Luego de un año de unanimidad casi perfecta sobre el rumbo a seguir, los dirigentes de la Reserva Federal (Fed) estadounidense parecen divididos sobre la orientación a dar a su política monetaria.
La Fed bajó su tasa directriz a casi cero en diciembre de 2008 y su Comité de Política Monetaria (FOMC) estima "que las condiciones económicas justificarían" su mantenimiento "en un nivel extremadamente bajo (...) por un largo período".
La Reserva Federal intentó así dejar a un lado la decisión sobre su índice para concentrarse sobre la continuación de su apoyo a la economía y el modo en que va a retirar los centenares de miles de millones de dólares movilizados para favorecer el crédito y la liquidez.
Sin embargo, Thomas Hoenig, presidente de la Fed de Kansas City , una de las 12 antenas regionales del banco central, defendió el 6 de octubre la idea de una rápida suba de la tasa, juzgando que la misma todavía sería "muy complaciente" a 1 o 2%.
En virtud de la rotación entre los dirigentes de las Fed regionales, Hoenig será en 2010 uno de los miembros con derecho a voto en el FOMC.
Su homólogo de St. Louis James Bullard, que también votará en 2010 en el FOMC, dijo el domingo que "la desviación entre la producción efectiva y la producción potencial es muy fuerte a causa de la gravedad de la recesión". Los riesgos de inflación a mediano plazo están lejos de ser "despreciables", añadió. AFP