FUSIONES Y ADQUISICIONES

¿Cómo una empresa estadounidense compró una emblemática firma uruguaya y qué planes tiene?

La firma Frutura Llc. adquirió la Citrícola Salteña S.A (Caputto).

Sigue el conflicto con los trabajadores por el atraso en pago de la última quincena. Foto: Caputto
Personas recogen naranjas, Foto: Caputto

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En 1945 los hermanos Eduardo y Francisco Caputto fundaron la empresa homónima en Salto. Siempre la familia Caputto fue la accionista mayoritaria de Citrícola Salteña S.A., y entre 1999 y 2009 un 33% de la firma estuvo en manos de la argentina San Miguel.

Una serie de malas zafras (problemas climáticos, sindicales) y endeudamiento creciente llevaron a Caputto al concurso de acreedores y la Justicia designó a la Liga de Defensa Comercial (Lideco) como interventor en 2019. Pero, el 15 de mayo de 2020, en plena zafra de cítricos, la Justicia resolvió “la disolución de Citrícola Salteña S.A. y el cese de sus administradores”, a la vez que designó como síndico a Lideco.

Durante casi dos años la empresa tuvo que sobrellevar zafras, sus trabajadores soportar la incertidumbre del proceso, hasta que el pasado martes 15 de marzo se llevó a cabo la subasta en bloque de los activos de la firma.

A priori había varios interesados, pero solo hubo un oferente: la firma estadounidense Frutura Llc. que ofertó US$ 36.420.001 por esos activos.

¿Cómo llegó esta empresa a quedarse con los activos de Caputto? ¿Qué planes tiene? ¿Cuál es el principal desafío a corto plazo? De esto y más, El País mantuvo una entrevista -vía la plataforma de videollamadas colectivas Zoom- con el CEO de Frutura David Krause y el designado gerente general de Frutura Uruguay (exCaputto), Alejandro Buratovich.

Este último, vio que “había una oportunidad de venta en bloque de los activos de Citrícola Salteña. Empezamos con Romain (Corneille, designado director ejecutivo de Frutura Uruguay) analizando si había la oportunidad de un negocio. Pensamos que había una oportunidad, creemos que Uruguay es un lugar muy interesante para producir cítricos y cuando estuvimos convencidos, tomamos contacto con David (Krause) y Frutura y comenzamos a unir esfuerzos para estudiarlo”, explicó Buratovich.

Corneille y Buratovich trabajaron muy cerca en la frutícola argentina San Miguel (como CEO de la firma y country manager en Uruguay respectivamente).

Krause previamente fue presidente Wonderful Citrus, el mayor productor, envasador y transportista integrado de cítricos frescos del mundo. En ese cargo, “hice muchos viajes a Uruguay para ver la industria del citrus y cuando tuve la llamada de Romain y Alejandro, que estaban mirando este proyecto, inmediatamente pensé: los conozco a ellos desde hace tiempo y la oportunidad de asociarnos en un proyecto en Uruguay es una unión estratégica perfecta para Frutura. Fue algo automático, no tuve ni que pensarlo. Es algo que calza a la perfección estratégicamente para la compañía y es un excelente país para operar”, contó.

El próximo 30 de marzo, Frutura Uruguay se hará con los activos de Citrícola Salteña S.A. que incluyen 3.000 hectáreas con plantaciones citrícolas (naranjas, limones y mandarinas principalmente), una planta de empaque de fruta para exportación y una planta de procesamiento de fruta cítrica para la producción de jugos de alta calidad ubicada en la ciudad de Salto.

El principal desafío es que “el día 1 tenemos que empezar a cosechar, empacar y procesar. No es que compramos una compañía, sino sus activos, por lo que tenemos que preparar al equipo para trabajar y necesitaremos cierta inversión inicial para salir y empezar”, afirmó Buratovich.

“Para mi lo primero, y probablemente más importante, es la gente. Recontratar el personal para hacer girar el negocio de nuevo”, complementó Krause. Los trabajadores habían expresado su preocupación previo a la subasta (ver aparte), pero Buratovich señaló que esta semana estarán en Salto “para iniciar las conversaciones con la gente, entender los roles, vamos a juntarnos con el sindicato también”.

Respecto a la inversión, Krause dijo que “tenemos una asignación de capital que estamos inyectando inmediatamente al negocio, para poner las cosas en marcha y obviamente recontratar a los empleados, aspectos de esa naturaleza. Pero una vez que Alejandro (Buratovich) y el equipo redefinan el plan, de lo que quieren hacer con el negocio, estoy deseando que me presenten cómo son esas necesidades y mi trabajo es asegurarme que tengan todas las herramientas que necesitan para ser exitoso”. Se estima una inversión de US$ 10 millones, pero el monto final se definirá con la empresa en marcha.

