que los costos para la generación en su país también se están elevando.
"Hablé hoy con Beno (Ruchansky), que estaba satisfecho. Se puede ayudar, y el gobierno (de Brasil) está interviniendo (para enviar más energía a Uruguay) porque UTE lo pidió", dijo Felicio a El País.
Brasil casi triplicó el envío de electricidad desde el pasado martes, medida que le permite a UTE preservar las represas sobre el río Negro que continúan con una generación nula por la falta de lluvias.
Es por eso que ayer el vecino país estaba vendiendo unos 370 megavatios (MW) a través de la conversora Garabí y otros 70 MW por la interconexión con Rivera.
En total el país estaba cubriendo el consumo interno con un 31% de importación, mientras que el parque térmico de UTE a pleno producía el 57% de la demanda.
"Es una energía más cara, porque el régimen de lluvias en el sur de Brasil es parecido al de Uruguay, por lo que Uruguay está comprando energía generada con térmica", explicó el diplomático brasileño.
Felicio añadió que los privados son los que proveen la energía y que estos "tienen sus costos".
A la crisis en la generación hidráulica se agrega el incremento de la demanda por la bajas temperaturas en los últimos días. El pasado jueves se dio el pico más alto de consumo en lo que va del año con 1.557 megavatios/hora, según datos del Despacho Nacional de Cargas.
Para el embajador de Brasil, "a mediano plazo la solución es la interconexión, donde Uruguay tenga un contrato por varios años y sepa cuánto es el precio y además no tenga que pagar el peaje por Argentina. En poco tiempo va a haber reuniones", anunció.
Por su parte, el panorama de las represas sigue sin mayores variantes. Las represas sobre el río Negro siguen sin generar energía; Terra continúa estancada con un embalse disponible para 34 días de vaciado lo que representa un 24% de su capacidad.
El ministro de Industria, Daniel Martínez, dijo ayer a El País que "espera que llueva el fin de semana" pero que los datos de Salto Grande tampoco son "muy alentadores" porque el caudal del río seguía con 1.000 m3, unos 4.000 m3 por debajo de su nivel normal para esta época del año.