NICOLÁS PONCE DE LEÓN
Una expansión de la economía local mayor a la esperada y el fuerte aumento de los activos públicos, permitieron en 2007 una nueva baja anual del ratio de la deuda neta pública respecto al PIB.
Según los datos divulgados ayer por el Banco Central (BCU) la deuda neta del Sector Público Global -o sea, la deuda bruta menos los activos- se ubicó al cierre del año pasado en U$S 9.647 millones, lo que implicó un aumento anual de U$S 490 millones.
A su vez, como el alza del PIB en dólares se espera que sea aún mayor, el ratio deuda respecto al producto se ubicaría en 42%. Ese cociente es menor al registrado a fin de 2006 (47%), de 2005 (57%), y al de marzo de ese año (67%), cuando empezaba la gestión del equipo económico del Frente Amplio.
La explicación de que la deuda neta no tuviera un aumento mayor durante el año, fue el dinamismo que mostraron los activos públicos en 2007, los cuales se incrementaron U$S 2.115 millones.
Por otro lado, el stock de la deuda bruta de todo el sector público -que no es la más relevante para medir la vulnerabilidad de la economía local- era de U$S 16.321 millones al cierre de diciembre (71% del PIB), lo que significó una suba anual de U$S 2.604 millones.
Pese a que la deuda se expanda a un menor ritmo que el crecimiento de la economía, el stock de la misma continúa en niveles elevados.
En ese contexto, el equipo económico sigue estudiando la posibilidad de utilizar reservas -cuyo rendimiento baja por la caída de las tasas internacionales- para recomprar deuda en dólares, o para realizar un canje de bonos en esa divisa por títulos en pesos.
No hay aún una decisión al respecto, aunque habrían existido sondeos entre operadores de mercado para conocer la opinión de los mismos en relación a una operación de canje de títulos, según dijeron a El País fuentes financieras.
estructura. La composición de la deuda público por deudor ha tenido un fuerte cambio desde que el equipo económico dispuso -en noviembre de 2006- la cancelación total de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. En ese marco, al cierre de 2007, solamente el 16% de esas obligaciones era con acreedores bilaterales o multilaterales, mientras que el 84% eran acreedores privados.
También, el año pasado el gobierno realizó diversas operaciones de deuda: emitió un bono yenes por U$S 256 millones, colocó un título en UI por U$S 500 millones, y recompró deuda en dólares y UI con vencimiento entre 2008 y 2012, por U$S 240 millones.
En ese contexto, a fin del año pasado el 88% de esos pasivos tenían vencimiento final en un plazo mayor a cinco años, solo el 6% amortizaba todo el capital entre un lapso de un año y cinco años, y el resto (6%) expiraba en un período menor a 365 días. La desdolarización de la deuda pública aumentó en 2007. A fin de ese año la participación de la moneda local en el total era 31%, por encima del 18% al cierre de 2006.
A su vez, la baja de las tasas internacionales repercutirá en un ahorro de interés para el gobierno, por la proporción de la deuda que paga interés variable. A fin de diciembre era de 16% del total.
Pese a crisis siguió entrando capital
El financiamiento del país no se vio perjudicado por la crisis hipotecaria-financiera originada en Estados Unidos, y por quinto año consecutivo hubo un ingreso neto de capitales. El año pasado ingresaron divisas desde el exterior por un total de U$S 1.225 millones. Esos fondos estuvieron vinculada exclusivamente al sector privado, ya que a nivel público se dio una salida de divisas. En la medida que fueron concluyendo inversiones privadas de alto porte, el año pasado se registró un leve descenso en el ingreso de capitales privados. Pese a ello, el ingreso se mantuvo en niveles históricamente altos (1.261 millones). Casi la totalidad de los mismo fue inversión extranjera directa de firmas radicadas en Uruguay.