TRAS FRENO

La economía retomó el crecimiento en el segundo trimestre: sepa qué sectores incidieron y qué se puede esperar

El Producto Interno Bruto (PIB) uruguayo se expandió 0,9% en el segundo trimestre en comparación con el primero y creció 11,3% frente a igual período del año pasado por un “efecto rebote”.

La construcción fue uno de los sectores que impulsó el crecimiento. Foto: Fernando Ponzetto
La construcción fue uno de los sectores que impulsó el crecimiento. Foto: Fernando Ponzetto

Luego de la interrupción registrada en los primeros tres meses del año, la economía uruguaya retomó el crecimiento en el segundo trimestre al expandirse 0,9% desestacionalizada (frente al trimestre anterior). En tanto, en la comparación interanual (segundo trimestre contra el mismo período de 2020), el Producto Interno Bruto (PIB) uruguayo registró un incremento de 11,3%, lo que significó una recuperación de la actividad económica.

Esto implica que la economía uruguaya retomó la senda de crecimiento tras la interrupción que había registrado en el primer trimestre del año cuando cayó 0,5%. Previo a eso, el PIB uruguayo había crecido desestacionalizado en el tercer y cuarto trimestre del 2020, tras el mayor desplome trimestral ocurrido en el segundo trimestre de 2020 (cuando cayó 10,5%) por las medidas aplicadas para contener la pandemia del COVID-19.

De acuerdo con el informe Cuentas Nacionales divulgado en la tarde de ayer, al analizar el PIB del segundo trimestre se refleja “una recuperación” de la actividad en comparación con igual período de año pasado, “momento en el que la crisis sanitaria registró los efectos más significativos en el desempeño de la actividad económica”.

Según los datos del BCU, la recuperación de la economía fue “generalizada” en el período, “destacándose por su incidencia los sectores comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas y salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios”.

Si se analiza el crecimiento del 11,3% interanual de la economía durante el segundo trimestre, se refleja que la expansión estuvo por encima de lo estimado por los analistas económicos y por el gobierno que había proyectado que el PIB se ubicaría en un rango de entre 9% y 11%.

Sin embargo, “como en el segundo trimestre de 2020 se dio una caída de dos dígitos (12,9%), en este segundo trimestre de 2021 se da un crecimiento de 11,3%”, lo que “en cierta forma refleja un efecto rebote, en el cual se crece mucho respecto a un año base en el que la actividad se fue muy abajo, como fue aquel periodo de abril, mayo, junio de 2020 donde se dio de lleno el impacto de la menor movilidad y cierre de actividades”, dijo a El País Ramón Pampín de la consultora PwC.

No obstante, al considerar la dinámica desestacionalizada (que permite ver el momento actual dado que compara trimestres consecutivos), el crecimiento de 0,9% del PIB respecto al primer trimestre de este año “no deja de ser un crecimiento importante”, añadió Pampín.

En ese sentido, el economista integrante del Departamento de Análisis Económico de CPA Ferrere, Martín Casella, afirmó a El País que el crecimiento desestacionalizado es “la buena noticia”, si se tiene en cuenta que fueron meses “de fuerte afectación de la pandemia”. Sin embargo, a pesar de esa expansión, “todavía la economía se encuentra 3,5% por debajo del nivel prepandemia (promedio de 2019)”, agregó.

Por su parte, el gerente del Área de Consultoría Económica en Grant Thornton, Nicolás Cichevski, dijo a El País que “más allá de que en términos interanuales gran parte de la recuperación se explica por los sectores que habían estado más afectados en 2020, los factores que continúan impulsando el crecimiento son similares”. En este sentido, el economista destacó el empuje del sector del agro (principalmente ganadería y no tanto soja), el aporte de la segunda planta de celulosa de UPM y del ferrocarril central a la construcción y la inversión, así como también “un mejor desempeño de la industria impulsado por la actividad frigorífica”.

De acuerdo con el socio-director de Vixion Consultores y columnista del suplemento Economía y Mercado de El País, Aldo Lema, en términos sectoriales “ya hubo varios” rubros que estuvieron durante el segundo trimestre “sobre sus niveles de actividad” registrados en igual período de 2019. El economista dijo a El País que analiza el impacto sectorial tomando como comparación el año previo a la irrupción de la pandemia del COVID-19 “para evitar una baja base de comparación de 2020”.

En este sentido, señaló que algunos de los sectores que estuvieron por encima de sus niveles de actividad prepandemia fueron la industria, la construcción, el comercio y los servicios financieros. En esa comparación está rezagado el sector “otros servicios, porque la movilidad no se había normalizado y el agro por la sequía que enfrentó en 2020. Pero en la comparación de las cifras desestacionalizadas todos los sectores estuvieron sobre los niveles del cierre de 2019, salvo electricidad, gas y agua (por el efecto de la sequía) y los servicios profesionales, de educación y salud (por la movilidad)”, explicó.

