"Crystal Simphony", el más galardonado

| El País, invitado a visitar el "Crystal Simphony", estuvo a bordo más de cuatro horas con el mejor anfitrión: Randal Villalobos

emilio cazala

Como estaba anunciado, el pasado 14 de abril se despidió de Montevideo el crucero " Crystal Simphony", con cuya partida quedó cerrada la temporada de los cruceros de turismo por el período 2005/2006. De ahora en más y hasta el próximo mes de noviembre, desaparecerá del escenario portuario la clásica y cotidiana presencia de esos sorprendentes gigantes barcos que semanalmente nos acercaron miles de viajeros de todas las nacionalidades que tanto animaron nuestra terminal y la ciudad de Montevideo, incorporando a la comunidad una dinámica optimista y renovadora generada por un turismo de características diferentes.

Desde otro ángulo siempre tendremos una percepción encomiable de la importancia de este flujo de barcos y gente, porque durante casi seis meses los cruceros y sus miles de viajeros resultaron un valioso aporte económico para el Uruguay (Montevideo, Punta del Este, Colonia) por venta de servicios. Fueron las PYMES en gran parte los mayores receptores de los beneficios económicos de esta corriente turística y al mismo tiempo los mejores anfitriones. También el arribo de millares de viajeros de diferentes orígenes, lenguas y etnias nos enriqueció culturalmente, particularmente a nosotros, que tuvimos contacto casi diario con alemanes, ingleses, franceses, españoles, italianos, norteamericanos y por cierto disfrutamos cada encuentro cuyos detalles hemos publicado. Al mismo tiempo esta comunicación directa con los grupos de turistas ofreció la oportunidad de trasmitir y compartir de forma amistosa, fresca y espontánea a los gratos visitantes nuestra cultura, nuestro perfil social y hasta rasgos de nuestra principal historia haciendo la mejor promoción del Uruguay Natural. Todos fueron estupendos escenarios para nuestros visitantes, incluidos las estancias, granjas, las bodegas, el Mercado del Puerto y la Casa Mario, que pone vehículos desde el puerto a su comercio de Piedras y Juan Carlos Gómez para llevar y traer visitantes, compren o no.

VISITA. Gracias a una amable invitación del comando del "Crystal Simphony" pudimos visitar esta nave por segunda vez, ahora con el tiempo a nuestro favor. Fue nuestro anfitrión el Sr. Randal Villalobos, uno de los dos hombres clave en este crucero tratándose de relaciones públicas y consultante de ventas, y que comparte y secunda de alguna manera las presentaciones sociales del comandante del crucero ante los pasajeros. En unas tres horas, nuestro amable nexo con el barco "señor de las public relationship" nos hizo conocer entre el piso cinco y el once, algunos de los lugares más sobresalientes y atractivos del Crystal Simphony, una nave que fue bautizada por la actriz Angela Landsbury (Reportera del Crimen) en 1992, cuyas fotos murales tienen un sitio del barco en su recuerdo. Ciertamente es una nave hermosa e ingeniosamente decorada que combina maderas, bronce, cristal y granito. Nada demasiado recargado sino creaciones artísticas muy agradables a la vista por la creatividad de los decoradores, en el marco de un escenario deslumbrante donde una inesperada cúpula hace levantar la vista para la admiración. Estamos hablando del atrio que es el Gran Recibidor de este "Palacio flotante" y presenta una singular y hasta fascinante cascada de agua donde unos 50 chorros de agua bajan verticalmente muy ordenados y silenciosamente desde lo alto hasta llegar a la base de la fuente en un tiro de alrededor de 12 metros. Una pareja de bailarines muy estilizados con gran movimiento es una hermosísima escultura integrada a la fuente de agua sin que esta le alcance, completa la escena acuática y se integra al resto del escenario que hace el lugar más vistoso y atractivo y por momentos alucinante. Todo el conjunto fue diseñado por un famoso artista japonés. Luego visitamos el Crystal, el enorme comedor principal en el piso 5 y según pudimos observar en una rápida mirada vimos cristalería, vajilla de primera y cubiertos de plata, a continuación visitamos los salones para 70 comensales y para los que quieren un poco de intimidad están los salones más pequeños. Pero hay también otros comedores muy especiales para celebrar acontecimientos personales destacables para un máximo de 20 personas. En todos estos casos la cena está incluida, lo único que se paga es la propina al servicio, 6 dólares por cada uno de los comensales y el alcohol que se beba. Aquí hay dos de esos exclusivos lugares, el italiano "Prego" en una atmósfera veneciana y el asiático "Jade". Simplemente Ud. reserva mesa y la casa paga. Pero hay otro restorán, el Vintage, aun más íntimo y exclusivo y solo para 14 personas donde todo es especial, incluso la comida, y donde se abona entre 150 y 180 dólares por persona, con "cheff" presente, "sommeliers" y creemos vajilla fileteada en oro. Socialmente es una cena a la antigua, donde cena y sobremesa se pueden extender tres o cuatro horas. Por supuesto los vinos están todos, incluso los de renombrados años de Francia, Italia o los Estados Unidos.

Los piano bar son también muy llamativos y por supuesto no falta "Le Bistró", donde estuvimos disfrutando de un té acompañado de exquisita pastelería, pero aquí se ofrecen también los oportunos ingredientes para un desayuno, y otros platillos calientes muy apetitosos: recomendamos los escones. El gimnasio tiene todos los equipos de última generación para estar en forma y perder quilos que se ganan en otros lugares. El salón de encuentros y conferencias es enorme, donde el comandante de la nave da la bienvenida a los viajeros y también lo hace Randal, un hombre joven de gran poder de comunicación. Por separado se hace otro encuentro con los repetidores de viajes con "Crystal", que dicho sea de paso no son pocos los que con esta empresa llevan realizados más de cien cruceros, lo que demuestra una pléyade de fieles seguidores. Según Randal el éxito de "Crystal Cruises", que es una empresa independiente, son sus servicios de primerísima calidad con personal muy seleccionado y entrenado, la calidad de la comida, los entretenimientos, el confort de sus instalaciones y el ámbito agradable de estos barcos en el marco de una hermosa decoración. Por todo ello Crystal y en particular esta nave han tenido premios destacables durante los últimos 10 años.

Los premios consecutivos han sido a la empresa de los cruceros más confortables del mundo, a la mejor y más selecta comida, al mejor servicio de a bordo, a los mejores entretenimientos y a los barcos cuyos pasajeros disponen de más espacio. Próximo lunes entrevista a Randal Villalobos.

Hasta pronto al Crystal Simphony

Con los cruceros nunca es una despedida para siempre, sino un hasta pronto y en este caso le decimos al "Crystal Simphony{" lo del título, pues en pocos meses los volveremos a ver por nuestro puerto, un crucero por dentro muy lujocito y confortable. Así que por el momento "bon voyage" al Crystal durante el verano norteño.

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