Washington
Los dos congresistas estadounidenses clave para las acuerdos de comercio norteamericanos, Charles Rangel y Sanders Levin, explicaron hoy que las preferencias arancelarias que Estados Unidos otorga a terceros países no dependen de que esas naciones aprueben un TLC.
"El Congreso es constitucionalmente responsable por regular el comercio internacional. Como tal, reiteramos nuestra posición de larga data de que los programas de preferencias (arancelarias) no deberían estar condicionados a que un país ingrese en un acuerdo de libre comercio (TLC) con Estados Unidos", señalaron en una declaración conjunta.
"Ningún programa de preferencias de Estados Unidos incluye actualmente esa condición", afirman Rangel y Levin, respectivamente presidente del Comité de Medios y Arbitrios y del Subcomité de Comercio de la Cámara de Representantes.
"No hay disposiciones en el actual estatuto de programas de preferencias que permitan al Presidente retirar beneficios si un país beneficiario fracasa en implementar un TLC", añadieron.
Las declaraciones de los dos hombres clave del Congreso en materia comercial, se producen luego de que el viernes, la representante estadounidense de Comercio Exterior, Susan Schwab, pusiera en duda la renovación de las preferencias arancelarias para Costa Rica si el domingo los costarricenses rechazan un TLC con Estados Unidos en referéndum.
AFP