El "Sí" se impuso con un 67,11% de votos en el referéndum ayer sobre la adhesión de Croacia a la Unión Europea (UE), según resultados oficiales parciales anunciados por la Comisión Electoral, una vez escrutadas las papeletas del 25% de los centros electorales.
El Tratado de adhesión firmado en diciembre por Croacia necesita, de todos modos, ser ratificado por cada uno de los 27 Estados miembros de la UE para concluir la entrada del país en el bloque europeo el 1 de julio de 2013. Quienes están de acuerdo con la adhesión aseguran que ésta resucitará la economía de Croacia, que atraviesa problemas debido a la recesión, una deuda externa US$ 61.000 millones y una desempleo de 17%.
Este sector cree que la adhesión a la UE, de 27 naciones, permitirá más acceso a los mercados europeos y más oportunidades laborales. "Este es un gran momento de nuestra historia, nos uniremos a los países más exitosos de Europa", dijo el presidente de Croacia, Ivo Josipovic, después de depositar su voto.
Por otro lado, los detractores afirman que Croacia no tiene nada que ganar con su ingreso en el bloque, el cual intenta superar la bancarrota de algunos de sus Estados miembros. Quienes se oponen a la adhesión aseguran que Croacia sólo perderá soberanía y la identidad nacional por la que libró una guerra para independizarse de Yugoslavia, en la década de 1990. El primer ministro croata, Zoran Milanovic, abordó el tema en el Parlamento. "La situación no es buena, pero Croacia no ha tenido una opción mejor que la UE ahora", señaló.
La ministra de Asuntos Exteriores, Vesna Pusic, lo definió como un "asunto de vida o muerte". "El rechazo tendrá claras consecuencias negativas: una caída en la calificación de nuestros créditos y la retirada de inversiones", advirtió. AP