Desde el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), manifestaron que el crecimiento interanual del 11,3% significó “cortar la racha de seis trimestres consecutivos de caída interanual”. De acuerdo con la institución, a nivel sectorial “la recuperación fue generalizada evidenciando la importancia de la vacunación” contra el COVID-19. En relación al dato desestacionalizado, la cifra estuvo “muy en línea” con lo proyectado por el CED (1%), por lo que entienden que eso “reafirma la expectativa de recuperar los niveles prepandemia a fines de 2021”.

Según cálculos de El País (teniendo en cuenta el aumento del PIB en el último trimestre), si la economía no creciera en lo que resta del año, el efecto de arrastre estadístico daría un aumento de 2,27% interanual.

“Nuestro escenario base es que la economía crecería algo por encima del 3% en el año”, indicó Cichevski y afirmó que “sobre todo” en el segundo semestre estará “apoyada en la recuperación de las actividades comerciales y del consumo interno”. Sin embargo, dijo que la situación regional (principalmente por Argentina) “le va a poner un techo, que creemos será bajo, a la próxima temporada turística”.

Las estimaciones para el segundo semestre

En relación a las perspectivas para el tercer trimestre, los economistas consultados señalaron que esperan que la economía continúe creciendo. “Se espera una aceleración adicional en el crecimiento intertrimestral según anticipan los indicadores disponibles (industria, movilidad y otros), aunque con una moderación interanual por mayor base de comparación”, señaló Lema. En términos anuales, el economista mantuvo la proyección de que la economía crecerá entre 3% y 5%, centrada en 3,5%, pero con un balance de riesgos al alza.

En tanto, Pampín manifestó que aunque en el segundo semestre “la economía continuará creciendo”, la “exuberancia” de la expansión que tuvo en este segundo trimestre “responde más al efecto rebote”, fenómeno que no estará presente en el segundo semestre.

Además, indicó que “las señales del mercado de trabajo no son alentadoras al mes de julio, en tanto el empleo crece pero a menores tasas”. Por esto, desde PwC creen que “es posible” que se de una recuperación en forma gráfica de K, es decir que hay sectores de la economía que crecen y otros que caen. Sectores “que no venían haciéndolo bien, como algunos servicios afectados por la menor movilidad en el pasado año lo harán mejor y algunos vinculados al sector transable (como por ejemplo la producción de carne) continuarán creciendo pero con menor dinámica”, explicó.

Desde CPA Ferrere, Casella indicó que esperan “un segundo semestre en el cual la economía continúe la recuperación” dado que la actividad en el tercer trimestre “ha sido menos afectada por limitaciones a la movilidad de las personas, con reaperturas de sectores que se encontraban en dificultades”. No obstante, afirmó que “la incertidumbre asociada al empeoramiento de la situación sanitaria continúa siendo elevada”.

En términos anuales, CPA Ferrere manejaba una proyección de 2,3% pero con la incorporación del nuevo dato del PIB, “es probable” que la estimación de crecimiento aumente, explicó.

Incidencia positiva del consumo en hogares

En el segundo trimestre del año, el gasto de consumo final creció un 10% respecto al segundo trimestre del año 2020. Esto se dio como consecuencia del incremento en el consumo final de los hogares (8,1%), principalmente porque se registró una mejora en el consumo de bienes y servicios, como también por el aumento en el consumo final del gobierno y las instituciones sin fines de lucro que creció 17,2%, asociado a un incremento de servicios de salud y de educación pública. A su vez, las exportaciones aumentaron 23,7% en la comparación interanual, explicadas tanto por un incremento en las ventas al exterior de bienes como también de servicios. “Se destacó la incidencia positiva del gasto en consumo de los hogares y las exportaciones de bienes y servicios, aunque ambos se encuentran por debajo de su nivel del segundo trimestre de 2019”, manifestó Casella.

“Sostenido aumento de la tasa de inversión”

En el segundo trimestre, la formación bruta de capital aumentó 27,8% en comparación con igual trimestre del año anterior, con la formación bruta de capital fijo (inversión) como puntal ya que creció 31,7% en el trimestre. Esto asociado a las mayores inversiones que se dan por la construcción de la segunda planta de celulosa de UPM y el ferrocarril central, como también por mayores importaciones de productos metálicos, maquinaria y sus partes, piezas y accesorios de equipos de transporte. “Una buena noticia continúa siendo el sostenido aumento de la tasa de inversión, consistente con una mayor tasa de crecimiento de la actividad”, indicó Casella, quien ratificó que ese aumento en la inversión está impulsado por las grandes recién mencionadas, como también por la inversión en obras portuarias.

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