Es que además de retomar la operación, “en paralelo tenemos que tener foco en el proyecto, con todo el plan y la preparación para las inversiones que queremos hacer y eso significa contactar con proveedores, estudiar la situación. Es todo un proceso que no podés tomarte tiempo, solo tenemos el período entre zafras para hacerlo”, explicó Buratovich.

Caputto tuvo dificultades al punto que la zafra de 2019 se hizo perdiendo US$ 5,3 millones.

Pero Krause cree que “con el trabajo de Alejandro y Romain y la solidez de Frutura, no hay problemas, hay oportunidades. Oportunidades para hacer crecer el negocio, para construir el staff, para contratar más personal, para expandir la planta de packaging, para ampliar la instalación para producir jugo. Las oportunidades son tremendas”.

“Frutura Uruguay nos suministrará citrus de alta calidad para hacer coincidir con el resto de los suministros que tenemos en Perú, Chile, California (ver aparte). Encaja muy naturalmente en llenar esa ventana de tiempo (a contraestación) con productos de alta calidad”, añadió.

Buratovich dijo: “sé lo que es producir citrus en Uruguay, cómo funciona la industria. Hicimos eso con Romain aquella vez (en San Miguel). Tenemos una visión muy clara de cómo es producir citrus en Uruguay” y “quiero en cinco año mirar atrás, ver la situación y decir: nuestros clientes están muy contentos y satisfechos con lo que estamos haciendo”.

“Estoy muy interesado en cómo crecemos nuestra posición en Uruguay, como creamos más empleo, como plantamos más hectáreas, cómo hacemos lo correcto para el medio ambiente y aumentar el tamaño y crecer. Porque con el crecimiento vienen las oportunidades”, concluyó Krause.

Trabajadores reclaman pago de deudas y fuente laboral

El 9 de marzo, representantes de Sucsal -sindicato que nuclea a los trabajadores de Citrícola Salteña- fueron recibidos en la Comisión de Legislación del Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Representantes y reclamaron por su situación laboral ante la venta de la empresa.

En la comparecencia, la representante sindical Miriam Perdomo, afirmó que a los trabajadores se les deben liquidaciones y licencias y señaló que “con lo que se pague en la venta, no va a dar para pagar todas las deudas” que la compañía mantiene con los trabajadores.

En este sentido, Perdomo indicó que quienes van a cobrar parte de ese dinero serán los acreedores que tienen garantía y dijo que ese no es el caso de los trabajadores. “Vamos con el resto de los acreedores a prorrateo. O sea, se va a cobrar un poco y el resto lo vamos a reclamar por el fondo de garantías y solvencia patronal. Estamos haciendo ese trámite”, señaló la dirigente de Sucsal.

Asimismo, Perdomo solicitó a los legisladores la posibilidad de que la empresa los tenga en cuenta y contrate a los mismos trabajadores. “Creemos que nos deberían tomar; queremos ver si hay alguna forma para hacerlo. También debemos señalar que en marzo (el 31) se termina el seguro (de paro) de todos los trabajadores. Luego de eso, no percibiríamos ningún otro ingreso”, indicó.

En tanto, el representante sindical Marcelo Di Paola, manifestó que Citrícola Salteña está debiendo “egresos de los trabajadores, tanto de packing como de quinta” y dijo que la principal preocupación del sindicato es que en los pliegos de la venta de la compañía “el nuevo comprador no está obligado a tomar trabajadores”. Según Di Paola, del dinero que surja de la venta se va a destinar el 12,5% al pago de deudas, “una de ellas va a ser para la masa laboral” pero “ese monto no va a dar, y ya nos estamos organizando para hacer los reclamos” a través del Banco de Previsión Social (BPS).

Los clientes de antes y los nuevos: “poderoso”

Frutura es una red global de ventas y marketing que integra a la empresa Dayka y Hackett en el Valle de California, Agrícola Don Ricardo en Perú; y TerraFresh Organics con operaciones en EE.UU, México y varios países de Latinoamérica. “Hay algunos clientes (de Caputto) que esperamos poder seguir atendiendo y atendiendo bien, pero ahora vamos a poder conectarlos con un montón de otros proveedores y un montón de otros clientes que Frutura tiene a nivel global. Eso se vuelve muy poderoso”, aseguró Krause.

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