El Banco Central (BCU) comunicó ayer que a partir del 1° de octubre bajará los encajes a los bancos en cinco puntos porcentuales tanto en pesos como en dólares. Con la decisión, las instituciones financieras contarán con más liquidez.
La decisión implica que los bancos contarán con el equivalente a unos US$ 587 millones disponibles. El anuncio sorprendió a los ejecutivos bancarios que no estaban enterados de la novedad y que no creen que ese dinero se pueda volcar a crédito (ver aparte).
El encaje es un porcentaje de los depósitos que debe permanecer inmovilizado en el Central. Con la decisión, los encajes para depósitos en moneda nacional pasarán de 25% a 20% y para los depósitos en dólares de 35% a 30%.
El presidente del BCU, Mario Bergara recordó en conferencia de prensa que en mayo del año pasado el Central "había adoptado la decisión de incrementar sensiblemente las tasas de encaje" en moneda nacional de 18% a 25% y en moneda extranjera de 25% a 35%, de manera transitoria. Ayer, el directorio del BCU decidió bajar cinco puntos las tasas de encajes de manera de "revertir parcialmente aquella decisión".
Bergara -flanqueado por el director del BCU, Jorge Gamarra, el superintendente de Servicios Financieros, Jorge Ottavianelli y el gerente de Política Económica y Mercados, Alberto Graña- explicó que la liberación de esos encajes se hará mediante mecanismos que permitan "mitigar" efectos no deseados sobre el mercado cambiario.
Así, los bancos podrán optar por recibir el porcentaje que se libera de encajes en dólares (unos US$ 470 millones) en pesos o en la propia moneda estadounidense.
Con eso se busca "evitar" que la medida "contamine el funcionamiento del mercado cambiario", indicó.
Así, los bancos que quieran recibir pesos podrán hacerlo directamente sin tener que vender los dólares en el mercado cambiario presionando a la baja el precio de esa divisa.
En el caso del porcentaje de encajes liberado en pesos (unos $ 2.570 millones que equivalen a US$ 117 millones), el BCU dará la opción a los bancos de recibirlos en efectivo (es decir en pesos) o en un portafolio de Letras de Regulación Monetaria a determinar.
El equivalente a US$ 587 millones de liquidez adicional que tendrán los bancos no necesariamente se volcarán a créditos según las autoridades.
"Lo definirá la oferta y la demanda, pero nuestra percepción es que la tasa de encaje no está operando como una limitante al crédito", dijo Bergara. "No creemos que esta medida tenga un impacto significativo", agregó.
Por su parte, Graña dijo que si el BCU nota que la liquidez en el mercado de dinero "no es la necesaria, vamos a hacer las operaciones de mercado abierto para retirar esa liquidez innecesaria".
Bergara además refutó la tesis de que esta medida sea de carácter expansivo y termine generando presiones inflacionarias. "No nos van a hacer perder de vista que tenemos objetivos inflacionarios", dijo.
Si bien la liberación de los encajes afectará el nivel de las reservas brutas, "el BCU seguirá manteniendo un nivel considerable de reservas de US$ 7.300 millones, de las que US$ 2.600 millones son de libre disponibilidad.
Ambos montos son cifras que el BCU considera "significativamente holgadas" y con las cuales la autoridad monetaria "se siente confortable", afirmó el titular del Central.
JUSTIFICACIÓN. Bergara argumentó que la liberación de los encajes obedece a que el contexto internacional es menos incierto, hay una menor volatilidad y la economía uruguaya está "estabilizada" y "retorna a una senda de crecimiento".
Piden que se modifique régimen
Varios ejecutivos bancarios se enteraron a través de El País de la reducción de los encajes.
El gerente general del banco Itaú, Horacio Vilaró, se mostró sorprendido por la medida. "Seguimos sin entender cuál es la política de encajes del Banco Central. No sé si después se va a rebajar por debajo del 25 (dólares) y 18 (pesos) -que eran los niveles previos- que ya eran extremadamente altos", afirmó.
Vilaró dijo que la Asociación de Bancos Privados presentó un plan al Banco Central para modificar el sistema de encajes pero que no se tuvo en cuenta.
"Aquí tenemos que ir hacia mecanismos de requisitos de liquidez y no de encajes arbitrarios", dijo.
En cuanto a qué hará con los fondos que se reciban dijo que aún no está previsto. "Ojalá pudiéramos colocarlos todos en crédito pero no podemos obligar a la gente a que se endeude", dijo.
Otros ejecutivos bancarios señalaron que la remuneración de los encajes que quedan siguen siendo bajas (ver aparte). Señalaron que habrá que ver a qué tipo de cambio ofrece el BCU devolver en pesos los encajes en moneda extranjera para saber si es un buen negocio.
De todas maneras, no descartaron que haya presiones sobre el mercado cambiario.
Recurso ante el Central
Cuando en mayo del año pasado el Banco Central (BCU) elevó los encajes, también dejó de remunerarlos. Esa situación se revirtió a partir del 1° de julio de este año, cuando el BCU volvió a pagar por los encajes: 2% anual por los que son en pesos y el 20% de la tasa de los Fondos Federales de EE.UU., es decir, un 0,05%. Un grupo de bancos integrantes de la Asociación de Bancos Privados (ABPU) presentó un recurso de revocación ante el BCU por considerar bajas las tasas de remuneración de los encajes. El presidente del BCU, Mario Bergara dijo que el Central aún no respondió el mismo.