Diseñan mecanismo de protección a industria ante subsidio externo

Decreto. Economía, Ganadería e Industria diseñan la nueva normativa

RICARDO SOSA

El gobierno prepara un decreto para reforzar la protección a las empresas locales ante políticas de subvención o mantenimiento artificial de precios, dijo a El País el director nacional de Industria, Roberto Kreimerman.

Son los ministerios de Economía, Ganadería e Industria los que preparan el decreto que determinará "derechos compensatorios" a las importaciones cuando se demuestra que existe un "daño" a las empresas locales debido a que existen subvenciones prohibidas.

Kreimerman dijo que el decreto se transformará en una herramienta "más fuerte y precisa" de las que existen hasta ahora. Se prevé la manera de cuantificar el daño y aplicar el monto del derecho compensatorio -que es un arancel- en forma más precisa y específica. Es así que la nueva norma está menos atada a una tasa global arancelaria que se aplica en forma general.

El decreto es en realidad la reglamentación de los acuerdos firmados por el país en la Organización Mundial de Comercio sobre mecanismos de protección ante subsidios que estén en línea con lo dispuesto por la regulación internacional.

Hoy existen normas que protegen contra prácticas de dumping y una específica de protección por los productos argentinos de cuatro provincias que aplican subsidios y contra los bienes que tienen precios subsidiados por las retenciones a las exportaciones.

El reforzamiento de los mecanismos de política comercial es uno de los que se evalúa dentro de la estrategia industrial para los próximos años.

Industria junto a los ministerios de Ganadería, Economía y Trabajo más la Oficina de Planeamiento y Presupuesto formaron un grupo para detectar las potencialidades y restricciones de ocho cadenas a efectos de determinar acciones en materia de incentivos, política comercial, nuevas regulaciones y capacitaciones.

Entre ellas están la cadena cárnica, láctea, de la madera, farmacéutica y de las tecnologías de la información. Cuando se termine el trabajo, durante el cuarto trimestre, se elegirá a otras cadenas para realizar el mismo trabajo.

Kreimerman dijo que más allá de las fluctuaciones que impulsan la actividad -por estar en la fase alta del ciclo- se está dando un "cambio estructural" de signo positivo en la industria local. En los hechos se está verificando en números de crecimiento "sostenido" lo que se refleja que en los últimos cincos años el Producto Interno Bruto (PIB) industrial pasó del 17% al 23% del PIB total.

A la "pujanza" de las industrias vinculadas a los alimentos se ha sumado una "ventana de oportunidad" de "captar procesos de mayor valor agregado y contenido tecnológico".

Para el funcionario, implementar políticas que permitan e incentiven eso posibilitaría que los sectores "aumenten su estabilidad" y no dependan de la evolución del ciclo. En el gobierno "no hay miedo" a dar subsidios para apoyar sectores que sean viables pero que enfrenten problemas transitorios y para estimular nuevos procesos siempre que los apoyos sean "transitorios, focalizados y transparentes".

BLOQUE. A pesar de las dificultades dentro del Mercosur, el director de Industria sostuvo que la región es una "fuente de oportunidades" para la industria local. El funcionario destacó que en la última cumbre del bloque en Tucumán se acordó un documento en el que se sentarían las bases para las acciones de "complementación e integración productiva".

Cada país deberá trabajar en las propuesta de integración entre cadenas en la región.

Se alivian trabas para radicar inversiones

Kreimerman, se mostró confiado en que se están aliviando las restricciones a la inversión en la industria.

La restricción histórica debido a lo pequeño del mercado "se va abriendo" por la diversificación de exportaciones y el logro de acuerdos comerciales que privilegian la radicación de inversiones como el convenio automotor con Brasil.

La carencia de incentivos a la inversión se está compensando por los mayores beneficios que se dan en la Ley de Inversiones.

Aunque el sector empresarial "ha evolucionado fuertemente" todavía no existe una disposición a funcionar como cadena, dijo Kreimerman. Si bien reconoció los problemas por carencia de personal calificado el funcionario dijo que hasta ahora "ninguna" empresa dejó de invertir en el país por ello.

A pesar que la baja del dólar es un "problema" la competitividad no sólo depende de esa variable sino que también juega el aumento de productividad y la incorporación de tecnología.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar