Los altos costos del transporte en América Latina están "obstaculizando" el crecimiento de las industrias de la región, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que sugiere a los gobiernos impulsar políticas en esta materia.
El documento publicado por el BID sostiene que los costos de importación de Latinoamérica son casi el doble en comparación con Estados Unidos.
Según el informe, al que accedió El País, los "altos costos" del transporte en América Latina y el Caribe "socavan" el comercio y tienen un efecto "perjudicial" en toda la productividad de la economía, además de "proteger" a empresas "ineficientes" e "impedir" la expansión de productos más competitivos.
En tanto, en un ranking de 22 países -donde está incluido Uruguay- Paraguay y Argentina están entre los países con los costos más altos de transporte de mercancías para sus exportaciones a Estados Unidos. Sin embargo, China y Australia, que están más lejos de EE.UU., registran menores tasas en el transporte de productos.
El estudio señala que los puertos de América Latina y el Caribe se encuentran entre los "menos eficientes" del mundo.
El organismo advierte en su investigación que los altos costos de transporte distorsionan la asignación de recursos, "impidiendo" que la región "coseche" todos los beneficios de la productividad que se obtienen a partir de una mayor liberalización del comercio.
Asimismo, según el BID actualmente los costos de transporte representan más de cuatro veces los costos arancelarios de Latinoamérica, lo que supone una "barrera comercial más grande" que los propios aranceles. Las tarifas del transporte representan en promedio 6,6% el valor de las importaciones en América Latina, casi el doble que Estados Unidos que es de 3,4%. En la región, Uruguay con 5,6% está detrás de Argentina (4,8%) y Brasil (5%).
Según la publicación del BID los gobiernos del continente deberían alentar una "mayor competencia" entre empresas de transporte marítimo y descentralizar las operaciones portuarias. Además sugiere una política más agresiva en la suscripción de acuerdos de cielos abiertos.
"La reducción de los costos del comercio debe ser una prioridad para la región, sobre todo cuando los países están tratando de consolidar su posición económica en un mundo que ha comenzado a salir de una crisis financiera", comentó Juan Blyde, uno de los economistas que elaboró el estudio.